350 cargas rápidas parecían una receta para degradar una batería; la nueva de BYD demuestra lo contrario
La nueva generación de baterías de BYD, la Blade 2.0, sigue dando mucho que hablar. La marca china ha realizado una prueba de resistencia donde demuestra que, a pesar de los kilómetros y el abuso de la carga rápida, consigue mantenerse en gran estado.

Una de las mayores preocupaciones de los conductores hacia los vehículos eléctricos está en cómo se desgasta su batería con el paso del tiempo. Los avances tecnológicos en este campo están dejando atrás estas dudas, o al menos deberían hacerlo, tal y como demuestra BYD después de una prueba de resistencia con su batería Blade 2.0.
El fabricante chino ha cogido como conejillo de indias al Yangwang U7 2026, el primer modelo en incorporar la segunda generación de baterías Blade con química LFP desarrolladas por la propia marca y la carga ultrarrápida de 1,5 MW Flash Charging. Estos son los resultados.

Así se degradó la batería de BYD tras un uso intensivo
Si te digo que la batería del Yangwang U7 en cuestión se degradó un 1,3 por ciento en poco menos de nueve días, dirás entonces que la prueba ha sido, cuanto menos, una estafa. Sin embargo, en ese intervalo de tiempo los ingenieros de BYD Yangwang sometieron a la berlina eléctrica de lujo a una dura prueba.
En 8 días, 19 horas y 58 minutos, el Yangwang U7 recorrió 30.000 kilómetros a una velocidad de crucero constante de 240 km/h (en circuito cerrado, claro), con una temperatura media que superaba los 36 grados y con una humedad relativa del 80 por ciento, lo que obligó a llevar siempre encendido el aire acondicionado a 24 grados.
Durante ese tiempo, se realizaron más de 350 ciclos de carga rápida. Un ciclo de carga en una batería equivale una carga completa de la batería de cero a su cien por ciento, pues más de 350 veces. Tras ese “tute”, la batería del eléctrico chino conservó el 98,7 por ciento de su capacidad.
Es decir, perdió apenas un 1,3 por ciento tras la prueba, un dato extraordinariamente bajo. Una muestra más también de lo que es capaz BYD con sus baterías con química LFP (litio ferrofosfato), que son capaces de aguantar más ciclos de carga rápida frecuentes sin degradarse.
Pongamos una referencia: una flota analizada por Geotab en 2026 dictaminó que la batería de los eléctricos sufren una degradación media de 2,3 por ciento al año, aunque usando cargadores rápidos de más de 100 kW con frecuencia lo elevaban al 3 por ciento.

Yangwang U7, el protagonista
Los datos fueron compartidos por Hu Xiaoqing, directora general de Yangwang, durante la Conferencia de Conductores del Yangwang U7 en China. Aseguró que el vehículo utilizado en la prueba no era un prototipo, sino uno de producción estándar, escogido al azar en uno de sus concesionarios.
Otro movimiento más de marketing de BYD para mostrar las bonanzas de su nueva batería Blade 2.0, que poco a poco se irá integrando en los nuevos modelos de la compañía, incluidos los que lleguen aquí a Europa, aunque los primeros están siendo los de sus marcas más premium como Yangwang o Denza.
El espectacular eléctrico Yangwang U7, que para su desarrollo acumuló casi 10,5 millones de kilometros en 758 prototipos, es una berlina de lujo que se vende en China desde los 82.000 euros al cambio. Mide 5,26 metros de largo, alcanza los 960 kW (1.287 CV) de potencia eléctrica y los 1.680 Nm de par, pasando de 0 a 100 km/h en apenas 2,9 segundos.
No conocemos la potencia a la que se realizaron dichas cargas, aunque partiendo de lo que conocemos de la tecnología Flash Charging de BYD, que llega a los 1.500 kW, la batería de 150 kWh que monta el U7 es capaz de cargarse del 10 al 97 por ciento de su capacidad en apenas 9 minutos.
Fuente: CarNewsChina

