La FIA cambia las reglas de los motores de F1 y Honda sale ganando
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) ha aprobado una modificación del sistema ADUO para permitir que Honda recupere terreno más rápidamente. Además, ha acordado modificar el reparto de potencia de los propulsores de la F1, desnivelando la balanza en favor del motor de combustión.

Día intenso en la sede de la FIA, que ha tomado decisiones relevantes con respecto a la Fórmula 1 del presente y del futuro en lo que respecta a las unidades de potencia híbridas; su gran apuesta normativa para el periodo reglamentario 2026-2030.
Esta reacción proviene de dos problemas principales que se han generado este año. Por un lado, el bajísimo rendimiento de Honda; por otro lado, las quejas de pilotos, aficionados y periodistas con respecto a la gestión de energía que obligan a realizar los propulsores.
La FIA acude en auxilio de Honda
Ya anticipábamos semanas atrás que la FIA valoraba seriamente ayudar a Honda a alcanzar un rendimiento razonable en el menor periodo de tiempo posible. Ahora ya sabemos cómo ha planeado hacerlo: introduciendo una modificación en el sistema ADUO para los fabricantes que tengan un 10 % o más de déficit con respecto al motor de referencia.
Un requisito que solamente cumple Honda en realidad, ya que pierde del orden de 100 CV con Mercedes, la unidad de potencia que mejor rendimiento está ofreciendo en este momento en la Fórmula 1.
Más concretamente, la FIA permitirá a Honda aumentar el gasto en desarrollo en 11 millones de dólares, además de una asignación única de ocho millones de dólares para esta temporada. Asimismo, la FIA permitirá aumentar el uso del banco de pruebas de 190 horas adicionales a 230 horas adicionales.
Finalmente, la FIA ha actualizado las ventas de revisión de rendimiento, que ahora llegarán después de Canadá, Hungría y México. Esto significa que, tras la siguiente carrera en Montreal, Honda ya sabrá qué margen tiene para modificar su unidad de potencia actual y estará autorizada a implementar mejoras en cuanto las tenga listas.

La unidad de potencia, en el punto de mira de la FIA
La FIA también ha anunciado que las unidades de potencia de 2027 cambiarán ligeramente con respecto a las actuales, que ofrecen un reparto de potencia entre el motor de combustión y el eléctrico de aproximadamente el 50 %.
Esto ha generado mucha polémica, ya que obliga a los pilotos a recuperar mucha energía porque la disponible no permite completar las rectas a plena potencia. Y, para ello, utilizan las curvas de alta velocidad, restando así gran parte del desafío que requieren este tipo de virajes.
En primer lugar, la FIA ha evaluado los cambios realizados en Miami, afirmando en un comunicado que «estas medidas, diseñadas para mejorar la seguridad y reducir la recuperación de energía excesiva, han generado una mayor competencia y representan un paso positivo en el perfeccionamiento continuo del marco para 2026».
La FIA también informó de que «no se habían identificado problemas materiales o problemas de seguridad tras la implementación en Miami» y anticipa que «se está llevando a cabo una evaluación más exhaustiva de las modificaciones de Miami con vistas a la introducción de nuevos ajustes en eventos futuros».
Qué cambia en 2027
En lo que respecta a 2027 y temporadas sucesivas, la FIA ha comunicado que se ha acordado la introducción de «cambios evolutivos en las reglas relativas a los componentes de hardware, haciendo que la competición sea más segura, justa e intuitiva para pilotos y equipos».
«Las medidas acordadas, en principio, para 2027, supondrían un aumento nominal de la potencia del motor de combustión interna (ICE) de ~50 kW junto con un aumento del flujo de combustible y una reducción nominal de la potencia de despliegue del sistema de recuperación de energía (ERS) de ~50 kW», ha explicado.
En cualquier caso, este asunto pasará ahora a ser evaluado por los ingenieros y fabricantes de unidades de potencia para su afinación. «Se acordó que se requiere una discusión más detallada en grupos técnicos compuestos por equipos y fabricantes de unidades de potencia antes de que se decida el conjunto final», concluye la FIA.
De confirmarse este nuevo reparto de potencia, los propulsores de 2027 tendrán una potencia similar, pero el motor de combustión pasará de 400 kW a 450 kW, mientras que el motor eléctrico bajará de 350 a 300 kW. Es decir, un reparto 60/30 que reducirá la dependencia del piloto del sistema eléctrico y que le devolverá más control sobre el uso de la potencia.
