Pongo a prueba la joya eléctrica de BMW: me llevo de viaje el nuevo iX3 para comprobar si realmente cumple con lo que promete
Las promesas deben cumplirse. BMW asegura haber creado una nueva generación de coches eléctricos capaces de satisfacer la demanda y las críticas de cualquier amante de la marca y de la gasolina. Veamos si es verdad.

Dice el dicho que las comparaciones son odiosas, pero yo añado: son necesarias. Hablado de coches eléctricos, Tesla es la referencia del mercado a escala mundial. Ningún otro fabricante ha sido capaz de igualar las condiciones de rendimiento y eficiencia de los coches de Elon Musk. Al menos hasta ahora. BMW asegura tener en sus manos la tecnología que redefinirá los viajes libres de emisiones. El BMW iX3 que acabo de probar es el primero en aprovecharse de ella.
Como ya sabrás -por si acaso no lo sabes, te lo cuento- el iX3 se asienta sobre la novísima plataforma Neue Klasse de la marca alemana. Una estructura diseñada desde cero para albergar exclusivamente sistemas mecánicos eléctricos. BMW ya la usa y la seguirá usando para dar a luz coches capaces, por fin, de plantar cara a los todopoderosos modelos de Tesla. En este caso, el iX3 tiene el deber nada sencillo de defender el orgullo frente al coche eléctrico más vendido del mundo, el Tesla Model Y.

El primero, pero ya no es el único. Hace unas semanas (este artículo está publicado en abril de 2025) BMW amplió la familia Neue Klasse con el BMW i3, no el coqueto coche urbano que conocimos en 2013, si no la berlina que se aprovecha de su nombre para asombrar al mundo con sus 900 kilómetros de autonomía homologada (WLTP). Mi compañero Fran Valle ya ha podido conocerlo en persona y contarte las primeras sensaciones con él. Si leemos estas mismas líneas en el futuro podremos asociar más modelos a la misma estructura, como el BMW i6 o el más próximo BMW iX5 que lleva en fase de desarrollo más de dos años.
Los ingenieros alemanes han estado años trabajando en ella, pero es ahora cuando tiene que enfrentarse a la realidad. A ese día a día de cualquier conductor que tiene que plantar cara a temperaturas bajas, subidas, tráfico, viento en contra, viajes por carretera, maleteros cargados, improvisación y un sinfín de posibilidades que, como ya sabemos, afectan a la autonomía y los consumos de un coche eléctrico. Mi objetivo para esta prueba de consumo ha sido comprobar cómo se comporta el iX3 en el mundo real. Te lo cuento.
Qué ofrece el BMW X3 50 xDrive
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Antes de empezar con mi experiencia durante una semana de uso quiero contarte qué es lo que acompaña al iX3 en su variante 50 xDrive. Su apellido ya te indica que emplea dos motores, uno delantero y otro trasero, que juntos generan 469 caballos de potencia y 645 Nm de par motor. El trasero, más potente (326 caballos) predomina frente el delantero con 167 caballos. Ambos están alimentados por una batería de litio de 108,7 kWh de capacidad neta. Una pila enorme que según la ficha técnica es capaz de hacer 805 kilómetros (WLTP) hasta agotar el último de sus electrones.
Para eso, BMW asegura que el iX3 50 xDrive consume 15,1 kWh por cada 100 kilómetros recorridos. Todo ello en un SUV del segmento D que mide 4,782 metros de largo, 1,895 metros de ancho y 1,635 metros de alto con una distancia entre ejes de 2,897 metros. Su coeficiente aerodinámico es de 0,24 y pesa 2.360 kilogramos. A esta última cifra hay que sumar pasajeros y la posible carga que lleven encima. Es decir, con dos ocupantes de 80 kilos (de media) embarcados y sin equipaje estamos ante más de 2 toneladas y media de peso.
Cómo ha sido mi experiencia con el BMW iX3 50 xDrive

Como ya te he dicho un poco más arriba, me he planteado esta prueba de consumo con total normalidad. Es decir, como si fuese un coche de combustión. ¿Esto qué quiere decir? Los eléctricos obligan a cambiar hábitos de conducta al volante. Para sacar el máximo provecho del sistema requieren que el conductor sea mucho más progresivo y delicado en sus actuaciones. Sobre todo, acelerar despacio y no superar grandes velocidades en autopista. Es decir, todo lo contrario a lo que se promociona de fulgurantes aceleraciones y rápidas velocidades.
Es habitual encontrarte con el carril derecho ocupado por coches eléctricos circulando al límite legal (muchas veces por debajo) para gastar menor y poder llegar a su lejano destino sin tener que parar demasiado a cargar. Ese no ha sido el planteamiento de esta prueba. Reconozco que he superado los límites de velocidad fijados por la DGT, como cualquier mortal en un mundo real. Tampoco he fijado una ruta especialmente buena para los intereses de un coche eléctrico. Del centro de Madrid al centro de Salamanca, de ahí al centro de Zamora y vuelta a la capital.

Entre unas cosas y otras, te recuerdo que he tenido el coche una semana, he completado casi 800 kilómetros a bordo del iX3. Repito -perdón por la insistencia- realizando una conducción absolutamente corriente, aunque con algún que otro as bajo la manga. El iX3 tiene varios modos de conducción: Eco, Confort, Sport e Individual. BMW permite seleccionar cualquiera de ellos como predeterminado para que el coche siempre arranque con él. Yo he elegido el programa más ahorrador de todos, el ECO, porque con él el iX3 tiene la configuración perfecta de rendimiento y gasto energético.
Existe un programa superior de ahorro, llamado Max Range, pero con él activo el sistema limita la velocidad a 90 km/h y desconecta elementos como la climatización. Me ha sorprendido que al activarlo el ordenador de a bordo ha llegado a mostrar una autonomía de hasta 1.070 kilómetros (primera vez que veo ese dato en un eléctrico), pero dadas sus limitaciones no lo he usado en ningún momento. Por cierto, se me olvidaba. El iX3 de la prueba calzaba sus buenas llantas de 22 pulgadas con neumáticos Pirelli P Zero E en medidas 255/35 en ambos ejes. Cuatro buenos rodillos.

Volviendo a mi experiencia, en el momento de la salida el ordenador de a bordo marcaba un 60% de batería y 591 kilómetros de autonomía restantes. Por delante 214 kilómetros de distancia (2:06 horas) un día bastante soleado, pero con muchísimo viento en contra durante gran parte de la ruta. Según el navegador del coche llegaría al centro de Salamanca con un 20% de la batería restante. Es decir, para completar un viaje de poco más de 200 kilómetros gastaría un 40% de la pila. Los primeras cuentas no cuadran: los 805 kilómetros homologados no son posibles.
Sin tener que sortear mucho tráfico el viaje transcurre con normalidad y a buen ritmo. Alcanzo Salamanca con un gasto medio de 19,6 kWh/100 kilómetros, que teniendo en cuenta la ruta y el ritmo no me parecen nada malos. El navegador casi acierta, todavía resta un 17% de energía en la batería. El siguiente punto nos aguarda, Zamora, la ciudad del románico para aquellos que no la conozcan. Toda una gran desconocida. Salamanca y Zamora están separadas por apenas 45 minutos, algo más de 66 kilómetros por autopista (A66), aunque en mi caso preferí el modo clásico; por nacional.

Alcanzado el punto más lejano de mi inicio todavía restaba un 10% de la pila y fue entonces cuando llegó el segundo momento crítico de viajar con un coche eléctrico; la recarga. Sabedor de su eficiencia y fiabilidad opto por una estación de Zunder como proveedor de energía. Cuatro puntos localizados en las inmediaciones de la ciudad con hasta 360 kW de potencia de carga. Lo necesario para comprobar si una vez más BMW cumple con lo que promete.
La plataforma Neue Klasse de 800 voltios permite cargas en corriente continua de hasta 400 kW y de hasta 22 kW en alterna. Eso quiere decir que, teóricamente, es capaz de recargar del 10% al 80% de la batería en 21 minutos, mientras que tardará unas 11 horas en completar el proceso en un punto de 11 kW en corriente alterna. Eso quiere decir que el coche es capaz de cargar más rápido de lo que da el punto, pero para el caso vale.

Llega entonces una increíble y grata sorpresa; el iX3 carga muy deprisa. Antes de cumplirse el minuto la batería empieza a tragar electrones a razón de 325 kW. El coche avisa que podría llegar hasta los 374 kW, pero el punto no da para más (por suerte no había nadie más cargando al mismo tiempo). En 3 minutos ya había recuperado 135 kilómetros y menos de 10 minutos después de haber iniciado la carga ya eran 300 kilómetros los acumulados, 46 kWh para ser exactos. Eso sí, en ese pequeño rato se han ido 27 euros, pero ese tema bien merece otro artículo aparte.
Tras hacer noche el iX3 vuelve a poner su morro cara al sur para llevarme a casa con el mismo objetivo con el que salí de casa: conducir con total normalidad. En este caso el terreno es algo más favorable pues una buena parte de la ruta es hacia abajo. Algo más de 255 kilómetros que se completan a buen ritmo y sin inconvenientes, a excepción de algún que otro tramo con bastante viento, pero sin frío. Tras haber tenido 7 días en mi poder, el iX3 desprende los siguientes datos:
| Parámetro | Resultado |
|---|---|
| Distancia completada | 791,7 kilómetros |
| Tiempo total | 15:00 horas |
| Velocidad media | 53,4 km/h |
| Energía recuperada (regeneración) | 32,8 kWh |
| Consumo medio total | 20,1 kWh/100 kilómetros |
80% autopista, 15% urbano y 5% en carreteras secundarias.
Es en el último número en el que nos tenemos que fijar, el consumo final. Más arriba he dicho que BMW anuncia un gasto medio de 15,1 kWh/100 kilómetros. Tras mi viaje el ordenador de a bordo ha marcado un consumo un 33% superior al oficial. Es una desviación significativa que deja bien claro que el protocolo WLTP no es nada preciso. Esa no es la conclusión que se puede sacar, pues ya se sabía. En cambio, son varias las preguntas que surgen a modo de conclusión.
¿Puede el BMW iX3 50 xDrive hacer 805 kilómetros?
Sí, pero no en un mundo real. En ciudad es posible alcanzar e incluso superar esa cifra sin ningún tipo de problema. Al igual que cualquier otro coche eléctrico, sin excepción, incluyendo Tesla, el iX3 sufre a la hora de salir de la ciudad y sus alrededores. Cuando se enfrenta a una conducción real las cifras difieren bastante. Tampoco ayuda la complicada orografía de la península. Envidia la de los Países Bajos, Noruega y demás territorios donde su monte más alto apenas levanta un palmo del suelo. En España apenas es posible recorrer un par de kilómetros sin que la carretera suba o baje. A fin de cuentas a eso también hay que enfrentarse.
¿Me ha gustado el BMW iX3 50 xDrive?

Sí, mucho. Es uno de los pocos coches eléctricos que te dan la confianza para viajar como con un coche de combustión. Teniendo en cuenta los datos de la prueba no será posible viajar 805 kilómetros sin parar a recargar, pero ya he demostrado que se pueden hacer entre 500 y 550 kilómetros sin paradas en un mundo real con sus subidas, bajadas, viento, adelantamientos y sin tardar el doble en completar la misma distancia. La carga rápida es verdaderamente rápida y las paradas (al menos las mías) no han sufrido contratiempos.
¿Realmente BMW ha creado un coche eléctrico mejor que el de Tesla?
Sí, BMW siempre ha ofrecido mejores productos que Tesla, pero una cosa es que ofrezca mejores coches y otra bien diferente es que estos sean más eficientes. No creo que un Model Y la autonomía hubiese sido muy diferente, pero el consumo sí. No es que me lo imagine, lo sé. El pasado verano me llevé un Model Y de vacaciones y tras 2.000 kilómetros completados los datos fueron, comparados con mi última experiencia, bastante mejores. Te dejo un enlace a la prueba del Model Y Gran Autonomía y motor dual.

El Model Y cerró el viaje con un gasto medio de 16,7 kWh por cada 100 kilómetros. Aunque la autonomía es muy similar entre ellos, el BMW gasta más, pero tiene una pila bastante más grande que la del americano (108,7 kWh frente a 75 kWh). De esta forma se equilibra la balanza, aunque reconozco que esperaba un poco más del iX3. Me ha parecido bueno, pero habría sido excelente si de los 805 kilómetros de autonomía que homologa, hubiese conseguido 650 en condiciones reales. No tengo duda de que haciendo una "conducción más eléctrica" y menos despreocupada se puede alcanzar ese objetivo. A costa de sacrificar tiempo y velocidad.w
¿Recomiendo el BMW iX3 antes que el Model Y?
Sí, insisto en que para mí es mejor coche, pero todo depende de tu presupuesto. Si puedes permitirte comprarte el BMW no deberías dudarlo ni un segundo. Si el dinero no te alcanza, el Model Y sigue siendo la compra más lógica. Equiparando versiones existen unos cuantos miles de euros de diferencia. El BMW iX3 50 xDrive cuesta un mínimo de 69.900 euros. Cifra que ni el más potente, caro o equipado de los Model Y alcanzará.


