IndyCarChristian Lundgaard se reencuentra con la victoria en Indianápolis; Palou quinto sin fortuna
El piloto danés firmó un gran adelantamiento sobre David Malukas a 19 vueltas del final para lograr su segunda victoria, primera con McLaren. La indecisión de Dirección de Carrera con una bandera amarilla le costó caro a Palou, que tuvo que remontar desde atrás en un día agitado.

No hubo cuarta victoria consecutiva en el Gran Premio de Indianápolis para Álex Palou. Todo apuntaba a que sí, después de haber dominado el fin de semana prácticamente por completo. Liderato en los dos libres, implacable pole position por medio segundo en una clasificación pospuesta a la tarde española del sábado por las fuertes lluvias del viernes, liderazgo controlado saliendo de la primera curva a diferencia de otros años... Pero las circunstancias, algunas incontrolables y otras muy evitables, se interpusieron en su camino, y el quinto puesto final casi parece una bendición. Camino, a su vez, glorioso para un Christian Lundgaard que, por fin, halla un triunfo como piloto de McLaren que ya había rozado en numerosas ocasiones.
Decíamos que la salida había sido un camino de rosas para Palou, pero no lo fue por detrás, sentando las bases de una prueba algo más caótica. Desde el cuarto lugar de salida, una pasada de frenada de Felix Rosenqvist hizo que se llevara puesto al otro ocupante de la primera fila, su ex-compañero Pato O'Ward. Por detrás, en medio de la confusión, Josef Newgarden trompeó a Scott Dixon, quien fue tocado por un Caio Collet cuyo buen duodécimo lugar de arrancada se frustró contra el coche cruzado de Rosenqvist. Sorpredentemente, en todo esto, nadie terminó abandonando, pero supuso el primero de los tres cautions que tuvo esta prueba.
Varios pilotos tuvieron que efectuar maniobras evasivas por la hierba, entre ellos Lundgaard, que cayó del cuarto al séptimo puesto. Lo aprovecharon los pilotos situados inmediatamente detrás de Rosenqvist en el interior de sus respectivas filas: David Malukas, Graham Rahal, Kyle Kirkwood y Romain Grosjean avanzaron al top 5, mientras que Santino Ferrucci y Christian Rasmussen un poco más atrás también ganaban múltiples lugares. Ni corto ni perezoso, Kirkwood aprovechó la resalida para despachar a Rahal y a Malukas en vueltas consecutivas, pero el piloto de Andretti no pudo poner la mira en un Palou casi inalcanzable cuando se pone en cabeza.
Lo único destacable en las vueltas posteriores fue el retorno de Louis Foster a su buen séptimo lugar de salida, el de Lundgaard al top 5, y el de Rasmussen a los puestos traseros tras un incidente. Con ello, la práctica totalidad de los pilotos que habían elegido empezar con el blando fueron víctima de algún suceso, lo que dejaba a todos los principales contendientes con el neumático duro. El primer periodo de paradas a partir de la vuelta 16 debía entregar nuevas variables... pero nadie contaba con que serían tan esperpénticas.
Al término del giro 21, el coche de Alexander Rossi se quedó tirado en el lado derecho de la recta principal por una avería en el sistema híbrido. Ante la difícil posición del piloto de ECR al lado del muro del pit lane, se mostró una bandera amarilla que parecía indicar un periodo de 'caution'. No obstante, para sorpresa incluso de la realización, la amarilla era sólo local, una práctica que ya se había efectuado en otras ocasiones cuando un coche está fuera de la trazada para permitir que todos los pilotos hicieran su parada sin perjudicar a nadie en concreto, ya que el pit lane se cierra hasta que todo el pelotón está reagrupado. Esta costumbre de años recientes, no obstante, cuenta con un número de detractores por la subjetividad de estas decisiones y por el potencial riesgo que afrontan los coches implicados en estos casos.
De este modo, seis de los ocho pilotos que aún no habían parado aprovecharon para hacerlo, justo antes de que Dirección de Carrera revirtiera su decisión y optase finalmente por decretar un 'caution', pero no antes de que Rossi se bajara muy cabreado de su vehículo por el riesgo de su situación. Precisamente, en cabeza, Palou y Kirkwood eran los dos únicos que aún no habían parado, teniendo que hacerlo cuando se abrieron los pits y perdiendo una veintena de posiciones. La prueba, por tanto, pasaba a estar liderada virtualmente por Malukas y Rahal, pero ambos tenían delante a Will Power, que había salido último tras una clasificación desastrosa, que paró en la tercera vuelta buscando una alternativa y al que le quedaba muy poca gasolina en el tanque.
La apuesta del australiano encontró premio en la vuelta de resalida, poco después de que Lundgaard dejara en la estacada a Rahal. En una pelea masiva por posiciones en las eses finales, un pequeño apelotonamiento por un toque entre Romain Grosjean y Marcus Armstrong derivó en una pasada de frenada de Sting Ray Robb, que trompeó al tocar a O'Ward y se cruzó justo delante de Kyffin Simpson y de Rosenqvist, cuyo coche hizo un breve 'caballito', sufriendo daños que dieron al traste finalmente con su aparatosa jornada. Viniendo por detrás, Palou esquivó el incidente por la hierba y Kirkwood por el asfalto, superando al español. Power pudo de este modo hacer su segunda parada, aspirando a llegar al final con solo una detención más frente a las dos seguras que enfrentaban sus rivales.
Tirando ostensiblemente del sistema 'push-to-pass' tras el relanzamiento de la vuelta 33, Kirkwood ganó posiciones a mansalva hasta situarse octavo. Palou, siendo el único piloto con neumático duro, fue más conservador y sólo adelantó a unos pocos hasta el duodécimo lugar. Siendo evidente que el neumático y la posición en pista no eran ideales, Ganassi adelantó la segunda parada del español a la vuelta 38, generando una respuesta casi inmediata de Kirkwood para evitar que le comiera más terreno con tráfico limpio. El resultado fue una detención desastrosa made-in-Andretti, alargada por una tuerca rebelde en la rueda trasera derecha y un gato que soltó demasiado pronto el coche hasta los 15 segundos, más del doble de lo habitual.
El resto de pilotos en estrategias más o menos normales procedieron a parar entre las vueltas 42 y 49. Lundgaard, a distancia de ataque de Malukas, alargó su parada una vuelta más, pero el intento de 'overcut' no resultó en nada, más allá de descolgar un poco a Rahal. Ambos salieron a unos diez segundos de Power, teniendo que superar en pista a Simpson y a O'Ward con estrategias cambiadas que necesitaban de un cuarto caution. En las 10 vueltas posteriores, Malukas recortó algo más de tres segundos a Power, quien alargó hasta entrar finalmente en la vuelta 59 con la intención de que fuera la última, gran ahorro mediante.
Por desgracia, no se materializó el interesante duelo a nivel narrativo entre el ex-piloto del #12 de Penske y su sucesor, aún sin triunfos, que usaba hoy una decoración 'retro' con los colores plateados de Power hace unos años. Tras una parada sin mucho incidente, Power bloqueó los frenos en la salida de pits y cruzó la línea separatoria. No importó que corrigiera trayectoria para salir de forma correcta: el consiguiente pass-through terminó con toda opción de triunfo, y volvía a centrar la atención en el duelo entre Malukas y Lundgaard. Por detrás, eso sí, la tempranísima parada de Palou había dejado grandes dividendos, al situarse en sexta posición provisional, superando después a Foster para ponerse detrás de un silencioso Josef Newgarden.
Habiéndose acercado Lundgaard a menos de un segundo, el danés aprovechó la aproximación al doblado Rinus VeeKay para parar antes que Malukas. No pareció importar demasiado en primera instancia, porque el joven piloto de Penske tuvo una buena vuelta a pesar de todo y una impecable parada para seguir por delante, pero el coche papaya venía endemoniado a por una victoria que se le había resistido demasiadas veces. Al segundo paso posterior por meta en la vuelta 68, Lundgaard lanzó el coche por fuera y por dentro a un dubitativo Malukas hasta que encontró el hueco para pasarle en la salida de la curva 4, en un fantástico y limpio duelo de ambos pilotos.
Con más P2P y ritmo que su oponente, no hubo más historia en las 19 vueltas restantes. Lundgaard amplió ligeramente su ventaja a un margen cómodo y vio finalmente, 47 carreras después del Gran Premio de Toronto 2023, la bandera a cuadros en primera posición, convirtiéndose también en el primer piloto más allá de O'Ward en darle una victoria a McLaren desde el retorno del equipo hace más de un lustro. Malukas hubo de conformarse con su primer podio en circuito, el tercer segundo puesto de su trayectoria, el conservar la tercera plaza por tres puntos sobre Lundgaard y el haberse 'acercado' a 52 puntos de un Palou al que la quinta posición, sin poder alcanzar a Newgarden en la tanda final, le parecerá casi un triunfo dadas las circunstancias.
RESULTADOS FINALES DEL GRAN PREMIO DE INDIANÁPOLIS 2026
Sin ir más lejos, Kirkwood no pudo deshacer del todo el desastre en pits de su equipo y acabó noveno, perdiendo más terreno con un liderato que ya tiene a 27 puntos, media carrera de distancia. Por segunda vez en las tres últimas carreras, Rahal ocupó el tercer cajón del podio, consolidándose en el top 10 de la general. De forma increíble, Dixon volvió a hacer su magia negra para convertir su incidente inicial en una sexta posición, aún con un neumático delantero izquierdo que no estaba completamente recto. Dos jóvenes celebraron resultados detrás suya: Foster, por fin con un top 10 tras 22 intentos fallidos, y Dennis Hauger, que había pasado del penúltimo puesto al 13º en la primera vuelta, y que avanzó otras cinco plazas para su mejor resultado hasta la fecha, octavo.
El último puesto del top 10 fue para un muy necesitado Nolan Siegel, cuya continuidad en McLaren más allá de este año parece casi una quimera en favor del italiano Leonardo Fornaroli si este no recibe una oferta de Fórmula 1. Siegel, que no lograba acabar entre los 10 primeros desde hace 11 meses en Road America, lo consiguió superando a pocas vueltas del final a un Santino Ferrucci que, poco después, fue trompeado por detrás por Mick Schumacher, posterior 'pass-through' mediante por su maniobra. El alemán, claramente superado por sus compañeros este fin de semana, ha vuelto a caer a la última posición de la general y tiene todavía mucho trabajo por delante. Por fortuna para él, este año no tendrá encima el espectro de no clasificarse para la Indy 500. En tres días, vuelve la Navidad.
Fotos: IndyCar Media
