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    Probamos el Nissan Juke Hybrid Tribute en Marruecos para celebrar un cumpleaños

    Probamos el Nissan Juke Hybrid Tribute en Marruecos para celebrar un cumpleaños
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    Javier Gómara
    Javier Gómara10 min. lectura

    Una gesta debe celebrarse más de una vez. Hace ya 50 años que Nissan conquistó el Rally Safari con un Fairlady que rompió moldes. Para homenajear esas victorias se ha creado el Nissan Juke Hybrid Tribute. Un coche especial para un momento especial.

    Como se suele decir, la historia la cuentan los vencedores. Nissan tiene el privilegio de tener mucho que contar. A lo largo de la historia, los modelos de Yokohama han registrado algunas de las victorias más ilustres en las carreras más ilustres del mundo. El ya desaparecido rally Safari africano estaba considerada como la prueba más dura de todas las del calendario del mundial. Una epopeya digna para los más aventureros. A principios de los 70 un deportivo japonés, un Datsun 240 Z tuvo la santa osadía de ganar tres veces. Una proeza que cumple 50 años y que debe ser celebrada por todo lo alto.

    Hoy, el mundial de rallies se disputa por terrenos como Suecia, Montecarlo o Barcelona. Pruebas donde la lucha contra el crono llega a medirse en décimas de segundo. Entre los años 1953 y 2001, la prueba africana disputada por tierras kenianas estaba marcado a rojo en los calendarios de los equipos. La prueba más dura del mundial, que ha registrado ganadores tan importantes y conocidos como Hannu Mikkola, Juha Kankkunen, Colin McRae, Tommi Makinen o nuestro querido Carlos Sainz.

    Mientras que cada rallye es conocido por su superficie o por sus característicos escenarios, el rally africano combinaba todas las especialidades en una prueba brutal bajo el abrasador sol africano. Tierra, dunas, pistas rápidas, pistas rotas, barro... Un coche ganador tenía que combinar todas las características propias de todos esos escenarios. Cuando Nissan se presentó a principios de los 70 con un pequeño deportivo coupé, pocos creyeron que podía ganar la prueba, y no solo ganaron, sino que repitieron.

    El Datsun 240 Z ya forma parte de un museo, su heredero es el Juke Hybrid Tribute

    El Datsun 240 Z, el querido Fairlady, ha pasado a la historia por romper los esquemas. Con unas tremendas modificaciones, el pequeño deportivo japonés fue capaz de hacer frente a las condiciones más extremas a las que una máquina puede enfrentarse. Su pequeño e infatigable motor de 2,4 litros demostró que la fiabilidad debe estar por encima de la velocidad en una tierra tan dura como África. Una leyenda del automovilismo que se ha ganado por derecho propio el pasar a formar parte de los libros de historia.

    El 240 Z es irrepetible. Hoy en día es inconcebible crear algo semejante. A partir de los 80 el Rally Safari sumó velocidad con la aparición de modelos como el Audi Quattro, el Toyota Célica o el Lancia Integrale. Aquellas máquinas venidas del espacio profundo dejaron anticuados a modelos como el Nissan Violet que, cogiendo el testigo del 240 Z, pudo ganar la prueba durante las ediciones del 79, 80, 81 y 82, los últimos años en los que Nissan se subió a lo más alto del cajón.

    La dureza del Rally Safari ya no volverá, pero quedarán grabadas sus inigualables imágenes

    La pandemia ha impedido a Nissan celebrar la onomástica como corresponde, pero da igual. Año arriba, año abajo, el Fairlady se merece ser homenajeado como las grandes bandas rockeras. A modo de tributo ha nacido el Nissan Juke Hybrid Rally Tribute. Hoy ya no quedan Z en la gama de Nissan, al menos en Europa, pero al igual que el 240 Z rompió esquemas, el Nissan Juke también lo ha hecho a su modo. Desde su lanzamiento, el pequeño B-SUV ha sido el pionero de uno de los mercados más poderosos en la actualidad. Un utilitario de segunda generación que demuestra que con unos retoques se pueden hacer maravillas.

    50 años pasan más deprisa de lo que uno pueda imaginar. En los últimos 10 años el mundo del motor parece haber evolucionado más deprisa que en todas las décadas anteriores. La expansión de nuevas tecnologías ha hecho que hoy estemos ante los coches más rápidos, tecnológicos y seguros de todos los que ha habido. La electrificación es el nuevo camino, innegable camino, que hay que tomar. Los coches electrificados son el pan nuestro de cada día, y esa tecnología es que la Nissan ha empleado para rendir tributo a uno de sus coches de carreras más especiales.

    Las dunas de Erg Chebbi han sido el escenario inigualable de esta prueba atípica

    Tomando como punto de partida un Nissan Juke Hybrid, que por cierto todavía no ha llegado al mercado, el equipo de desarrollo del centro de Nissan en Barcelona ha modificado un buen puñado de piezas para crear el efecto Fairlady de los 70. Con una ganancia de 15 centímetros en altura y 20 centímetros en anchura, la imponente presencia del Juke Hybrid Tribute es innegable. Sus pasos de rueda ensanchados en fibra de vidrio, la baca del techo con los LED integrados, los dos focos salientes del capó, los neumáticos de competición y la impresionante adaptación del portón del maletero no pueden resultar más atractivos.

    Un idílico SUV de ciudad convertido en un salvaje explorador de África. Aunque sin recorrer las agrestes e impredecibles tierras de Kenia, Marruecos y su árido desierto del Sáhara han sido el escenario de una prueba muy especial. Repito que las modificaciones han sido más estéticas que técnicas, pues en su esencia, el Juke Hybrid consta de la misma mecánica que en su momento veremos por la calle. El bloque principal es un motor tetracilíndrico atmosférico con cuatro cilindros y 1.598 centímetros cúbicos.

    El Juke ha conservado gran parte de su interior, aunque también hay cambios importantes

    A él se suma un motor eléctrico delantero capaz de impulsar al vehículo por sí solo con una potencia de 49 caballos, y otro motor adicional que no mueve las ruedas pero sí actúa como generador de corriente para alimentar una batería trasera de iones de litio con 0,85 kWh de capacidad neta. En total hablamos de unas más que dignas prestaciones de 143 caballos que envían toda su fuerza al eje delantero mediante la gestión de un cambio automático. Una mecánica mucho más avanzada, pero igual de humilde, a la del 240 Z original con sus 210 caballos.

    Para completar la esencia evocadora y trasportarte a ese mundo de competición, los desarrolladores de la criatura han tenido a bien regar al espectador con un sonido espectacular y puro. Una línea de escape sin adulterar desde la salida del bloque hasta la trasera. Cuatro cilindros que dejan atrás cualquier homologación para poner la guinda a un pastel único. Tan interesante como atractivo, tan especial como único. El Nissan Juke Hybrid Rally Tribute es digno heredero de su estirpe.

    Los tributos están para esto, para rememorar las grandes hazañas del pasado

    Recorriendo apenas unos cientos de kilómetros por los agrestes terrenos de la puerta del Sahara, bastan para hacerse una idea de lo duro y difícil que tuvo que ser recorrer tierras semejantes en los años 70. Mirando a las impresionantes dunas de Erg Chebbi uno no puede alcanzar a comprender el éxito y la dureza de un rally que este año volverá al continente africano entre el 23 y el 26 de junio. Nissan ya no participa, pero bien ganado se tiene el ser considerada como una de las marcas principales que forjaron la leyenda del rally más duro del mundo.

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