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    Mantenimiento de un coche eléctrico: esto es todo lo que debes saber

    Mantenimiento de un coche eléctrico: esto es todo lo que debes saber
    Te contamos cómo son las operaciones de mantenimiento de un coche eléctrico.Freepik.es
    David Plaza
    David Plaza9 min. lectura

    El coche eléctrico ha experimentado un auge sin precedentes en los últimos años y fruto de ello es la cada vez mayor oferta existente en el mercado, que abarca todo tipo de tamaños, gamas y cometidos. Pero, ¿es realmente más barato su mantenimiento?

    Los coches eléctricos inundan el mercado, las campañas de publicidad y, como no, los medios de comunicación. Ilustran la nueva revolución del sector de la automoción y han llegado para quedarse definitivamente a pesar de necesitar aún mucha evolución para equiparar el rendimiento y practicidad de los coches dotados de motor térmico en muchos ámbitos habituales de uso.

    Pero existen otros aspectos en los que el coche eléctrico supone una clara ventaja sobre los coches convencionales. ¿O no? Está ampliamente aceptado que el propietario de un vehículo eléctrico disfruta de un coste de mantenimiento mucho menor, pero vamos a comprobar en qué realidad se basa dicha afirmación.

    El mantenimiento del motor, la electrónica y el cargador

    Ya te hemos hablado en otras ocasiones de aspectos clave del coche eléctrico desde el punto de vista del consumo o el medio ambiente, pero igualmente importante es saber el nivel de gasto que implicará tener uno en propiedad.

    Uno de los principales argumentos a favor del vehículo eléctrico en cuanto al mantenimiento es precisamente su motor, que es mucho más sencillo que el de un vehículo convencional con motor de combustión.

    Y se trata de un argumento totalmente válido, pues el motor tradicional está formado por miles de piezas sometidas a fricción y altas temperaturas que convierten al mismo en un elemento altamente complejo y sofisticado.

    El motor, la electrónica y el sistema de carga integrado de un vehículo eléctrico no precisan de mantenimiento

    Esto se traduce, a su vez, en la necesidad de un mantenimiento y sustitución de piezas periódico, pues por mucho y bien que se cuide, tarde o temprano los filtros, el aceite, el embrague o la correa de distribución, entre muchas otras piezas, deberán ser reemplazadas.

    El motor eléctrico, en cambio, no necesita mantenimiento al no contar con piezas móviles sometidas a rozamiento ni altas temperaturas. Además, aunque el coche eléctrico tal y como lo conocemos en la actualidad es algo muy reciente, la realidad es que se trata de una tecnología muy probada y que se inventó incluso antes que el motor de combustión, pero que por diferentes razones cayó en el olvido durante décadas.

    Lo mismo podemos decir de la electrónica y el sistema de carga integrado en el vehículo eléctrico, pues no precisan de mantenimiento alguno.

    El mantenimiento de las baterías

    El segundo elemento clave de un coche eléctrico son las baterías, que dotan de la autonomía necesaria al mismo. Si bien las baterías se deterioran y deben ser sustituidas con el paso de los años (más de 10 en la actualidad), no precisan de mantenimiento, por lo que en ese sentido no generan un sobrecoste al propietario. Además, cuanto mejor uso se le dé, más tiempo durarán.

    Lo que no podemos ignorar es que cambiar las baterías, si llega el día antes de haber cambiado de coche, es considerable. Sirva como ejemplo el precio de unas baterías nuevas de 58 kWh para un Volkswagen ID.3, que rondan los 14.500 euros. O las de un BMW i3 de 33 kWh, que cuestan unos 8300 euros.

    Elementos comunes

    A partir de ahí, el mantenimiento de un coche eléctrico y uno térmico es prácticamente igual, pues tanto el tren de rodaje, como las suspensiones, los frenos, etc, son los mismos que los de cualquier otro coche (aunque los frenos tardan más en degradarse gracias a la tecnología de freno regenerativo presente en los eléctricos).

    Las clásicas operaciones de mantenimiento relativas a los amortiguadores, los neumáticos, el filtro antipolen o los limpiaparabrisas serán exactamente las mismas independientemente del tipo de vehículo, pues dependerán de nuestros hábitos de uso.

    El mantenimiento de un coche eléctrico según Hyundai.

    Lo que sí cambia es el mantenimiento y control de las conexiones eléctricas de un vehículo propulsado por baterías, pues su sistema es notablemente más complejo, requiriendo un plan de mantenimiento propio, mano de obra especializada y herramientas específicas. Esto sí supondrá un sobrecoste en relación a los coches convencionales.

    El plan de mantenimiento

    Dicho todo esto, es momento de establecer una referencia real entre planes de mantenimiento, para lo cual hemos tomado como ejemplo el que Volkswagen recomienda para el Golf, que cuenta con todo tipo de mecánicas.

    Tanto en el caso del Golf con motor de combustión como en el eléctrico, el periodo de revisión recomendado es de dos años o 30.000 km. Eso sí, el número de operaciones es notablemente inferior en el caso del eléctrico:

    Datos extraídos de los datos oficiales de la marca (pinchar para ver documento .pdf).

    Esto da como resultado un gasto medio de entre 3600 y 4000 euros para un Golf convencional a lo largo de sus primeros 12 años de vida. En cambio, un Golf eléctrico supondrá un gasto medio de unos 1300 euros en ese mismo periodo y siempre que ninguno de ellos sufra averías no programadas.

    Obviamente, estas cantidades son sólo orientativas y dependen en gran medida del uso que se dé al vehículo y del establecimiento en el que se realice el mantenimiento, pues incluso siendo oficial los precios varían de un taller a otro.

    Así pues, a la pregunta de si el mantenimiento de un coche eléctrico es más barato la respuesta rotunda es que sí, lo es. Siempre y cuando obviemos que en un plazo de entre 8 y 15 años tendremos que cambiar las baterías, claro.

    Fotos: Freepik