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Drones de la DGT, lo que debes saber

Desde mayo del año pasado la DGT refuerza la vigilancia de las carreteras con drones para captar in fraganti a los infractores. No son medios de denuncia autónomos, requieren el control de operadores que no pueden estar muy lejos, máximo 500 metros.

Como complemento a los famosos helicópteros Pegasus, la DGT ha hecho pruebas con un avión y con varios drones. Para el ente público las Aeronaves Pilotadas por Control Remoto (RPAS) -drones para los amigos- son un medio complementario para que los agentes puedan captar a los infractores sin que estos sepan que están siendo vigilados.

Las pruebas comenzaron en mayo de 2018, también durante la Semana Santa. En esta primera fase se usaron cinco unidades: 1 Phantom 2, 1 Phantom 4 Pro, 1 Matrice 200 y 2 unidades de S900, todos del fabricante de dispositivos DJI. Se anunció la intención de comprar otras siete unidades.

Actualmente se encuentra en servicio ocho unidades, que corresponden a los modelos Matrice 200 y Phantom 4 (actualmente descatalogados). De acuerdo a la ley, pueden volar hasta a 120 metros de altura y pueden estar en un radio de 500 metros desde son controlados de forma remota. Pueden sobrevolar carreteras, aunque para mayor seguridad no deberían estar sobre la vertical de la calzada.

Siempre y cuando no sople el viento a más de 10 metros por segundo (unos 36 km/h) son capaces de mantener un vuelo totalmente estable. Gracias a la óptica de sus cámaras pueden captar a un vehículo y al que lo conduce a cientos de metros de distancia, hasta 2 kilómetros. A simple vista sería imposible advertir su presencia.

En ningún caso llevan cinemómetros (radades) debido al peso de estos dispositivos. Lo que sí pueden hacer es captar imágenes que se graban remotamente en el puesto de mando. De allí se pueden mandar al centro de control para poner sanciones cuando corresponda. La identificación del infractor es por la matrícula del vehículo, luego deberá ser el titular quien diga quién era.

Las infracciones "estrella" que buscan los drones son circular sin cinturón de seguridad, que se manipule un teléfono móvil, adelantamientos prohibidos o violación de la señalización horizontal (giros, cebreados, STOP, etc). Hemos visto varios vídeos en los informativos de cada burrada al volante que su existencia está más que justificada.

Cómo funciona con dron de Tráfico. Imagen: Revista DGT

Según la DGT estos aparatos pueden volar "hasta 2 horas", lo cual sobrepasa la autonomía de las baterías de los drones. Eso significa ni más ni menos que cada puesto de control móvil dispone de baterías de recambio cargadas para realizar una vigilancia de mayor duración.

Al menos el modelo DJI Matrice 200 tiene protección IP43, es decir, puede volar mientras llueve. Entrando en materia, soportan agua nebulizada, hasta 60 grados de inclinación, 11 litros por minuto y una presión de 80-100 kN/m². También es operativo a temperaturas bajo cero si las baterías se han precalentado antes (lo que damos por supuesto).

La DGT ha formado a 30 profesionales para utilizar estos aparatos. La formación dura 70 horas, desglosadas en 50 horas de teoría y otras 20 de práctica. Cada unidad de vigilancia necesita como mínimo el piloto del dron y el operador de cámara, y en ocasiones un asistente. Las imágenes pueden llegar al centro de control en tiempo real. En la web de la DGT se puede ver un vídeo de ejemplo fechado anteayer.

Si comparamos las infografías, la altura operativa es poco más de la mitad la de los helicópteros (120 m versus 300 m), solo que los drones permiten captar infracciones al doble de distancia que los Pegasus (2 km versus 1 km)

Aunque ocho unidades no son muchas para cubrir una red de carreteras de 160.000 kilómetros (casi media distancia a la Luna), su coste es muy inferior al de un helicóptero en todos los sentidos, y los "pájaros grandes" solo tienen como ventaja que abarcan mucho más terreno y que son capaces de captar infracciones por velocidad.

Una hora de vuelo de un Pegasus es más cara que un dron nuevo

Resulta por tanto evidente que el dinero de los contribuyentes está mejor invertido en aumentar la dotación de drones que la de helicópteros Pegasus. Estos sistemas aumentan la sensación de que el conductor puede ser pillado haciendo algo que no debe, por lo que aunque solo sean ocho, su presencia es muy disuasoria se vean o no.

Desde la DGT ya dejan caer que pueden reemplazar a los Pegasus algún día. Como resulta prácticamente imposible verlos o detectarlos de alguna forma, el mejor consejo que podemos dar al respecto es cumplir siempre con las normas de tráfico, nos puedan pillar o no, porque próximamente se van a tramitar denuncias con estos medios aéreos portátiles.

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