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    Bugatti aparca de momento la producción de un segundo modelo

    Volante del Chiron Super Sport 300+Bugatti

    Actualmente Bugatti es un fabricante de un único modelo, el Chiron, que tiene un precio a partir de 2,5 millones de euros (impuestos aparte). Estaba previsto ampliar la gama con un modelo más fácil de vender, pero la matriz Volkswagen no cree que sea el momento adecuado.

    El año pasado supimos que Bugatti estaba pensando en crecer con un segundo modelo, después de haber obtenido unos resultados de récord en 2019. No tenemos cifras desglosadas -no se facilitan-, pero sabemos que 2019 fue el año de más producción, más facturación y más ventas de Bugatti, con un margen superior al 10%.

    Todo eso se consiguió exclusivamente con el «hiperGT» Chiron, que se fabrica a un ritmo de 100 unidades al año -o menos- y la producción total va a ser de 500 ejemplares. Con su antecesor, el Veyron, Bugatti quemó mucho dinero, pero resucitó el prestigio de una marca muerta que revivió Ferdinand Piech hace más de 20 años.

    El segundo modelo que permitiría a Bugatti crecer estaría a caballo entre un sedán y un SUV, no siendo ni una cosa ni la otra. Su precio objetivo sería considerablemente menor, entre medio millón y un millón de euros. Eso permitiría aumentar la producción anual a más de 500 unidades, un gran salto para la planta de Molsheim.

    Bugatti Chiron

    Pero claro, ese segundo modelo implicaría una gran inversión que tiene que aprobar la casa matriz, Volkswagen AG, que ahora mismo tiene muchos frentes abiertos. Está el desafío de reducir las emisiones de CO2, no perder el tren de la electrificación, digitalizarse, la crisis de los diésel que coletea en los tribunales... y para postre, el COVID-19 y sus devastadores efectos económicos.

    Stephan Winkelmann, presidente de Bugatti, declaró a Automotive News que «Durante un tiempo tenemos que aparcar este asunto. Dadas las condiciones económicas que se avecinan, nuestra prioridad total es mantener la liquidez». En otras palabras, no es momento de hacer grandes inversiones, sí de mantener el ritmo actual.

    La marca de lujo considera que la recesión global puede tener un efecto negativo en el reducido nicho de mercado al que se dirigen, que son personas muy muy ricas, y que a su vez pueden dilatar la compra de caprichos tan caros como... un Bugatti. Aunque ese segundo modelo no sería tan de capricho como un Chiron.

    Historia reciente de Bugatti: EB110, Veyron y Chiron

    En noviembre del año pasado Winkelmann dejó caer que el nuevo modelo sería un gran turismo o un crossover que pueda viajar en familia, hasta cuatro ocupantes (pudiendo llevar por tanto a niños) pero con propulsión eléctrica. Por tanto, no se podrían aprovechar apenas sinergias con el Chiron.

    El segundo modelo implica todo el i+D asociado a la ingeniería, ampliar físicamente las instalaciones de Molsheim con una segunda línea de producción, formar empleados, etc. Sin duda es un gasto importante que conviene plantearse en plena crisis sanitaria que está convirtiéndose en otra de índole económico.

    Bugatti es la marca más cara -con diferencia- del Grupo Volkswagen

    La estrategia de convertir una marca de lujo de baja producción en algo un pelín más «generalista» está funcionando en otros fabricantes de la gama más alta. Sin salirnos de la propia Volkswagen tenemos el caso de Lamborghini, que además de sus coupés y descapotables de alto rendimiento tiene al megaSUV Urus, a su vez de lo más deportivo del segmento (todo lo que se puede ser).

    Bugatti Divo, un derivado del Chiron

    Antes de la crisis del coronavirus las condiciones parecían ser las favorables para que creciese Bugatti. Ya era una marca rentable y reconocida, los millonarios no dejan de comprar coches escandalosamente caros y la reputación de la marca de Molsheim ya estaba a la altura de su legado.

    Mientras dure la crisis del coronavirus Bugatti seguirá produciendo los coches que ya están pagados con antelación y manteniendo el ritmo de producción artesanal en Molsheim. Es atrevido dar fechas de cuánto puede doblegarse la pandemia, algunas fuentes hablan de años de convivencia con el patógeno, a menos que las vacunas sean eficaces y se puedan desplegar masivamente.

    Pasada la crisis, Bugatti podrá retomar el proyecto del segundo modelo, ya más cerca de la era 100% eléctrica. La marca podrá beneficiarse de las sinergias en cadenas cinemáticas y baterías del grupo, incluyendo el saber-hacer de Porsche, Lamborghini y Bentley en materia de vehículos de alta gama electrificados.

    Fuente: Automotive News