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    ¿Cómo hacer que mi coche corra más de forma legal? Te damos 9 claves

    El velocímetro puede estirarse un poco más con algunos cambios.Pixabay

    Los aficionados al motor siempre estamos pensando en cómo mejorar nuestro coche, posiblemente el bien más preciado que poseemos.

    Lo habitual es recurrir al aumento de potencia del motor, pero hay muchas otras maneras de mejorar el rendimiento de un coche de calle.

    Existen muchos modos de mejorar el rendimiento de un coche, pero no todos son aconsejables por sus consecuencias a medio y largo plazo o por la dudosa legalidad de dichas modificaciones.

    Sin embargo, no estamos perdidos si queremos mejorar las prestaciones de nuestro vehículo, pues existen diferentes formas de conseguir que corra más, tanto de forma directa como indirecta.

    El mundo del tuning es la respuesta para ello, pero no todo se basa en reprogramar una centralita o recurrir al tuneado extremo e incluso extravagante. En las siguientes líneas, vamos a daros algunas ideas para conseguir que vuestro coche sea más rápido de forma legal. Algunas son más evidentes que otras.

    Reducción de peso

    En esencia, puedes conseguir que tu coche desarrolle más potencia de dos maneras: incrementando la misma o mejorando la relación peso/potencia aligerando el vehículo. Un coche con 300 CV y un peso de 1500 kg. será más lento que uno de la misma potencia y 200 kg. menos, eso es evidente.

    Ello no afecta sólo a la aceleración, sino también al comportamiento dinámico del coche, a través de una mejora del Centro de Gravedad, el equilibrio del chasis, el comportamiento de las suspensiones o la eficacia de los neumáticos y los frenos.

    El maletero, cuanto más vacío, mejor.

    Para empezar, podemos iniciar nuestro proceso de adelgazamiento prescindiendo de esa enorme cantidad de herramientas y demás utensilios que llevamos permanentemente en el maletero, pero también podemos adoptar un enfoque más radical eliminando altavoces o el aire acondicionado, que suele sumar bastantes kilos al coche.

    En definitiva, se trata de prescindir de todo lo que no nos resulta necesario para reducir al máximo la masa del coche.

    Aerodinámica

    Cuanto mayor es la velocidad, mayor es la influencia de la carrocería en el rozamiento contra el aire, así como en la generación de carga aerodinámica que pegue los neumáticos al asfalto.

    Elementos como las bacas o los baúles sobre el techo producen un enorme rozamiento, aumento de peso y consumo de combustible, restando por tanto velocidad punta y cualidades dinámicas al vehículo. También otros elementos como antenas de radio voluminosas o spoilers y alerones decorativos, que lo único que consiguen es restar velocidad punta sin ofrecer mayor agarre.

    Neumáticos y suspensión

    Estos dos elementos son clave a la hora de trasladar la potencia del motor y las cualidades del conjunto al asfalto para traducirlas en velocidad. Cambiar de neumáticos puede suponer un gran avance a la hora de conducir a altas velocidades, tanto en lo que respecta a la calidad de los mismos como en cuanto a seleccionar una medida más deportiva o unas llantas más ligeras y rígidas (lo que minimiza la carga lateral y el balanceo).

    Los neumáticos y las llantas pueden marcar grandes diferencias.

    No es únicamente cuestión de adherencia, sino de rigidez del flanco del neumático. En cuanto a las suspensiones, los amortiguadores o los muelles pueden también ofrecer una gran diferencia de comportamiento, permitiendo un menor rebote u oscilación de la carrocería que quizá convierta a nuestro coche en algo más incómodo al transmitir de manera más directa las irregularidades del asfalto, pero que de igual modo lo hará más rápido. Eso sí, sin pasarse, pues podemos crear un efecto contraproducente y hacerlo inestable e ineficaz en terrenos bacheados o con mal asfalto.

    Filtros e inyectores

    La vida del motor depende directamente de la cantidad de aire y combustible que le lleguen a los cilindros para realizar la combustión. Si optamos por unos filtros de mayor calidad, ganaremos rendimiento. Y lo mismo se puede aplicar a los inyectores, que son los encargados de contribuir a una detonación y aprovechamiento del carburante óptimos.

    Existen kits de admisión que consiguen hasta 10 CV más de potencia al permitir un mayor caudal de aire, y también más frío.

    Mantenimiento exhaustivo

    Un buen mantenimiento es vital para conseguir no sólo que nuestro coche dure mucho más en buen estado, sino que todos los elementos puedan rendir al máximo de sus capacidades.

    Tareas tan elementales como realizar el cambio de aceite y filtros cuando lo aconseja el fabricante o sustituir los neumáticos cuando el dibujo y sus propiedades empiezan a desaparecer, pueden marcar grandes diferencias y a largo plazo nos proporcionarán un ahorro en reparaciones.

    La ECU

    La centralita electrónica es uno de los clásicos, pues gestiona todos los parámetros del motor y los fabricantes suelen configurarla de modo que prime la fiabilidad y con márgenes bastantes amplios.

    Con un cambio de código o parámetros podemos llegar a ganar un 20% de potencia y par motor. Y si lo hace un profesional cualificado, ello no influirá negativamente en otros aspectos del coche. Eso sí, tengamos en cuenta que quizá debamos adaptar frenos, neumáticos o suspensiones a dicha mejora, pues cuanto más rápido puede ir el coche, más exige a sus componentes.

    La electrónica esconde mucho rendimiento si se sabe manejar.

    Los motores con turbo son ideales para este tipo de reprogramaciones y si se hacen bien, el consumo puede incluso mejorar porque el coche gana agilidad a bajo régimen, permitiendo circular con marchas más largas.

    Frenos

    Ir rápido no es sólo acelerar más o incrementar la velocidad punta, sino poder frenar más tarde o hacerlo con mayor frecuencia al sufrir los frenos menos fatiga. Un cambio de sistema de frenado puede ayudarnos mucho en la tarea. Desde un simple cambio de pastillas, hasta la sustitución de los cuatro discos o, directamente, todo el sistema. Incluso, podemos cambiar los latiguillos para mejorar el tacto del pedal y que este sea más preciso.

    Barras estabilizadoras

    Estos elementos permiten un aumento de rigidez estructural del chasis que mejora la dinámica y agilidad del coche instantáneamente, al sufrir este menos torsiones en las curvas. Además, no suele ser una modificación demasiado cara.

    Mejor conducción

    Tan importante es el rendimiento del vehículo como que el conductor sepa maximizarlo. Para ello podemos comenzar con cambios básicos como sustituir el volante, los asientos o la palanca de cambios para sentirnos más cómodos y ganar en tacto, pero lo principal es mejorar nuestro pilotaje.

    Para ello tenemos cursillos de perfeccionamiento de la conducción no demasiado caros y en los que aprenderemos a ser más rápidos, pero también a ganar en seguridad a la hora de gestionar imprevistos.

    Fotos: Pixabay