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    Bienvenidos al mundo de las dos ruedas (II): consejos para una conducción segura en ciudad y carretera (Tutorial Motor.es)

    Bienvenidos al mundo de las dos ruedas (II): consejos para una conducción segura en ciudad y carretera (Tutorial Motor.es)
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    Javier Onrubia
    Javier Onrubia

    El buen tiempo ya está aquí y muchos empiezan su andadura por el mundo de las dos ruedas gracias a la obtención del permiso A2. A través de unos tutoriales, queremos maximizar la experiencia más positiva posible. En una serie de artículos, queremos introducir a los nuevos motoristas en el mundo de las dos ruedas. En esta entrega hablamos de cómo empezar a rodar con la moto de la forma más segura en ciudad y carretera y de las conductas que se deben evitar.

    Es importante conducir con mucha cabeza, y cuando digo cabeza me refiero a prudencia, pensando dos veces, mirando dos veces y estando seguros antes de ejecutar una acción. La primera vez que se coge una moto, la sensación puede ser algo incómoda ya que ‘nos sentimos pequeños’, pero el miedo es una actitud que también es peligrosa, ya que se ejecutan las acciones con inseguridad y por tanto, no es lo más apropiado.

    Cuando compremos la motocicleta, no será la primera vez que hayamos cogido una ya que el examen para obtener el permiso tiene una parte práctica en circuito y otra en la calle. No obstante hay que aclarar que para ser un buen motorista no basta sólo con lo que se aprende en la autoescuela, por tanto, el primer consejo y el más inmediato es que el exceso de confianza también es una imprudencia. Tampoco hay que olvidarse de una equipación adecuada que consta de casco, guantes y otros elementos como chaquetas y pantalones. Lo mejor en este caso es dejarse aconsejar y optar siempre a los modelos más seguros posibles. En otro post hablaremos sobre accesorios para la moto y el motorista.

    Desde el kilómetro cero

    Normalmente un concesionario puede alojarse en cualquier punto de la ciudad y si no hemos conducido mucho, es recomendable que alguien con más experiencia conduzca la moto por nosotros hasta casa o que el concesionario nos la lleve al domicilio. Una vez allí, lo primero que debemos hacer es coger la moto sin miedo y si puede ser, acompañados de otra moto o un coche que circule detrás para inspirarnos una mayor seguridad, evitando recoridos con mucho tráfico, pendientes y giros sin visibilidad. Cada biciclo es un mundo y hay que acostumbrarse o ‘domarlo’ y entender sus reacciones, sus ruidos, sus manías etc…

    Si la moto es nueva, tened en cuenta que ni las ruedas ni los frenos agarrarán ni frenarán todo lo que deben, así que se debe conceder un pequeño margen de rodaje para estos dos elementos, salvando más las distancias con los automóviles de delante y sin coger las curvas demasiado rápido. El motor debe tratarse con cuidado, sin forzarlo demasiado en los primeros kilómetros, y aunque cada uno propondrá un tiempo de rodaje, desde aquí recomendamos que hasta los 1.000 kilómetros no se abra el acelerador más de la mitad y durante los siguientes 700 kilómetros, no más de ¾ partes. Tampoco es bueno dar acelerones, frenazos ni cargar la moto con dos pasajeros o mucha carga en este periodo inicial. Todo esto ayudará a alargar la vida de nuestro nuevo vehículo.

    En ciudad, una jungla

    Una vez que ya tengamos algo más de manejo, el siguiente escalón se encuentra entre el tráfico urbano. A pesar de haber llevado ya durante unos kilómetros la moto, es recomendable saber que nunca se aprende demasiado. Si vamos con miedo, es malo, y si vamos demasiado confiados, es aun peor. La ciudad tiene unas pautas de comportamiento que normalmente son negativas para la moto: coches que cambian de dirección sin mirar, circulación sin márgenes de seguridad, estrés, atascos, nervios, motos que se ‘cuelan’ entre coches en marcha, etc… Para no pasarlo mal las primeras veces, es mejor no aventurarse a hacer malabares, sino más bien todo lo contrario. Si tenemos que coger una avenida muy concurrida, siempre podremos circular por una calle paralela, que aunque tenga muchos más cruces, no nos estresará.

    También hay carriles reservados para vehículos de servicio público a los que se puede acceder con la moto. A veces conviene tomar éstos para evitar las aglomeraciones. El zig-zag entre los coches está más que cuestionado, aunque si se practica, sólo podemos decir dos cosas: que es bajo la responsabilidad de cada uno y que se haga sólo cuando todos los vehículos estén parados, por ejemplo, en un semáforo para colocarnos primeros. De hecho, en Madrid se puede observar que hay un espacio reservado en la parte delantera de los semáforos destinados a las motos, ya que éstas aceleran con mayor rapidez y conviene que no estén entre los coches.

    Si hemos comprado una moto que incorpora la posibilidad de apagar las luces, no las apaguéis ya que seremos más visibles con ellas puestas. Además, es recomendable que se lleven ropas coloridas para mejorar el impacto visual de los otros usuarios de la vía.

    La distancia de seguridad siempre es importante, y aunque el resto no la respete, nosotros deberemos respetarla lo más posible. Normalmente las motos vienen equipadas con equipos más que decentes de frenada, teniendo una mayor importancia el freno delantero y dejando el trasero como un asistente. Aquí, el consejo más inmediato es que tengáis cuidado dónde frenáis, porque la pintura de los pasos de peatones tradicionales es bastante deslizante, y más aun si llueve. Nunca frenéis encima de ellos. También hay que prestar atención al estado de la carretera, ya que a veces podemos encontrar agujeros y en el peor de los casos, grietas que podrían afectar a la dirección de la moto y llevarnos al suelo. Procurad siempre circular por el lado menos afectado de la calzada.

    Por último, si repetimos el mismo recorrido a diario, es posible que entremos en una ‘rutina de recorrido’, y empecemos a conducir de una forma más automatizada. Es bueno a veces tomar un camino alternativo o realizar trayectos diferentes para romper esta situación.

    En carretera nadie es ganador

    Con este ladillo pretendo aclarar que no debemos enfrentarnos a nuestros límites en carretera. Correr más de lo debido es insensato, como lo es trazar las curvas tocando con la rodilla en el asfalto. Todo esto que parece muy evidente, en nuestras carreteras se ve. El primero consejo es que no imitéis estas conductas ya que comprometemos nuestra seguridad y la de todos los usuarios de la vía. Por otro lado, hay que entender que las vías presentan irregularidades y sorpresas y que por tanto, no están habilitadas para ‘ir al máximo’. Dicho esto, es importante recalcar varios puntos.

    Es bueno que tengamos unos amigos con quienes salir de excursión porque además de ser más divertido, pueden asistirte si tienes alguna avería mecánica o una caída en el peor de los casos. No obstante, es posible que los ritmos de cada conductor sean diferentes, así que si observáis que os quedáis detrás, que este no sea motivo para conducir por encima de nuestras capacidades. Si somos nóveles, con más razón todavía.

    En las curvas no debéis frenar. Este acto debe realizarse antes, y abrir gas progresivamente una vez dentro. Además, hay que tener cierto tacto con los frenos, siendo más importante el delantero, aunque sin abusar de él. Si lo hacemos, la rueda podría bloquearse. Repartid el trabajo en un 70% delante y 30% detrás más o menos.

    Una vez que ya hemos realizado algunos puertos y tenemos ya unos cuantos kilómetros, viene una zona de riesgo: donde creemos que tenemos todo controlado. Un piloto tiene que tener un rodaje también, y una vez completado, entenderemos que no tenemos todo controlado, aunque circularemos con menos miedo que al principio. Si os sentís muy confiados, parad a pensar que todo ha de realizarse con cabeza, pero con menos miedo.

    A continuación, voy a dejar otros consejos básicos para evitar sustos en la moto:

    -Conducir ni muy deprisa ni muy despacio. Adaptarse al ritmo del resto.

    -Prever lo que hacen los coches que van delante, a los laterales y detrás.

    -Vista larga.Es importante fijarse lo que ocurre más adelante y no sólo de lo que tenemos inmediatamente enfrente. Evita sustos.

    -Evitar conducir con lluvia. Importantísimo, ya que sólo llevamos dos ruedas y el asfalto se vuelve mucho más deslizante. Si no tenemos más remedio, siempre con mucha más prudencia, más distancia de seguridad y más despacio. Cuidado con abusar de los frenos.

    -Evitar conducir de noche. No tan importante como el punto anterior, aunque sí merece una mención. Si conducimos por la noche, es importante llevar elementos reflectantes como un chaleco.

    -No demostrar a los amigos nuestras habilidades. Nadie se acordará después, pero un accidente es para toda la vida y cuesta disgustos.

    -No llevar a un pasajero hasta que no entendamos la moto y sus reacciones. Un pasajero altera la masa y la estabilidad de la moto. También se debe practicar un poco antes de aventurarnos a viajes largos o a la ciudad con un acompañante.

    -Comprobar ciertos elementos antes de salir. Luces sobre todo y cada vez que uno se sube en la moto. Presión del neumático cada vez que hagamos una salida importante o dependiendo de la moto, cada 15 días o una vez al mes.

    -Disfrutar al máximo

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