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    El plan de Toyota para acabar con su maleficio en Le Mans

    La historia de la marca nipona en la carrera más importante del mundo está repleta de decepciones y dramatismo.

    Tras las dos últimas ediciones, en las que la victoria se escapó por problemas mecánicos e infortunios, Toyota ha puesto en marcha un plan de contingencia.

    En 2016, Kazuki Nakajima perdió una victoria que parecía segura al ver como su Toyota se paraba a cinco minutos del final de las 24 Horas de Le Mans. Un año más tarde, un embrague quemado a la salida del pit-lane tras verse Kamui Kobayashi confundido por un miembro de otro equipo que confundió con un comisario, además del incendio provocado por una pequeña fuga de aceite en la unidad de Nicolas Lapierre tras un pinchazo que obligó al francés a rodar en tres ruedas, se sumaron a la larga lista de fracasos de la marca nipona en Le Mans.

    Una victoria que se escapa desde hace décadas, pero que Toyota no quiere dejar de perseguir hasta que la consiga. Para intentar que suceda este año -y aprovechando que los grandes rivales de las últimas temporadas se han marchado y puede permitirse dejar el rendimiento en un segundo plano-, Pascal Vasselon, director técnico de Toyota Gazoo Racing, ha elaborado un plan de contingencia con el que dejar los mínimos escenarios posibles al azar. Puedes llamarlo paranoia, los ingenieros lo llamarían análisis de riesgos. ¿Qué hacen ellos? Un listado de riesgos inherentes a la competición. Y luego trabajan lo más duro posible para solucionar los más importantes”, explicó el francés en declaraciones a Sportscar 365.

    El equipo ha analizado al máximo todas las variables posibles, pero Le Mans seguirá marcando el paso, como siempre ha hecho.

    Audi y Porsche ya no están y ahora los rivales de Toyota son los LMP1 privados, ayudados por el Equivalence of Technology que la organización utiliza para mantener un nivel de competitividad. Por eso, los japoneses se han centrado en lograr que el TS050 Hybrid sea lo más robusto posible en la competición. “Desde el año pasado, hemos superado algunos riesgos adicionales que no habíamos podido eliminar en el pasado, pero no hemos terminado la lista. Sabemos que aún hay debilidades que no hemos cubierto y que no podemos cubrir. Debido a la naturaleza de las cosas, es imposible”, alertó, sin embargo.

    Preparados para (casi) todo

    Toyota ha realizado miles de kilómetros de test este año, con simulaciones de hasta 30 horas ininterrumpidas y escenarios propios de las carreras. Más de 25 diferentes que van desde accidentes hasta fallos de motor, o completar una vuelta completa en tres ruedas. Debido a la avería que afectó a Lapierre en 2017, también se han creado varias opciones de recuperación del coche sólo con energía eléctrica y, para prevenir problemas como el de Kobayashi, se ha construido un embrague más duradero.

    Ahora podemos desactivar un bloque de cilindros y hacer una vuelta en cuatro minutos con el otro

    “Ahora podemos desactivar un bloque de cilindros y hacer una vuelta en cuatro minutos con el otro. Este tipo de problema es un buen ejemplo de las cosas que podemos mitigar. Tan pronto como tienes uno, debes hacer algo al respecto, señaló Vasselon como ejemplo del tipo de trabajo en el que se ha centrado Toyota este año.

    El papel de los pilotos

    Sin embargo, el factor humano siempre juega su papel y los errores son inevitables en una prueba tan larga y exigente, además de encontrarse en muchas ocasiones a merced de coches y pilotos ajenos. “Nuestros pilotos están bien aleccionados sobre su parte del trabajo en ese sentido. Les hemos ayudado preparándoles con simulaciones de tráfico y ayudándoles a saber cómo utilizar el boost, el combustible, cómo adelantar rápidamente sin tomar muchos riesgos. Pero dicho riesgo aún existirá”, admite.

    El tráfico y los pilotos amateur son los mayores peligros para los LMP1.

    Por tanto, no es de extrañar que Vasselon reconozca que la probabilidad de tener un accidente con otro coche es del 50%, por lo que el equipo también ha estudiado todas las variables posibles a la hora de realizar maniobras en pista. Una de cada dos, hemos estado trabajando un poco en entender cuáles son los lugares más propicios para adelantar con menor riesgo, donde existe mayor peligro a la hora de adelantar. Sí, hemos trabajado en ello”, confirmó el director técnico de Toyota Gazoo Racing.

    Hasta el momento, Toyota no ha encontrado problema alguno en lo que va de temporada y los entrenamientos en Le Mans han ido como la seda. Pero la hora de la verdad llegará el sábado 16 de junio a las 15:00 CET. Y, desde ese momento, Toyota sabe que cualquier cosa es posible.

    Fuente: Sportscar 365 / Fotos: Toyota Gazoo Racing