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    La protección de datos es un gran problema para la conducción autónoma en Alemania

    Autorizar el tratamiento de los datos personales es un gran problema Pixabay

    La nueva ley de conducción autónoma aprobada en Alemania tiene un escollo muy importante que tratar y regular, el de la protección de los datos de los propietarios, la parcela sagrada para la justicia. Una encuesta pone de relieve la importancia de los conductores en el tratamiento y cesión de los datos, personales, y no solo a la administración.

    Cundo compramos coche nuevo, facilitamos todos nuestros datos a las marcas a través de los servicios de conectividad de las plataformas de información y entretenimiento. La nueva generación de coches ya cuenta con la avanzada tecnología de inteligencia artificial, lo que permite al coche aprender sobre nuestros gustos y preferencias.

    La sincronización de los datos entre el teléfono móvil y el coche permite este intercambio de datos, y conocer todo sobre nosotros. Lo hacemos voluntariamente. Esta es la gran cuestión de la protección de datos que se presenta ahora al Gobierno Alemán para terminar la ley de conducción autónoma que pretende aprobar a principios del verano. Un estudio de la consultora Dekra ha revelado que un 88% de los 1007 conductores alemanes preguntados prefieren mantener el control de sus datos personales, si bien un 46% entiende que es incongruente facilitar los datos a unos sí y a otros no.

    Foto Nissan Qashqai 2021 - interior
    Las plataformas de conectividad ofrecen sugerencias de nuestros estilos de vida al ceder nuestros datos

    No es lo mismo facilitar los datos personales a un proveedor de servicios que a la administración

    Incluso, nada menos que un 72% no quiere que ninguna empresa, o la propia administración, conozca sus datos o sus preferencias personales, y a un 36% les preocupa especialmente que les espíen los datos. El gran problema que se le presenta a los legisladores alemanes es que las personas somos los propietarios de nuestra información y, efectivamente, decidimos el tratamiento de nuestros datos, las facilitamos a quien deseemos y siempre siendo conscientes de las consecuencias que se puedan generar.

    La cuestión es precisamente esta. ¿Por qué sí a las marcas de coches, entre otras empresas, y no a la administración? La actual ley de protección de datos asume que no se puede obligar al propietario a facilitar su información. Sin embargo, algunos letrados germanos entienden que se puede obligar a la transmisión de los datos al gobierno si es por la búsqueda de un bien común como es la conducción autónoma. Al gobierno germano no le queda más remedio que encontrar una fórmula que no obligue. ni considere «secuestrar» datos a los conductores, porque éstos van a seguir manteniendo su titularidad.

    Desde luego, la puerta de las marcas está cerrada, no van a colaborar de ninguna de las maneras, los datos de sus clientes son sagrados y de un valor tan incalculable como que no tiene precio. Solo le faltaba a una marca afrontar una demanda por ceder sus datos sin autorización.

    Fuente: Dekra