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    IndyCarMarcus Ericsson logra su primera victoria en la caótica carrera de Detroit

    Marcus Ericsson logra su primera victoria en la caótica carrera de Detroit
    Marcus Ericsson celebra a lomos del león que adorna la fuente de Belle IsleIndyCar Media
    Adrián Fernández
    Adrián Fernández9 min. lectura

    El piloto sueco, que salía 15º, sacó el máximo partido de dos banderas rojas y una inoportuna avería final de Will Power para ganar por delante de Rinus VeeKay.

    Su compatriota Felix Rosenqvist logró escapar de un violento accidente que tuvo la carrera parada hora y media.

    Álex Palou conserva el liderato sobre O'Ward pese a acabar doce puestos por detrás en 15º lugar.

    Han hecho falta dos años y medio de progresiva adaptación con alguna que otra frustración por el camino, pero Marcus Ericsson ha encontrado al fin el camino de la victoria en IndyCar. Lo ha hecho en la primera carrera del Gran Premio de Detroit, el mismo escenario en el que hace tres años logró lo que, hasta hoy, era su único podio en la categoría. En esta ocasión, el ex piloto de Fórmula 1 ha subido al escalón más alto desde la 15ª posición, gracias en parte a un golpe final de fortuna. Todo ello en una carrera cuya duración se vio eternizada por dos banderas rojas y varios incidentes de importancia, entre ellos un violentísimo accidente de Felix Rosenqvist que hizo temer por su integridad física.

    La salida no deparó grandes cambios en cabeza, pero sí determinó las diferencias estratégicas, con casi la mitad de la parrilla optando por parar en alguna de las primeras 10 vueltas para ir a tres detenciones. Entre ellos, los tres líderes de la carrera (Pato O'Ward, Alexander Rossi y Romain Grosjean), mientras Ed Jones se desplomaba con su juego de duros frente a otros pilotos en la misma estrategia. En estas primeras vueltas, Ryan Hunter-Reay encontró el muro, al igual que un Josef Newgarden que terminó perdiendo una rueda al entrar a los pits, mientras Jimmie Johnson sufría un problema con el acelerador.

    Exhibiendo un gran ritmo con las gomas duras, Scott Dixon alcanzó a los nuevos líderes Will Power y Takuma Sato para ponerse al frente del evento. A medida que los pilotos que habían alargado su primera detención empezaron a hacerla, la carrera quedó interrumpida por la terrible colisión de Rosenqvist. Al intentar trazar la curva 6 rodando en décimo lugar, el piloto de McLaren SP tuvo un fallo en su acelerador que hizo que el coche ganase velocidad en vez de frenar. El impacto frontal contra las protecciones fue tan fuerte que el coche se quedó inclinado sobre las barreras de neumáticos, a la par que venció uno de los bloques de hormigón del muro.

    Este incidente requirió una bandera roja de 87 minutos para extraer cuidadosamente a Rosenqvist y realizar las pertinentes reparaciones. El piloto sueco conservó en todo momento la consciencia, y aunque en un principio se temió por lesiones en las piernas, las primeras exploraciones apuntan a que no habría sufrido fracturas ni lesiones musculares de gran consideración, siendo trasladado a un hospital local para mayores exploraciones. La bandera roja marcó por completo las estrategias, dejando vendidos por completo a los cinco pilotos que aún no habían parado, entre ellos Dixon y un Álex Palou cuya apuesta estratégica desde el fondo de la parrilla salió rana.

    Asimismo, todos los que habían parado en los primeros compases se vieron también obligados a hacer su segundo pit stop con amarilla para no hacerlo con bandera verde. De este modo, los que habían ejecutado su primer pit stop en las vueltas previas a la roja salieron notablemente beneficiados y se situaron en cabeza: tras Will Power, aparecía un Ericsson que había ganado la partida en los pits a Takuma Sato y Simon Pagenaud, además de ganar puestos a costa del infortunio de Rosenqvist, el error de James Hinchcliffe al no parar antes (lo que le costó además una penalización por repostar con bandera roja) y el mal ritmo de Jones. Los líderes originales, además de Dixon y Graham Rahal como adalides de la parada tardía, se habían visto superados por 10 pilotos.

    Así, la reanudación dio lugar a una nueva carrera en la que Ericsson empleó todos sus esfuerzos en superar a un Power que no iba sobrado de ritmo, aunque nunca se llegó a ver en grandes apuros por conservar el liderato. Durante bastantes vueltas, ambos tuvieron pegado a un ambicioso Rinus VeeKay, pero el statu quo de los tres primeros no cambió en la última parada. El holandés terminó por descolgarse hasta ser superado por Sato, y la carrera parecía lista para el primer triunfo de Penske en 2021... hasta un nuevo giro de guión a seis vueltas del final.

    Rodando en décima posición tras ver su estrategia comprometida con la bandera roja, Grosjean terminó encontrando el muro en la sección del estadio. Con tan poco margen, y temiendo un final con bandera amarilla, Dirección de Carrera decidió sacar la bandera roja y dar la oportunidad de una pelea final con bandera verde. Aquí fue donde el intenso calor jugó una carta amarga de la fortuna para el líder Power, cuya centralita se rindió en el pit lane impidiendo que su coche arrancase. Cuando lo logró, ya había perdido una vuelta y toda opción de un buen resultado, lo que derivó en una considerable rajada al final de la carrera.

    En la resalida final con tres vueltas por delante, Sato no fue capaz de atacar a Ericsson y terminó perdiendo el podio en favor de VeeKay y un excelente O'Ward que había ganado bastantes puestos en los stints anteriores, enmendando la mala fortuna de la roja. Ambos se entretuvieron lo suficiente para que Ericsson llegase a la meta como claro vencedor, logrando su primera victoria en una carrera de automovilismo desde la cita de la GP2 en Nürburgring en 2013. Se suma además a Kenny Bräck y Felix Rosenqvist como ganadores suecos en IndyCar, y es el séptimo ganador diferente en las siete primeras carreras, igualando el récord de la categoría de 1958, 2000 (tanto en CART como en IRL) y 2017.

    VeeKay obtuvo su segundo podio consecutivo en rutero y consolida su buena situación en la general, al igual que O'Ward. También consiguieron rascar con la estrategia principal Graham Rahal y un Santino Ferrucci que repite su sexta posición de la Indy 500 en el tercer coche del Team Rahal. Sin haber encontrado un buen ritmo con los blandos, Dixon solo pudo ser octavo detrás de Rossi, y pierde la segunda posición de la general con O'Ward, mientras que Newgarden salvó los muebles como el mejor Penske en décimo lugar tras un pinchazo de Pagenaud en las vueltas finales.

    Por último, Álex Palou terminó una discreta carrera en 15ª posición, sin que la estrategia, el ritmo o los adelantamientos estuviesen de su favor hoy. Por fortuna, su ventaja al frente de la general era lo suficientemente sólida para resistir en ese lugar, aunque ahora con solo un margen de 15 puntos sobre O'Ward. Mañana, el mexicano tendrá la oportunidad de asaltar el liderato en la segunda carrera del fin de semana, y Palou la de reivinidicarse, pero como ya se ha podido ver este sábado, Detroit es un escenario en el que puede no pasar nada, y a la vez todo lo posible.

    RESULTADOS DE LA 1ª MANGA DEL GRAN PREMIO DE DETROIT

    Fotos: IndyCar Media