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MINI estrena logotipo para una gama menos variada

La segunda generación de MINI, desde que BMW se hizo con la marca, tuvo una variedad nunca vista de modelos. Dicho enfoque resultó ser demasiado ambicioso, y en la tercera generación se va a ir a por algo más comercial.

Por un lado, la nueva generación de modelos de MINI aspira a más. Los coches crecen respecto a sus predecesores, subiendo de segmento: del A al B, del B al C. Por lo visto, no quieren más clientes quejándose de falta de habitabilidad o de maletero. Poco a poco, se alejan de su humilde origen y del minimalismo. Mejoran la calidad de sus materiales y el equipamiento tecnológico.

Por otro lado, aspira a menos, a la sencillez. Solo hay que ver el logotipo, podría haber servido perfectamente hace 50 años, totalmente plano, a una tinta, con una tipografía sin remate muy simple. Adiós al logotipo tridimensional y a color. Pero no nos dejemos engañar, el enfoque comercial es más ambicioso a la par que conservador, menos dado a experimentos.

Hasta la fecha había muchos rumores acerca del futuro de la gama MINI, que tendría menos modelos. Los ejecutivos lo confirman, habrá cinco modelos, de los que cuatro están cantados: MINI Hatch, MINI 5 puertas, MINI Clubman y MINI Countryman (aún no presentado). Falta un modelo por confirmar.

Mini Hatch, el más fiel al modelo que sustituye, aunque las proporciones y el tamaño han cambiado notablemente

Evidentemente, no hay sitio en esa gama para Coupé y Roadster, que son modelos de nicho y pocas ventas. El quinto modelo puede ser descapotable, pero solo uno, ya que antes se podía elegir el Cabrio y el Roadster. Solo hay que ver las fotos espía que hemos recogido, es un secreto a voces.

En cuanto a motores, podemos apreciar un retroceso, según gustos. No solo los modelos básicos -One- reciben mecánicas de tres cilindros, también los Cooper. Son las versiones más potentes, Cooper S (190 CV en gasolina, o 150 CV en diésel), las que tienen cuatro cilindros. Los John Cooper Works siguen en un mundo aparte, para los entusiastas de las prestaciones puras.

El que quiera un MINI de cuatro cilindros tendrá que aflojar unos 27.000 euros o más

Igual peco de talibán en este tema, pero un coche que se jacta de ser Premium no debería recurrir a las mismas argucias que fabricantes generalistas, cargándose en el proceso un refinamiento y distinción que se le presupone a un producto más caro. Eso sí, los dossieres oficiales consideran que sus tricilíndricos no suponen ningún paso atrás. Es su opinión, y no la comparto.

MINI cinco puertas

MINI quiere atraer a nuevos clientes, aquellos que antes no se habían planteado la marca por el motivo que sea, pero también a los fanáticos de MINI que ya son conversos. Pues a más de uno probablemente le espanten, y que acabe apreciando más las unidades de ocasión de la generación saliente.

De momento se pueden olvidar de la clientela que quería coches más pequeños, porque los MINI no han sido nunca tan grandes. Estamos hablando de una marca que nació, desde el primer momento, haciendo apología de los coches pequeños. Al paso que vamos, un MINI clásico cabrá en el maletero del Clubman en menos de dos generaciones.

Y todo esto es un buen negocio. La misma plataforma y motores de MINI -UKL- se ha aprovechado para la Serie 2 Active/Gran Tourer de BMW, así como en el nuevo X1. Y vendrán más modelos: BMW con tracción delantera y motores tricilíndricos. Respecto a si se usará en la futura Serie 1, aún tenemos dudas.

El MINI Clubman es el último en llegar, más práctico, más espacioso, más conservador pese a su particular diseño

Hasta aquí hemos llegado. ¿Es por simplicidad, o por rentabilidad pura y dura? Entiendo que en la época de lo políticamente correcto y de quedar bien con las autoridades europeas, hay que hacer motores más pequeños. Pero no nos engañemos, el motivo principal es el ahorro de costes.

Los 1.5 tricilíndricos, gasolina y diésel, comparten todas las piezas que pueden compartir. Es más, diversas piezas son compartidas con los 2.0 tetracilíndricos. Desde el punto de vista industrial, es una jugada muy inteligente. Desde el punto de vista del cliente, pagará más por motores con un refinamiento mecánico menos logrado.

Hablamos de una marca que vende más de 300.000 coches al año, con una sola fábrica, una sola plataforma y motores compartidos con BMW. Ya era rentable. Ahora será más rentable. Me faltan números para asegurarlo, pero me pregunto: ¿era tan necesario cargarse los modelos de nicho y usar tácticas de fabricante generalista? Tengo mis dudas.

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