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    Previo y horarios del Gran Premio de Detroit de IndyCar 2019

    Casi de inmediato, la IndyCar mantiene la competición tras las 500 millas de Indianápolis para adentrarse en el semiurbano de Belle Isle.

    Con dos carreras durante el fin de semana, los errores podrían pagarse tan caro como en Indy.

    Simon Pagenaud defenderá su recién adquirido liderato ante Alexander Rossi y Josef Newgarden, que nunca han ganado aquí.

    El mes de mayo está a punto de terminar, y con él toda la emoción, espectáculo, relevancia y actuaciones para el recuerdo que regala cada año unas 500 millas de Indianápolis. Pese a todo, el campeonato IndyCar, lejos de levantar el pie del acelerador, lo pisa a fondo con dos fines de semana de competición consecutivos, y tres en el próximo mes. De hecho, la intensidad no desciende, ya que pasamos de una carrera de 500 millas a dos carreras en dos días consecutivos, que conforman el Gran Premio de Detroit.

    El circuito de Belle Isle es un trazado semi-urbano con una longitud aproximada de 3,782 kilómetros, ubicado en una pequeña isla en la desembocadura del río Detroit en el Lago St. Clair, limítrofe con la frontera de Canadá y la ciudad de Windsor. Aunque guarda un claro parecido con la Île Notre-Dame, donde se ubica el circuito semi-urbano de Montréal que acoge el Gran Premio de Canadá, ésta isla es natural, y ha servido de parque público desde finales del siglo XIX, mucho antes de su pluriempleo como circuito de carreras en los años 90.

    El trazado destaca por una combinación muy agresiva de asfalto y cemento, la más bacheada de todo el calendario, iniciada con dos veloces curvas en S que desembocan en una larga recta, el mejor punto de adelantamiento del circuito. Tras cuatro curvas de 90 grados con sus diferentes viscisitudes, otra sección de alta velocidad paralela al mar ofrece otra buena oportunidad de adelantamiento antes de una estrecha y revirada sección tipo estadio entre las curvas 7 y 11. Una breve recta inmediatamente posterior lleva a un posible nuevo punto de adelantamiento en la primera de dos curvas a derecha, antes de la corta y curvada "recta" de meta.

    Siendo el centro neurálgico del medio oeste americano, son muchas las carreras que se han disputado en el estado de Michigan, en especial en una Detroit que fue durante décadas el motor del automóvil americano antes de un declive que continúa en la actualidad. Allí estuvo ubicado el óvalo de tierra del State Fairgrounds en el que el campeonato americano corrió de forma no continuada entre 1928 y 1957. A una hora de la capital se construyó en 1968 el velocísimo Michigan International Speedway, utilizado por las diferentes versiones de la IndyCar en 56 ocasiones hasta 2007 (sigue empleado por la NASCAR en la actualidad), y que entre 1981 y 2001 acogió una popular carrera de 500 millas.

    Aunque la Fórmula 1 fue solo el comienzo, y el trazado ahora es otro, Ayrton Senna sigue siendo el récordman del GP de Detroit // © McLaren

    En lo que al Gran Premio de Detroit respecta, esta prueba empezó a disputarse en 1982 como tercer carrera estadounidense de Fórmula 1 (algo que solo ocurrió ese año), en un trazado ubicado alrededor del Renaissance Center, cuartel general de General Motors, y en el que el Mundial corrió siete años, rematados con tres victorias consecutivas de Ayrton Senna. Siendo ya la única carrera americana del mundial, la dureza física de la prueba, la falta de pits permanentes y el mal estado del asfalto hizo que fuese reemplazado por el urbano de Phoenix en 1989, pero este emplazamiento siguió siendo sede de carreras, con pequeñas modificaciones, en el calendario de IndyCar.

    Los problemas continuaron con la categoría americana a nivel organizativo, agravados por el accidente de Mario y Michael Andretti con un vehículo de recuperación en la prueba de 1991. Con ello, la prueba se movió en 1992 a Belle Isle, recuperando así un plan tentativo para la Fórmula 1 de cuatro años atrás. Pese a proporcionar grandes momentos, como la última victoria de Danny Sullivan en 1993 tras un inoportuno pinchazo de Robby Gordon o la emocionante edición de 1997 en la que Greg Moore ganó en la última vuelta tras quedarse sin gasolina Mauricio Gugelmin y Mark Blundell, el trazado fue también criticado por la falta de adelantamientos y la estrechez.

    Con una victoria, una pole y dos podios en cuatro participaciones, pocos rodaron mejor en Belle Isle que el malogrado Greg Moore / © CART / IndyCar Media

    En 1998 fue modificado, añadiendo la larga recta tras la ese inicial que reemplazaba una revirada y bacheada sucesión de curvas, y Hélio Castroneves logró aquí su primera victoria en el año 2000, iniciando su tradición de escalar una valla del circuito en el que ganaba, pero las dificultades y críticas continuaron, y el contrato no se renovó tras 2001. La carrera volvió brevemente en 2007 y 2008 en el trazado original, por iniciativa de Roger Penske, hasta que la crisis económica y del automóvil terminó con ella, y regresó por tercera vez en 2012, esta vez con el apoyo adicional de Chevrolet, volviendo al año siguiente a la versión empleada entre 1998 y 2001. Así, la carrera sigue adelante pese a las múltiples presiones de grupos locales y su relativa impopularidad entre los aficionados.

    En aquella edición de 2013, Belle Isle fue el primero de los tres circuitos en los que se probó un formato de doble carrera, siendo el único trazado que lo ha conservado desde el año 2015. Por ello, son muchos los pilotos que han ganado en Detroit, como atestiguan siete de los 22 inscritos para este fin de semana. Curiosamente, solo Castroneves (2000, 2001, 2014) ha sido capaz de igualar las tres victorias de Senna en este Gran Premio; a una de ese récord están Scott Dixon, Graham Rahal (doblete en 2017), Will Power y Sébastien Bourdais. Con un solo triunfo, el más reciente ganador Ryan Hunter-Reay, Tony Kanaan y el flamante ganador de la Indy 500 y líder del campeonato, Simon Pagenaud, intentarán unirse a ese grupo.

    Casi todos los favoritos del campeonato han tenido un buen desempeño aquí, incluido un Takuma Sato que viene lanzado en la cuarta posición de la general y que, a falta de grandes resultados, ha salido dos veces en la pole aquí. La única excepción es quizá Josef Newgarden, con solo un podio, y que buscará aprovechar el habitual buen hacer de Penske en este circuito, salvo que Ganassi y Andretti, con un hambriento Alexander Rossi, dominen como el año pasado. Siendo esta la primera ausencia de Jack Harvey y el equipo Shank (que compite en la habitual prueba soporte del IMSA) esta temporada, solo los 22 coches que disputan toda la temporada participarán en este evento.

    Cabe destacar que, debido al inusual formato de dos carreras en el mismo fin de semana, también se modifica el formato habitual de fin de semana. Los terceros libres del sábado quedan suprimidos, y cada carrera cuentan con su propia clasificación, una el sábado y otra el domingo, ambas en un formato abreviado por el que no habrá ni Fast 12 ni Fast 6. El piloto que consiga el mejor tiempo entre ambos grupos saldrá en la pole position de la carrera correspondiente, y todos los pilotos de su grupo ocuparán los puestos impares en parrilla. A su vez, el líder del otro grupo también recibirá un punto de pole position, con todos los demás partiendo en los puestos pares.

    Sesiones y horarios del 30º Gran Premio de DETROIT

    * Horario europeo. La carreras se emitirán en directo a través de Movistar Fórmula 1.

    Fotos: IndyCar Media / McLaren F1