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    BYD, Ford, General Motors, Jaguar Land Rover, Mercedes-Benz y Volvo se comprometen a abandonar la combustión interna en 2040

    BYD, Ford, General Motors, Jaguar Land Rover, Mercedes-Benz y Volvo se comprometen a abandonar la combustión interna en 2040
    Renault Kangoo para mercado latinoamericano
    Javier Costas
    Javier Costas5 min. lectura

    De la cumbre climática de Glasgow ha salido un compromiso de varios fabricantes automovilísticos importantes, aunque no estaban todos. El compromiso para no vender más vehículos con motores de combustión interna en 2040 es a nivel mundial, un matiz importante.

    La Unión Europea será uno de los primeros grandes mercados en abandonar la combustión interna -al menos en turismos- para 2035, poco a poco le van a ir siguiendo más países. Entre el 2030 y el 2050 este proceso se irá mundializando, con su término en los países menos desarrollados, puede que más tarde aún.

    Se ha unido al acuerdo anticombustión Nueva Zelanda y dos estados de EEUU: California y Nueva York. El país entero todavía no se pilla los dedos con semejante objetivo, tampoco lo hace Japón. Pero en la lista faltan varios fabricantes: BMW, Honda, Hyundai, Nissan, Toyota y Volkswagen (como grupo). Aunque tienen compromisos para Europa, a nivel mundial prefieren ser prudentes.

    Hay una realidad muy incómoda en cuanto a hablar de electrificación, y es que no es universal. Hay países del mundo donde es inviable la instalación de cargadores eléctricos para recorrer su geografía de punta a punta, habiendo prioridades muchísimo más importantes. La combustión seguirá siendo necesaria aunque solo sea por su autonomía.

    Autovía iraní - Fotografía: Hamed Saber (CC BY)

    Podremos encontrar casos de países en vías de desarrollo que finalicen la transición antes que potencias desarrolladas, especialmente si tienen acceso a energías renovables en abundancia, y aprovechan la situación para eliminar su dependencia de los hidrocarburos.

    Y pensando aún en esos mercados, donde la elecrificación será muy complicada, hay fabricantes que no se han adherido al compromiso. Puede sonar a excusa, ya que las naciones menos desarrolladas en su conjunto no representan un volumen precisamente alto.

    Veamos un ejemplo, el Grupo Volkswagen, y contando con los datos de 2019, el último año normal y sin interrupciones de suministros. De los 10,97 millones de entregas de ese año, Sudamérica entera representó 608.600 entregas. En Asia, si quitamos a China, 296.500 unidades. En Europa Oriental y Central, exceptuando a Rusia, 572.200 unidades. África ni se menciona.

    Volkswagen Amarok

    El mercado africano, con el continente menos motorizado del mundo, se vendieron unos 660.000 turismos en 2020, siendo la producción un poco más alta que esa cifra, ya que Argelia y Marruecos exportan miles de coches a mercados exteriores como el europeo. Hacer negocios así es complicado.

    De todas formas, por mucho que naciones poco desarrolladas se empeñen en liquidar la combustión interna de las nuevas matriculaciones, sigue habiendo un parque móvil numerosísimo que va a seguir necesitando combustibles fósiles. No se puede reemplazar esa demanda con biocombustibles ni equivalentes sintéticos.

    Difícilmente los firmantes del acuerdo creen que la mayoría de países con ingresos per cápita bajos son clientes muy importantes. Tampoco lo habrán hecho para no dejar ese trozo del pastel a los fabricantes chinos. De hecho, tampoco sería fácil para ellos justificar inversión y desarrollo para producir volúmenes bajos solo pensando en ese tipo de clientes.

    Mahindra Thar

    Sí tendría sentido para ellos mantener vivos diseños ya consolidados y probados como fiables. Lo hemos visto en numerosos ejemplos. Volkswagen dejó de fabricar el Beetle en 2003, la T2 en 2014, y el Golf de primera generación en 2009. Hay más ejemplos, como Nissan Tsuru, Peugeot 405, etc. Diseños claramente obsoletos se han estado vendiendo hasta hace poco. Era legal.

    Por otro lado, hay una cuestión peliaguda. Para que las naciones desarrolladas lo hayan acabado siendo, han tenido que quemar combustibles fósiles a mansalva, contaminar y emitir CO2. Los países en vías de desarrollo también quieren... desarrollarse, y hacerlo de forma «ecosostenible» puede ser especialmente doloroso y lento para muchos de ellos.

    Sin duda, la transición ecológica irá a dos velocidades, normal y reductora. Si unos fabricantes eligen unilateralmente eliminar opciones del mercado, otros lo seguirán haciendo mientras no se lo impida ninguna normativa. La globalización no siempre acarrea cosas buenas.