El nuevo Volkswagen ID. Polo demuestra que más potencia no siempre significa mejor eléctrico

Ya se ha puesto a la venta y las primeras unidades del nuevo Volkswagen ID. Polo llegarán después del verano. Uno de los utilitarios eléctricos llamados al éxito que cuenta con un avanzado motor en el que la potencia no es todo. La lógica de la moderación se impone.

El nuevo Volkswagen ID. Polo demuestra que más potencia no siempre significa mejor eléctrico
El ID. Polo guarda un secreto que le hace más ser un eléctrico de ciudad que de carretera. - Volkswagen

Publicado: 18/05/2026 18:00

6 min. lectura

Desde los más pequeños a los más grandes, los coches eléctricos de casi todas las clases comparten un denominador común: una elevada potencia en el que está considerado el motor principal. Una tendencia que se suele dar más en los modelos que cuentan con esta unidad de propulsión colocada en el eje delantero, y que es una de las grandes diferencias en los nuevos cero emisiones del grupo Volkswagen.

El ID. Polo que se acaba de poner a la venta es uno de estos curiosos ejemplos, que despertarán el interés a más de uno. Y es que las manías de la marca alemana por ser la primera en un gran número de campos obliga a pensar justamente en esa importante diferencia en el rendimiento comparado con otros eléctricos de su misma categoría. La gama de versiones del nuevo ID. Polo es prácticamente la misma que la del modelo de combustión, con una opción de acceso con tan sólo 85 kW. Quién se podría pensar que el ID. más pequeño, y más básico, contará con 115 CV.

Volkswagen ID. Polo
Detalle de las principales piezas del motor eléctrico del nuevo Volkswagen ID. Polo.

El motor del nuevo Volkswagen ID. Polo está pensado para la ciudad

Pero tiene explicación y tiene que ver con la nueva lógica implementada en el grupo. La moderación es la clave, a todos los niveles, pero más en estas propuestas, en las que la potencia no lo es todo. La agilidad sí y esa cualidad no sólo se consigue a base de más caballos, sino también de un menor peso o de un chasis con unos reglajes específicos, en los que la dirección, por ejemplo, responde más rápidamente.

Los de Wolfsburgo han concebido el nuevo motor eléctrico «APP 290» con una característica que lo hace más que especial. Su casi impronunciable nombre -«Achsparalleler Pulswechselrichter»- dirige la mirada hacia algo verdaderamente complicado, pero la traducción apunta a un convertidor de impulsos de posición axial, en el que el motor eléctrico y la caja de cambios están colocados en paralelo entre sí en el eje motriz.

La cifra numérica indica el par motor máximo que alcanza y sí, es la misma en todas las versiones. Incluso, también en el deportivo ID. Polo GTI, con sus 226 CV, ofrece idéntica cifra. Cosa que no sería igual con un motor de combustión. Sin embargo, para Volkswagen, limitar el par motor y también la potencia juega a su favor cuando se habla de eficiencia.

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Tecnología de coches eléctricos de lujo en el nuevo Polo eléctrico

Y es que el motor eléctrico del nuevo ID. Polo no es otro más con cables de cobre redondos enrollados de forma suelta, sino que la marca alemana ha usado unas barras planas de cobre que apilan formando unas bobinas en forma de horquilla. Volkswagen explica que, gracias a esta técnica, cabe más cobre en el motor, por lo que el motor se calienta menos durante las frecuentes aceleraciones en ciudad, ahorrando así energía.

Esta es una de las grandes innovaciones, pero la del inversor es casi más interesante. Este componente es el que regula la transmisión de la corriente de la batería al motor, y suele estar fabricado con silicio. Sin embargo, la marca alemana ha optado por usar carburo de silicio, mayoritariamente usado en los eléctricos de lujo, y que impide que el inversor genere tanto calor y, por tanto, pérdidas de energía, durante la transformación de la corriente en potencia cuando se acelera.

Pero esta no es la única función del inversor, porque también se encarga de cambiar de marcha, y al hacerlo al circular despacio, también garantiza que los campos magnéticos del motor sean exactamente los necesarios para la velocidad requerida. Volkswagen ha estudiado al milímetro el funcionamiento del sistema para maximizar la autonomía, a lo que contribuye la la recuperación de energía durante el frenado, cargando la batería mientras frena.

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