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    IndyCarTakuma Sato ficha por Dale Coyne Racing y afronta su último gran reto

    Takuma Sato ficha por Dale Coyne Racing y afronta su último gran reto
    Takuma Sato señala el Borg-Warner Trophy, que lucirá para siempre dos retratos de su rostroIndyCar Media
    Adrián Fernández
    Adrián Fernández7 min. lectura

    El piloto japonés ocupa la vacante de Romain Grosjean y pilotará el coche #51 que Coyne alinea con Rick Ware Racing.

    A sus casi 45 años, Sato busca una última oportunidad de ganar por tercera vez las 500 millas de Indianápolis.

    En las próximas semanas se confirmará como compañero al novato David Malukas.

    Por primera vez en sus casi cuatro décadas de existencia, Dale Coyne Racing contará en sus filas con un ganador de las 500 millas de Indianápolis. La antaño cenicienta de la parrilla de IndyCar, que busca desde hace años establecerse como equipo de zona media, ha cambiado por completo su alineación de pilotos por segundo año consecutivo. Con un novato de por medio en la ecuación, el factor de la experiencia lo pondrá Takuma Sato, que afronta en 2022 el que podría ser el último gran reto de su carrera.

    El piloto nipón, que cumplirá 45 años el próximo mes de enero, ha sido anunciado este jueves como piloto a tiempo completo del coche #51 de Coyne, que alinea en co-propiedad con Rick Ware Racing desde la temporada pasada. Su llegada cubre la salida del equipo de Romain Grosjean, que ha firmado con Andretti Autosport tras una primera temporada en IndyCar en la que el francés logró tres podios en 13 carreras. El francés disputará todas las carreras, a diferencia de un 2021 en el que cedió el asiento para la Indy 500 y las dos carreras en el óvalo de Texas al brasileño Pietro Fittipaldi, todas ellas previas a su satisfactorio debut oval en Gateway.

    Siempre de la mano de Honda como piloto oficial de la marca, Coyne será el quinto equipo en el que Takuma Sato ha competido desde su llegada a IndyCar en 2010 con KV Racing, por entonces en una alianza técnica con Lotus. Desde entonces, el ex piloto de Fórmula 1 ha competido para Rahal Letterman Lanigan Racing (2012), A. J. Foyt Racing (2013-16) y Andretti Autosport (2017) antes de un regreso al equipo Rahal en 2018. En comparación a unas siete primeras temporadas difíciles con muchos abandonos y pocos puntos álgidos, su último lustro ha supuesto su segunda edad de oro competitiva, con sus dos victorias en Indianápolis (2017 y 2020), cinco de sus seis triunfos en IndyCar y finalizando siempre entre los 12 mejores de la general, con un séptimo lugar en 2020 como mejor posición en la tabla final.

    Sato afronta este desafío ya en el ocaso de su carrera, tras un 2021 en el que su experiencia le permitió compensar, con un undécimo puesto en la general y ocho top 10, una acusada falta de velocidad (nunca clasificó por encima del puesto 15). Lo hace con un equipo ideal para sus aptitudes; en ese mismo lustro brillante suyo, Coyne ha tenido siempre coches veloces en Indianápolis, con dos top 5 y varios Fast 9 en la pelea por una pole que podrían haber logrado en 2017 de no ser por el dramático accidente de Sébastien Bourdais. El francés (7º en la general de 2018) ha sido el estándar dorado competitivo de Coyne junto al malogrado Justin Wilson (6º en 2013), y aunque estar a la altura de ellos sea quizá pedir demasiado, Sato tiene claras sus metas.

    «Siendo Honda una parte integral de Dale Coyne Racing, todo encajaba», afirma Sato, cuya trayectoria en Fórmula 1 entre 2002 y 2008 también estuvo ligada a equipos con motores del gigante de la automoción nipona. «El equipo ha demostrado año tras año que son muy competitivos en toda clase de circuito. En particular, la velocidad que han mostrado en años recientes en la Indy 500 ha sido muy impresionante». Su mayor reto global será no salir perjudicado de las comparaciones odiosas con la magnífica impresión dejada por los dos últimos ocupantes de este coche, Grosjean y el vigente campeón Álex Palou, en especial en unos sábados en los que el francés brilló con luz propia (una pole y ocho carreras en el top 7 de parrilla).

    A falta de la confirmación oficial que se producirá en las próximas semanas, su compañero en 2022 no será Ed Jones, el ocupante del #18 la pasada temporada, sino el debutante David Malukas, siendo esta la novena temporada consecutiva que Coyne arranca con un piloto novato o poco experimentado en sus filas. Tras su subcampeonato de Indy Lights, el estadounidense llega con nuevo co-propietario del coche bajo el brazo: HMD Motorsport, propiedad de su padre Henry Malukas. Este movimiento ha sido uno de varios detonantes en la ya anunciada salida de Vasser Sullivan, los anteriores co-propietarios, que buscan establecer un equipo propio de cara a la temporada 2023 tras cuatro años de asociación con Coyne.

    Parrilla de IndyCar 2022, a 9 DE DICIEMBRE

    (entre paréntesis, pilotos o coches no confirmados oficialmente)

    Fotos: IndyCar Media