No habían construido una casa y terminaron viviendo en un autobús escolar con ducha, horno y paredes de musgo
Una pareja norteamericana ha transformado un viejo autobús escolar en una casa rodante de lo más singular. Un proyecto de “hazlo tú mismo” que ha tenido un acabado resultón cuanto menos.

Las transformaciones de vehículos en autocaravanas o camper no tienen porqué ser realizadas por fabricantes o empresas especializadas en este tipo de conversiones. Ahora, con Internet, podemos conocer historias de proyectos caseros que han llegado a buen puerto.
Es lo que han hecho Ryan y Lyss, a las cuales puedes encontrar en Instagram en su cuenta @be_my_nomad. Compraron un autobús escolar jubilado y lo transformaron en su principal vivienda, con la que viajan a lo largo y ancho de los Estados Unidos.

Un autobús escolar convertido en hogar
Aquí en Europa no es tan habitual, pero en Estados Unidos las conversiones de los típicos autobuses escolares amarillos son de lo más comunes. En el caso que nos trae, se trata de un Blue Bird TC2000 del año 1999, cuya longitud de 7,9 metros de largo no era lo más habitual.
La pareja de Colorado, aficionada a viajar por todo el mundo de la forma más aventurera posible, quiso dejar de pagar un alquiler cada mes para vivir y se decidieron a construir su propia casa… rodante, utilizando precisamente este autobús.
Tiene motor delantero, un Cummins de 5,9 litros y una transmisión Allison. Pero eso no es lo más importante, sino el trabajo de bricolaje que realizaron durante un año y medio, y a un coste de unos 60.000 dólares (menos de 54.000 euros), para dar vida a su nuevo hogar.
Así es este autobús convertido en casa rodante, en vídeo.
Salón, cocina, baño y dormitorio con un estilo inconfundible
El vídeo que puedes ver sobre estas líneas nos deja entrar de lleno en el interior de este autobús convertido en casa rodante, fabricado por las propias Ryan y Lyss, que no tenían ninguna experiencia previa en construcción. Aprendieron sobre la marcha, aseguran, e incluso estuvieron viviendo en su interior mientras realizaban la reforma.
Por fuera, se encargaron de darle un acabado protector a la carrocería y una pintura beige clara; en el techo, colocaron varios paneles solares de hasta 1.600 vatios conectados a un par de baterías para poder tener energía sin necesidad de conectarse a un enchufe, aunque los aparatos para dar calor al interior también pueden funcionar gracias a un depósito diésel.

También en el techo se han instalado tres claraboyas, lo que nos traslada a un interior cargado de muchísima luz natural. No es para menos, ya que el habitáculo cuenta con muchas plantas e incluso con algunas paredes con musgo, donde esperan crear un jardín de hierbas aromáticas.
Se nota mucho el estilo cálido y acogedor que la pareja norteamericana ha querido darle al interior, tanto en el uso de los colores como en el de los materiales. El habitáculo transmite un ambiente muy tranquilo, en el que no falta de nada: iluminación LED, baño y ducha, cocina, sala de estar, dormitorio…
El autobús no es tan largo como los convencionales, por lo que se las tuvieron que ingeniar para optimizar el espacio interior al máximo. El sofá del salón, por ejemplo, esconde los componentes del sistema eléctrico, pero también puede convertirse en una cama para invitados.
La cocina tiene placa de cuatro fuegos con cubierta de vidrio, horno, fregadero y nevera, con espacios de almacenamiento más que suficientes. El baño, por su parte, tiene ducha completa, inodoro escondido bajo el banco de la ducha, estantes abiertos, espejo… y da justo al otro lado de la habitación.
Aquí hay una cama empotrada sobre un gran espacio de almacenamiento. Hay también hueco para la cama del perro, una segunda puerta de entrada, estantería para libros, sistema de calefacción y agua caliente a demanda… Incluso tienen un lugar fuera para una portamotos con rampa desmontable, donde llevar su Royal Enfield Himalayan.
Fuente: Autoevolution

