Esta Ducati de hasta 200.000 € explica por qué Audi no quiere vender su marca de motos
Cuando en Audi saltan las alarmas de crisis, la solución siempre pasa por vender Ducati, que acaba de lanzar la moto de producción más potente, y también una de las más caras.

Aunque todas las marcas del grupo Volkswagen tienen autonomía propia y funcionan como empresas independientes, unas también son propietarias de otras. Un ejemplo es el de Audi, que es dueña de Lamborghini y de una de las marcas de dos ruedas más famosas e importantes del mundo. Ducati fue un capricho de Rupert Stadler, el presidente de la marca de los cuatro aros cuando se produjo la adquisición hace casi 14 años
Una operación que le costó a Audi 860 millones de euros, por lo que ya te puedes hacer una idea de la valoración que podría tener hoy. Esta es una de las grandes razones por las que la marca de motos sale a la luz cuanto suena la alarma de crisis en Audi, y han saltado varias. Los «expertos» siempre apuntan a la venta de la firma de dos ruedas para aliviar las cuentas de Ingolstadt, pero estos se niegan. No es para menos, quién se desprendería de una gallina de los huevos de oro como Ducati.

Así es la Ducati Panigale más cara, ligera y potente del mundo
Basta echar un vistazo a la nueva Ducati Superleggera V4 Centenario. Esa es la moto de producción más potente y cara del mundo, con la que este fabricante bate dos récords de un plumazo, además de llenar la cuenta corriente con una inyección de dinero que ya quisieran otros. Una edición imitada que cuenta con la más avanzada tecnología y que, dependiendo del color que el interesado elija, se puede ir hasta los 200.000 euros.
La marca de dos ruedas de Audi no se ha guardado nada. Basada en la Panigale V4 actual, una de las motos de carretera más salvajes, la Superleggera ha sido perfeccionada utilizando fibra de carbono laminada para dar forma al chasis, subchasis, basculante y hasta las llantas de las ruedas. Un material con el que han logrado rebajar el peso un 17 % comparado con un chasis de aluminio, de tal forma que el peso del chasis de esta edición especial es de sólo 173 kilos, 14 menos que la de serie.
Un peso que se puede bajar más todavía, hasta los 167 kilogramos si se solicita a fábrica el kit de competición que, por supuesto, es opcional. Pero no es lo único en lo que han conseguido bajar el peso, porque los tornillos del motor V4 y de 1.1 litro son de titanio, mientras que los contrapesos de acero del cigüeñal se han sustituido por unos tungsteno. Estas dos medidas hacen que el motor pese sólo 3,6 kilos, a la vez que los componentes del cigüeñal admiten un régimen de giro más rápido.

Frenos cerámicos en una moto de carretera, exclusividad de Ducati
Los conductos de admisión se han rediseñado, la caja de cambios es de competición y la potencia máxima que ofrece es de 228 CV, aunque esta cifra se eleva hasta los 247 CV con un sistema de escape de competición y un aceite especial. Con estas credenciales, Ducati ha puesto más presión a las rivales, ya que la relación potencia/peso es de récord, con 1,48 CV por kilogramo.
La distinción es clave en todos los sentidos, y esta Superleggera V4 Centenario también lo ha llevado al límite, siendo la primera moto homologada para carretera con frenos carbocerámicos de Brembo, que cuestan 20.000 euros. Estos también bajan el peso de cada disco, en unos 450 gramos. El carbono reina en este modelo de dos ruedas con genes de MotoGP, porque la horquilla de Öhlins también está hecha de este material. El amortiguador trasero no, es de acero.
La Ducati Superleggera V4 Centenario está limitada a 500 unidades para todo el mundo, pero serán muy pocos los que se puedan hacer con un ejemplar, ya que su precio es prohibitivo: cuesta 150.000 euros, que sube hasta los 200.000 en la versión decorada con los tres colores de la bandera italiana.

Una Ducati pero no para todos los que tengan 200.000 euros
Por cierto, que de esta sólo se producirán 100 ejemplares y esos 50.000 euros más no son sólo de la pintura, sino del kit de competición que incluye, y que cuenta con un sistema de escape Akrapovič, software de competición, la tapa de embrague abierta y una protección de fibra de carbono para el basculante y el alternador.
El precio es un problema, y no por mucho dinero que un interesado tenga acabará haciéndose con un ejemplar. Los italianos seleccionan a sus clientes, tienen preferencia los coleccionistas ya conocidos por el fabricante, apasionados movidos por la codicia, y de los que saben que muchas de estas motos nunca pisarán el asfalto, sino que permanecerán en garajes o decorando salones.
Pero, si todavía no te has convencido de por qué Audi se niega a vender Ducati, quizás ahora lo entiendas: a los precios de ambas, las 500 unidades de la Superleggera V4 Centenario y el centenar de la edición especial «Tricolore» llenarán la caja de Ducati con nada menos que 95 millones de euros. Otra cosa es cuánto será el beneficio, pero está claro que a Ducati le sale a cuenta vender ediciones especiales tan exclusivas...
