42 años después, el A8 muere sin sucesor directo: ¿ha perdido Audi la batalla del lujo?
Era un secreto a voces, y aún así todavía soñábamos con ver un relevo en las carreteras, aunque fuese eléctrico, pero no lo habrá. Audi ha confirmado que el lujoso A8 ya ha abandonado el mercado, y esta vez para siempre.

42 años. Ese es el tiempo que el A8 ha permanecido a la venta en todo el mundo. La lujosa berlina de la marca de los cuatro aros ha sido una de las berlinas de prestigio más exclusivas del mercado, la única en su categoría que, desde el principio, estaba basada en una arquitectura de aluminio. La famosa técnica del «space frame» la estrenó el primer A8 en 1994 y la compartió sólo con un modelo que, de no haberlo hecho, habría sobrevivido más de una generación.
El Audi A2 fue el único modelo de la gama con un chasis de aluminio, heredando una técnica creada especialmente para esta berlina, que ha acabado saliendo por la puerta de atrás, por lo que no se han cumplido los planes de la marca alemana. Audi vuelve a cometer un error sin precedentes, al dejar al A6 como estandarte de la gama, y sin representación frente al Mercedes Clase S, cada vez más lujoso, y un Serie 7 que está a punto de recibir una importante inyección de vida.

El lujoso Audi A8 es ya parte de la historia de la marca
Otro más que desaparece, sumándose al desaparecido Lexus LS. El japonés ha prometido que regresará en unos años, pero al alemán lo han enterrado de por vida; al menos eso es lo que los responsables de la firma de Ingolstadt han apuntado durante la conferencia de prensa en la que se han dado a conocer los resultados comerciales del año pasado, y donde se ha aprovechado también para confirmar la llegada del nuevo Audi A2 e-tron antes de finales de año.
En los últimos meses, Audi ha ido retirando esta lujosa berlina de los configuradores de todos los países donde estaba presente, liquidando unidades que aún tenía disponibles. Lo cierto es que este adiós se esperaba desde hace tiempo, pues la marca decidió dejar de invertir en el A8 hace tres años, cuando se supo que el sucesor eléctrico estaría inspirado en el concept Grandsphere.
Pero, los vientos no han soplado a favor del A8. La plataforma sobre la que se iba a desarrollar el sucesor eléctrico se ha venido retrasando, al igual que el potente software de control que se estaba concibiendo en el proyecto Artemis. Demasiado dinero para un modelo residual en ventas, y mucho más si era eléctrico por completo. Los grandes fallos de Audi han sido dos: uno, el de posicionarse sólo en el lado eléctrico para el sucesor del A8, que podría haber hecho como Mercedes y estirar la vida comercial con una profunda revisión o tirar de Porsche y usar la plataforma del Panamera.
Las grandes berlinas de lujo, el V8 de 1988 y, desde 1994, el A8
Pero ni lo uno ni lo otro ha llevado a Audi a decir adiós a su buque insignia. La marca trabaja en un Audi Q9 que se ha visto en pruebas, un gran SUV que puede suplir perfectamente a esta berlina. Los de Ingolstadt han dicho que el A8 no tendrá sucesor, entendiéndose como tal una berlina, pero no han dicho nada de que pueda ser un SUV. Sin embargo, el colosal tamaño de este Q9 quizá no sea el adecuado para todos los mercados, especialmente si tenemos en cuenta que no le hemos visto ninguna versión híbrida enchufable.
Lo que hace más complicada su subsistencia en Europa. El Audi Q9 se presentará a lo largo del año, pero lo que está claro es que Audi vuelve a ceder terreno a sus rivales alemanas, con un Clase S, Serie 7 y Panamera que pelearán por el trono de la berlina más lujosa.

