Ni cuadrados ni gordos: bienvenidos a la moda de los monolitos con ruedas
Una palabra algo extraña en el sector del automóvil que cada vez vemos más presente a la hora de explicar el diseño de coches modernos, particularmente de varias marcas alemanas que plasman sus ideas en modelos que van de lo futurista a la brutalidad ingenieril.

La moda no está en lo que llevamos puesto, los muebles que compramos, las palabras que se utilizan o cómo decoramos nuestros hogares. También está en el diseño del automóvil… aunque es algo distinto. Está claro que hay tendencias, y en la actualidad hay una que se está implantando de una manera muy sólida, nunca mejor dicho.
Si miramos un coche de los sesenta, vemos que son toda curvas y formas redondas, esculpidas cual obra de arte - muchos de los diseños más bonitos de toda la historia vienen de esta época. En los setenta pasamos a diseños más angulares, influenciados por esas dramáticas formas de cuña que empiezan con los Lancia Stratos Zero o Lamborghini Countach de Gandini. Para los ochenta llegaban vértices más definidos con formas más rectangulares y cuadrados, al tiempo que se hacían coches más sólidos a nivel visual y estructural.

Tendencias de diseño hasta llegar a nuestros días
De ahí pasamos a la redondez de nuevo, con muchas más curvas en los noventa (quizás demasiadas en algunos casos, algo que encaja con el ‘encanto absurdo’ de la época) y formas más refinadas. Los ángulos y vértices volvieron con la llegada del nuevo siglo, cada fabricante tomando su interpretación de la evolución de los tiempos a medida que los coches crecían y se iniciaban grandes pasos a nivel de seguridad activa y pasiva. Recordemos que hacer un coche es, ante todo, diseño industrial: no sólo es hacerlo aerodinámico, seguro o bonito, es hacerlo comercialmente viable a gran escala.
Unas formas que fueron convergiendo a la par que los SUV empezaron a adueñarse del mercado - un formato fácilmente reconocible que, por cuestiones de consumos y optimización del espacio, ha llevado a que muchos fabricantes utilicen siluetas muy similares, diferenciados por el lenguaje de diseño cada una. Una que ha pasado a hacer coches cada vez más agresivos en su parte frontal, cual yorkshire que te ladra por el mero hecho de existir, y a crear firmas lumínicas con tiras LED que hacen que el diseño inconfundible de X marcas sea primo hermano del diseño inconfundible de cualquier otra marca.
Los diseños monolíticos, cada vez más presentes
Procedente del ecosistema de los superdeportivos, cada vez vemos más otra tendencia: la de diseños monolíticos. Coches tan futuristas como los de una película de ciencia-ficción con la magnificencia, brutalidad y solidez de un coche previo a la I Guerra Mundial o uno de entreguerras. El Bentley EXP 15 concept nos sirve como un ejemplo perfecto para definir esta tendencia. Un mensaje del tipo ‘aquí estoy yo con mi coche, os espero dentro de 20 años’ al resto del vecindario.

Bugatti, por supuesto, tiene mucho que ver desde que lanza el primer Veyron - y, en general, todo el grupo Volkswagen, aplicándose también al Lamborghini Huracán. Lo hemos visto en los Rolls-Royce Phantom y Spectre, que ya de por sí encajan con la descripción, pero también en concepts de Porsche, en el BMW Serie 7 de la generación actual, en los Mercedes-Benz EQC y EQE, el Lamborghini Revuelto o los BMW X3 y M5/M5 Touring.
Dirección hacia lo monolítico, según apunta el Nuvolari
Pero en esta historia hay dos grandes protagonistas. La primera es Audi, que lleva mucho tiempo haciendo coches monolíticos. Podemos irnos hasta el aquel Crosslane Coupé que mostró en el Salón de París 2012 o al grandsphere concept de principios de 2021, mostrado después de que pudiéramos ver lo que hoy conocemos como el A6 de la generación actual.
Y con su actual diseñador, Massimo Frascella, va a ir a más. Ya avisaba con el Audi Concept C y lo ha confirmado con el Audi Nuvolari, literalmente un monolito rodante de 800 CV que impone a su paso como pudimos experimentar en persona. Este lenguaje de diseño llegará a más modelos de la marca en el futuro. Audi, en su lanzamiento más reciente - el SUV Q9, concretamente la versión SQ9 de alto rendimiento - también habla sin tapujos de diseño monolítico para su 7 plazas.

Los Neue Klasse de BMW son otro gran ejemplo
Hemos mencionado antes al BMW Serie 7, pero los otros representantes del diseño monolítico contemporáneo son sus familiares: es decir, los Neue Klasse. Se veía venir desde aquel Vision Neue Klasse, en esencia el primer concept de lo que se ha convertido en el i3 cuya producción comenzó en Múnich hace apenas unos días. Unos Neue Klasse que han comenzado con el tan excelente como racional iX3.
El facelift del Serie 7, así como el nuevo iX eléctrico o los recién lanzados X5 e iX5 de la Neue Klasse, también comparten esta tendencia. Una declaración no solo de potencia en CV, sino de fuerza que es perceptible incluso desde parado. Una tendencia de diseño que parece más afín a fabricantes alemanes, con el brutalismo de otras eras y el uso de aristas y líneas perpendiculares que harían sentirse orgullosos a sus familiares de los ochenta.
