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No es un Porsche como tal ni tampoco un Singer, sino una creación bastante particular que acaba de llegar a Australia rumbo a Queensland… con un interior muy propio de allí.

Lo que a priori aparenta ser un Porsche 911 apareció hace apenas unos días en el puerto de Melbourne, con destino a Queensland. Pero, fijándose atentamente, uno se dará cuenta que no es un simple 911 clásico, de los famosos G-Series. Es un Zeigler/Bailey Z/B 4.4 con un interior bastante propio de Australia y de su fauna, tan particular como peligrosa y fascinante al mismo tiempo.
Zeigler/Bailey Z/B 4.4 es la reinterpretación del 911 G, que comprende la etapa desde 1974 a 1989 del icónico modelo alemán, pero con un total de 3.500 componentes rehechos a medida. De los cuales, 1.200 están sólo en el motor. Es un deportivo analógico, pero con tecnología moderna, utilizando arquitectura CAN-bus.

Pero lo más llamativo de esta unidad no son sus prestaciones, sino su interior: en los asientos, podemos ver cuero verde por todos lados ya que utiliza… ¡piel de cocodrilo! Zeigler/Bailey se han basado en los orígenes del cliente, del extremo norte de Queensland, donde los cocodrilos habitualmente anidan en las zonas más tropicales del país (así como en la parte más occidental del mismo, lejos de las grandes urbes).
Este interior hecho de piel de cocodrilo es en sí un mensaje del propio Zeigler/Bailey (nombre del fabricante, suma de los apellidos del coleccionista John Zeigler Jr y el ingeniero Greg Bailey. Un mensaje que muestra el nivel de personalización que pueden llevar sus vehículos, procedente de dos mentes que están llevando a cabo en Melbourne interpretaciones del 911 no muy distintas a lo que hemos visto en Singer u otros casos de especialistas en 911 clásicos.
A ellos no les gusta que se hable de restomod, porque el trabajo que realizan es bastante más profundo. De hecho, del 911 G donante queda más bien poca cosa, ya que lo sientan sobre una plataforma prácticamente renovada por completo, con una estructura tubular simétrica para ganar rigidez - diseñada tanto para conducir con el volante a la izquierda como a la derecha (ya que en Australia se conduce a la derecha, como en Reino Unido o Japón).

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Pero lo más interesante de estos Zeigler/Bailey Z/B 4.4 está en el motor. Sigue siendo un seis cilindros bóxer refrigerado por aire, pero el motor atmosférico de dos válvulas por cilindro aumenta su cilindrada y sus prestaciones a niveles espectaculares gracias a un proceso de mecanizado con aluminio fresado, además de utilizar sistemas modernos de bujías y un sistema modernizado para la circulación del aceite.
El resultado es una experiencia de 911 G analógico, pero con unos 408 CV de potencia y 500 Nm de par motor, superando los 385 CV y 450 Nm del actual 911 Carrera 992.2 - pero con el feeling y el peso del 911 clásico. El esquema de suspensión trasera se modifica por uno tipo pushrod fabricado en titanio, inspirado en el 963 que compite en IMSA y compitió en Le Mans y el Campeonato Mundial de Resistencia.
Otro detalle particular es que muchos de los componentes se fabrican a través de impresión 3D de metales. Hasta las tuercas de las ruedas son originales, de manera que del 911 G queda más bien poco. El motor, la salida de escape y muchos elementos del interior son propios, incluyendo volante y asientos regulables en altura para que incluso midiendo dos metros uno pueda conducir de manera cómoda, aunque sea una carrocería ideada hace más de medio siglo.

Esta carrocería mantiene las puertas y el capó de acero por cuestiones de normativa, pero todo lo demás es fibra de carbono. Esto les permite rediseñar partes como las aletas delanteras o toda la sección trasera, dando lugar a un aspecto más ensanchado, además de hacer un alerón de cola de pato de mayor altura que el original, trabajando tanto en la aerodinámica como en la gestión de la temperatura para que ese 4.4 bóxer de 6 cilindros trabaje siempre en su rango ideal.
¿Cuánto cuestan? Pues contando el coche donante y modificaciones, estamos hablando de 1,6 millones de dólares australianos (prácticamente un millón de euros). Sale hasta barato, teniendo en cuenta que el 911 que Singer-Williams DLS lanzaron en el Festival de Goodwood de 2018 costaba 1,6 millones de euros. De hecho, aparte de este 911 cocodrilo, ya están construyendo otras cuatro unidades.
P.V.P 157.586 €141.239 €
129.149 €
Fuente: DMARGE