En Francia, los GTI eléctricos son la opción sensata: la alternativa son impuestos de hasta 60.000 €
El proceso de compra de un vehículo en Francia tiene una cierta particularidad, una que juega muy en contra de quienes buscan añadir un cohete de bolsillo a su garaje.

Cada país adopta sus respectivas legislaciones como quieren - o, al menos, sus gobiernos. En cada rincón del mundo encontramos algunas curiosas, pero pocas que tan poco gustan a los amantes del motor - y sobre todo de los deportivos de gasolina de toda la vida - como una en nuestra vecina Francia.
De Francia no sólo han salido algunos de los coches más queridos para diferentes generaciones, sino también cohetes de bolsillo que nos han marcado. Uno que podemos destacar sin duda es el Peugeot 205 GTI, siendo muy queridos tanto las versiones 1.6 como las 1.9 que salieron más adelante - un GTI cuyo sucesor más reciente es el e-208 GTI que, sin duda, es más rápido, efectivo y eficiente, pero sus sensaciones no son exactamente las mismas.

Las medidas que afectan a los deportivos en Francia
Ahora bien, si tenemos en cuenta el contexto actual de Francia, lo cierto es que el e-208 GTI tiene aún más sentido. Por supuesto, tenemos un contexto legislativo de la Unión Europea (normativa CAFE y medias de gramos de CO2/Km de fabricantes entre 2025 y 2027) que juega muy en contra de los GTI de toda la vida, como también vemos en el ID. Polo GTI eléctrico que comenzará a fabricarse dentro de poco tiempo en Martorell, junto al ID. Polo y después de que comience la producción del CUPRA Raval.
En Francia, a la hora de adquirir un vehículo de combustión en la actualidad uno paga dos veces. La primera es lo que uno paga en el concesionario, como es habitual. La segunda tasa o impuesto viene, y con mucha fuerza, a la hora de matricular el vehículo - es decir, esto sólo afecta a los que compran un vehículo nuevo en su primera matriculación.
Pagar más por emisiones de CO2
Supongamos que queremos comprar un nuevo Toyota GR Yaris, aprovechando las mejoras que ha recibido el modelo en tiempos recientes - y más mejoras que está haciendo Toyota, comenzando con los GR Yaris para su mercado de casa. Como en España, un GR Yaris en Francia ronda en torno a 50.000 de precio de tarifa, con su fantástico motor 1.6 turbo tricilíndrico utilizado también en competición (caso del GR Yaris Rally2 y, según parece, del prototipo WRC27 que se ha visto estos días camuflado en Portugal que anticipa la llegada del GR Celica).

Ahora bien, el GR Yaris no es precisamente el coche de Toyota con mejores cifras de emisiones. En concreto, declara unos 197 g/km de CO2 según sus cifras WLTP con la caja de cambios manual de seis velocidades. Con la caja de cambios automática de 8 velocidades y doble embrague, las cifras se elevan hasta los 215 g/km de CO2.
Hasta 60.000 € en impuestos
En Francia, a partir de los 108 g de CO2/km se paga un impuesto de 50 € que va incrementándose en función tanto de lo que se pase de esa cifra como del peso del vehículo si supera los 1.500 kg (que, en la actualidad, es bastante común dado que solemos ver coches moverse entre los 1.600 y 1.800 kg o superar incluso las dos toneladas). Evidentemente, tanto los coches eléctricos como aquellos propulsados por hidrógeno están exentos de estos impuestos.
En el caso del GR Yaris, este impuestos se situaría en unos 60.000 € - mientras que un Yaris convencional híbrido paga desde 330 € a 650 € en función de sus especificaciones. Lo mismo que le ocurre al GR Yaris se ha aplicado hasta ahora al GR86, modelo que dejó de fabricarse para el mercado europeo. Esto explica, en buena parte, la decisión de que no haya más Clio o Mégane deportivos de Renault (tras el RS Ultime) y Alpine pasando a ser una marca 100% eléctrica en cuanto el A110 actual deje paso a su sucesor BEV.

Opciones alternativas
Evidentemente, los ‘petrolheads’ franceses han buscado maneras alternativas para no pagar un precio tan desorbitado por sus deseados deportivos. Algunos han optado por matricularlos en otros países (por ejemplo, en Alemania este impuesto existe, pero ronda los 500 €) mientras que otros han optado por pasar por manos de empresas especializadas en este tipo de vehículos. O eso, o esperar a una buena oferta de segunda mano.
