El primer GTI eléctrico de Volkswagen es más lento que el mítico Golf de 1976, en Wolfsburgo ya lo saben y tienen un problema

Volkswagen estudia subir la velocidad máxima del ID. Polo GTI, su primer deportivo eléctrico, después de que críticas de clientes alemanes señalasen que sus 175 km/h quedan incluso por debajo de los 182 km/h que alcanzaba el Golf GTI original de 1976.

El primer GTI eléctrico de Volkswagen es más lento que el mítico Golf de 1976, en Wolfsburgo ya lo saben y tienen un problema
El ID. Polo GTI aspira a reinar entre los utilitarios eléctricos deportivos, pero no es tan perfecto. - Volkswagen

Publicado: 24/08/2026 15:00

6 min. lectura

Volkswagen ha tardado casi cincuenta años en poner las siglas GTI en un coche sin motor de combustión. El ID. Polo GTI llegará a España a principios de 2027 como el primer deportivo compacto 100% eléctrico de la saga, y con la potencia y las prestaciones propias de un modelo con estas siglas.

Una ficha técnica que, sobre el papel, suena a fiesta, pero que tiene un problema: su velocidad máxima está limitada electrónicamente a 175 km/h. Y eso, para un coche que se llama GTI, es un problema de identidad más que de números. Aquí está el dato que no sólo debería incomodar a cualquiera en el departamento de producto de Volkswagen, sino que ya lo están haciendo.

Volkswagen ID. Polo GTI
El puesto de mandos del Volkswagen ID. Polo GTI invita a conducir, pero falla en una prestación clave.

Un GTI más lento que su propio abuelo

Porque el primer Golf GTI de la historia, el que se lanzó en 1976 y que inventó una categoría con sus 110 CV y un motor de 1.6 litros sin turbo ni electrónica de ningún tipo, alcanzaba una velocidad punta de 182 km/h.El ID. Polo GTI, casi cinco décadas y 116 CV más tarde, se queda 7 km/h por debajo.

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No es un detalle menor ni una cuestión de gustos. El GTI original definió su carácter precisamente por combinar accesibilidad con una capacidad a velocidad sostenida que resultaba excepcional para su segmento y su época. Que el heredero eléctrico no pueda igualar esa cifra, existiendo hoy la tecnología para hacerlo sin comprometer seriamente la autonomía, dice más sobre las prioridades de ingeniería del proyecto que sobre limitaciones físicas insalvables.

El propio Volkswagen parece haber captado el mensaje. Kai Grünitz, miembro del consejo de administración de la marca, ha reconocido en una entrevista que la recepción del ID. Polo GTI ha sido «principalmente positiva», pero admitió que las críticas -sobre todo de clientes alemanes, poco sorprendentemente, dado el peso simbólico de la «Autobahn»- se han centrado precisamente en esos 175 km/h.

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Según Grünitz, la marca «está estudiando» si puede hacer algo al respecto, aunque avisa de que no es tan sencillo como subir un número en el software: afecta directamente a la batería y, sobre todo, a la caja de cambios, que tendría que sostener esa velocidad de forma prolongada y no solo alcanzarla puntualmente.

Por qué la caja de cambios es el verdadero cuello de botella

Este último detalle que Grünitz ha mencionado merece detenerse en él, porque desmonta la idea de que la velocidad máxima de un eléctrico es solo cuestión de calibrar el limitador electrónico. En un motor eléctrico, mantener una velocidad de crucero alta durante minutos -no segundos- exige que la reductora y el motor trabajen en un régimen sostenido sin sobrecalentarse ni degradar prestaciones.

Es un reto térmico y mecánico distinto al de un pico de aceleración, y explica por qué Volkswagen prefiere no prometer nada hasta tener margen para «pensarlo» en palabras del propio directivo.

Tampoco ayuda que la aceleración del ID. Polo GTI, 6,8 segundos de cero a 100 km/h, sea discreta para un eléctrico de su potencia. El Peugeot e-208 GTI, su rival más directo en el segmento de compactos deportivos eléctricos, hace el mismo ejercicio en 5,5 segundos y llega a 180 km/h, cinco más que el alemán. Y el francés ya tiene precio confirmado: 42.900 euros en su mercado de origen, con las reservas abiertas desde este verano.

Si Volkswagen quiere que el ID. Polo GTI se juegue algo más que la nostalgia de las tres letras rojas en el frontal, tendrá que competir con cifras. Aquí la herencia no sirve de nada.

Qué puede hacer Volkswagen (y qué no debería)

La sugerencia más razonable que circula entre los primeros análisis del coche es fijar el límite en torno a los 185 km/h, suficiente para superar tanto al GTI original como a su rival galo, sin forzar la mecánica hasta el punto de comprometer fiabilidad o autonomía real. Es una cifra simbólica más que técnica.

Lo que Volkswagen no puede permitirse es quedarse a medio camino: mantener el planteamiento actual y esperar que el público olvide la comparación con el GTI de 1976, o subir el límite de forma testimonial sin resolver el problema de fondo de la caja de cambios. Grünitz habla de «tiempo para pensarlo», y margen existe porque el ID. Polo GTI llega a España a principios de 2027, con la preventa prevista para este otoño y con un precio por debajo de 33.000 euros.

La pregunta es si Volkswagen lo va a usar para corregir el tiro o para gestionar la polémica con paciencia hasta que amaine.

Volkswagen ID. Polo y sus rivales

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P.V.P 34.38625.370

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