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    La borrasca Filomena nos recuerda a los conductores qué es la nieve y el hielo

    Turismo equipado con neumáticos todotiempoJavier Costas - CC BY-SA

    La nevada histórica de la década no es más que un recordatorio de lo que implica conducir en condiciones metereológicas muy adversas con frío. Si los desplazamientos son imprescindibles hay ciertos consejos que nunca se pasan de moda y que conviene recordar.

    Mientras escribo estas líneas el país está prácticamente colapsado a nivel de movilidad. Esta vez no nos ha confinado un ministro de Sanidad, un presidente del Gobierno o un técnico en emergencias sanitarias. Ha sido el general Invierno, la borrasca Filomena, el espíritu del 2020 o como queráis llamarlo.

    A pesar de que el planeta sigue calentándose, los fenómenos metereológicos como los que estamos viviendo no se han ido definitivamente, pueden volver a aparecer, y hay que estar preparados. Ciertamente, de esto podemos aprender mucho de nuestros vecinos de Europa, sobre todo los que están más al norte.

    Las administraciones públicas pueden poner todo tipo de medios preventivos para que las carreteras sean transitables, pero todo tiene un límite, sobre todo si se trata de una nevada muy extendida en el tiempo y si no suben las temperaturas. Primero la nieve es muy bonita, pero luego se convierte en un problema, sobre todo cuando se convierte en hielo.

    El primer concepto que ha de tener el conductor presente es ¿hasta qué punto el desplazamiento es importante? Salvo que exista una garantía de que se puede llegar a destino, es mejor evitar dicho desplazamiento. Hay nevadas y nevadas, unas son de simple «trámite» y otras, como esta, obligan a usar cadenas o neumáticos de invierno o cadenas en toda la red de carreteras de una región.

    Partiendo del supuesto de que el viaje sí es imprescindible, vayamos al punto siguiente: los neumáticos. Son uno de los factores más importantes cuando se circula sobre nieve o nieve/hielo. Lo más normal es circular con neumáticos de verano, los cuales funcionan fatal con frío y con nieve/hielo. Las cadenas son un simple remedio paliativo.

    Sobre las cadenas, un recordatorio: hay que saber ponerlas antes, se aprende mal haciéndolo a oscuras, con frío, sin guantes y expuestos al tráfico

    Actualmente no solamente hay cadenas metálicas, las más eficaces, hay alternativas de instalación más cómoda o más económicas como las cadenas de spray, de tecla, de araña... Son soluciones provisionales y con distinto grado de eficacia. Para lidiar con estas condiciones no hay nada como usar neumáticos de invierno.

    Los neumáticos de invierno y all-season tienen un dibujo especial para lidiar con la nieve y el hielo, siendo también muy eficaces desalojando el agua

    En otras ocasiones hemos hablado sobre ellos. Se distinguen por el marcado de la montaña con tres picos nevados (3PMSF) y legalmente es como llevar cadenas. Su compuesto no pierde agarre con el frío, tienen un dibujo más agresivo para tener mejor motricidad, y evitan todas incomodidades propias de las cadenas.

    Salvo quien tenga la seguridad de enfrentarse habitualmente a este tipo de inconvenientes del clima, una solución intermedia son los neumáticos «all-season» o todotiempo, pero hay que asegurarse que cuentan con el marcado 3PMSF. Así, tendremos neumáticos con mejor balance de prestaciones durante todo el año evitando tener que mantener dos juegos de ruedas.

    Circular con nieve con ruedas de verano es como hacer deporte con tacón de aguja, o como ir a una pista de patinaje sobre hielo con zapatillas deportivas

    Ojo, los neumáticos de invierno comercializados como tales van a dar mejor resultado que los «all-season» con 3PMSF, sobre todo al bajar de 0 ºC y con capas de nieve de mayor espesor. Pero llevemos lo que llevemos, hay un límite, si el neumático no tracciona lo suficiente nos vamos a quedar tirados sí o sí, independientemente de si llevamos ayudas electrónicas o nada.

    En cualquier caso, la conducción tiene que ser mucho más suave y anticipativa. Hay que conducir pensando en que los frenos van a tardar mucho más en detenernos, y que cuanto más progresiva sea esta, mejor. El ABS saltará con mucha facilidad. También hay que estar preparados para que puntualmente la dirección no obedezca, todo depende de las condiciones, neumáticos y su estado.

    Por debajo de 4 mm de surco en la banda de rodadura, cualquier neumático perderá eficacia en estas condiciones

    La tracción total siempre es una ayuda, pero un vehículo 4x4 con neumáticos de verano puede ser totalmente inútil, siendo superado por un vehículo 4x2 con las ruedas adecuadas. En cuanto a los SUV y los todoterreno, sí, la altura adicional del chasis reduce el riesgo de quedarse varado. Como el chasis apoye en nieve ya hacen falta palas o remolcado.

    En el caso de aquellos vehículos todoterreno sin diferencial central (con eje acoplable), hay que recordar que la tracción total solo debe usarse cuando la motricidad sea pésima y a baja velocidad. De lo contrario, se somete a la mecánica a un gran castigo que puede acabar en una avería costosa. Si existe una gestión automática, mejor delegar en ella, sobre todo si existe un modo específico para nieve o nieve y barro.

    Por otra parte, hay que tratar de llevar el depósito lleno, el peso adicional ayuda, y en caso de quedarnos tirados tendremos calefacción durante horas. Eso sí, en este supuesto hay que evitar quedarse dormido y ¡muy importante! asegurarnos de que el tubo de escape evacúa bien los gases.

    Tal vez sea necesario parar más de una vez para retirar nieve que tape los faros, las lunas o la matrícula. Si las prisas son malas, en estas situaciones pueden ser el acabose, mejor llegar tarde (y llegar). Llamar a emergencias es el último recurso. En definitiva, se trata de aplicar especialmente el sentido común.