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    Rolls-Royce prepara un súper roadster, una berlina deportiva y un familiar

    Cuanto mayor es el prestigio y el nivel de exclusividad de una marca, es más complicado poder conocer las intenciones de ese fabricante para los próximos años, pero gracias a nuestros informadores podemos adelantarte en exclusiva los nuevos proyectos en los que trabaja Rolls-Royce.

    Las futuras novedades de Rolls-Royce

    Hace unos días te contamos uno de los proyectos más secretos hasta la fecha de Rolls-Royce, un segundo SUV de dimensiones inferiores a las del nuevo Cullinan.

    En la actualidad, Rolls-Royce trabaja en la renovación de su gama, que ha comenzado con el nuevo Phantom, un modelo del que también te hemos adelantado su diseño gracias a unos bocetos que nos llegaron a redacción. Esta berlina, junto con el Cullinan, son los dos primeros desarrollos para la siguiente década.

    El siguiente en pasar a una nueva generación será el Ghost y en 2020 comenzaremos a ver los relevos de los Dawn y Wraith. Hasta entonces, los modelos actuales experimentarán algunos cambios también para mantenerse al día.

    Un cambio sorprendente en Rolls-Royce

    Rolls-Royce es una marca clásica, sus diseños mantienen un diseño contemporáneo pero sin arriesgar. Es lo que gusta al cliente tipo, pero desde hace tiempo se echa de menos una gama más amplia y, más aún con nuevas carrocerías. Algunos lo achacan a la fabricación puramente artesanal, lo cual no es opuesto a ofrecer diferentes tipos de carrocería.

    Es lo que piensa BMW. Si con MINI le salió redonda la jugada, o casi, por qué no con Rolls-Royce. A día de hoy, podemos decirte que los planes de la marca alemana para la inglesa son más que ambiciosos tocando tipos de carrocería que nadie podría imaginarse que la marca del Espíritu del Éxtasis podría ofrecer, con tres proyectos secretos en los que se está trabajando muy profundamente y que están planeados para comenzar a llegar en la segunda década, todo a partir de 2020.

    Recreación del Roadster de Rolls-Royce.

    El primer desarrollo es un roadster de lujo, un modelo con solo dos plazas que utilizará la base del Phantomy que se ofrecerá exclusivamente con un nuevo bloque de gasolina con 16 cilindros en V. A día de hoy desconocemos si será un propulsor completamente nuevo o si, para ahorrar costes, BMW decidirá unir dos bloques V8.

    Este roadster de lujo tendrá una producción muy limitada en un número de unidades fijo y en su diseño podremos ver rasgos tomados del Rolls-Royce 103EX Concept.

    El segundo es una berlina deportiva que se situará a medio camino del futuro Ghost y del nuevo Phantom. A diferencia de estos modelos, sabemos que para la berlina deportiva no está previsto que se ofrezca con dos longitudes diferentes y su diseño mantendrá el estilo moderno y clásico de Rolls-Royce con una silueta que aplicará el código de diseño del estilo del BMW Serie 6 Gran Coupé.

    Aunque el posicionamiento será a medio camino de las dos berlinas, la intención de Rolls-Royce es ofrecerlo con un nombre propio pero como una carrocería alternativa al coupé de lujo Wraith, al igual que el Dawn es su carrocería descapotable.

    Recreación: nueva berlina deportiva con diseño de coupe.

    La tercera opción en la que se trabaja es un familiar de superlujo. Este modelo se encuentra en una fase muy temprana, discutiéndose si realmente sería una opción interesante o simplemente se podría abandonar y centrarse en los anteriores dándoles una mayor prioridad.

    El principal problema que encuentran en este modelo tiene que ver, en gran medida, con el pequeño SUV proyectado y con el Cullinan, aunque también su diseño. Por un lado, con dos nuevos SUV que pueden salir del asfalto con el mismo nivel de confort con el que viajarán por carretera y con un amplio espacio interior, un familiar al uso casi no tiene sentido.

    Y aquí entra en juego el diseño, porque apostar por este modelo significa apostar por un estilo nuevo y sorprendente en el que se baraja un aspecto de Shooting Brake con dos o cuatropuertas con portón trasero, una cuestión que a día de hoy desconocemos, pero de lo que estamos seguros es que los tres modelos serán un soplo de aire muy frío para una marca que apuesta por innovar lo justo en términos de diseño.

    Recreación: Familiar o Shooting Brake de Rolls-Royce.