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    Robert Wickens regresa al volante de un IndyCar en un simulador

    Un piloto siempre es más feliz en su hábitat natural, aunque sea simulado.Karli Woods (pareja de Wickens)

    El piloto canadiense, que lleva ya 20 meses de rehabilitación, participará en la carrera de iRacing de este sábado en Barber.

    Wickens empleará un 'setup' adaptado, con un freno manual y un simulador con tecnología de movimiento.

    Su próximo objetivo es probar el DTM adaptado que usó Alex Zanardi en 2018.

    En los tiempos en los que las carreras reales brillan por su ausencia, la competición online sigue proporcionando en parte la dosis de adrenalina necesaria, no solo para los aficionados dispuestos a apreciar el aspecto competitivo que rezuma del mismo, si no también para los propios competidores, muchos de los cuales han abrazado el simracing por primera vez en sus vidas. El enfoque en Estados Unidos ha sido especialmente profesional al implicar a la amplísima mayoría de sus pilotos reales en iRacing, un simulador mucho más realista que un 'simple' videojuego oficial.

    La segunda cita de la mini-competición organizada por NASCAR se emitió en un canal en abierto en Estados Unidos ante más de un millón de espectadores, e IndyCar hará lo mismo hoy (20:30 hora española) con la segunda carrera de su propio iRacing Challenge en Barber, aunque en este caso en un canal de pago, esperando superar las buenas cifras que depararon los streamings de la primera carrera en Watkins Glen. El gran aliciente de esta segunda cita, además de la presencia de los anteriormente ausentes Scott Dixon, Jack Harvey y Ed Carpenter, será la participación del canadiense Robert Wickens.

    Casi 20 meses después del brutal accidente en las 500 millas de Pocono en el que sufrió un seccionamiento parcial de la médula espinal, Wickens se pondrá por primera vez al volante de un IndyCar... aunque sea solo de forma virtual. Su espectacular rehabilitación sigue ofreciendo progresos, y ya le permite ponerse de pie por cuenta propia, hacer flexiones e incluso dar pasos en una cinta de correr, pero es obviamente insuficiente para las fuerzas necesarias para accionar unos pedales, incluso los de un simulador.

    Wickens mantiene su deseo de volver a pilotar un IndyCar en competición, y por ello se apuntó a participar en las carreras de iRacing, intentando adquirir un 'setup' adaptado a sus necesidades con un freno manual. Un problema con la compañía inicialmente contactada le impidió 'correr' en Watkins Glen, y el ex piloto Max Papis intentó hacerle llegar a tiempo un volante adaptado por él mismo (posee una compañía dedicada a la venta de volantes) en el que ya había estado trabajando anteriormente sin que Wickens lo supiera, con un freno hidráulico instalado, pero que no llegó hasta este jueves por un problema con los envíos.

    Entre medias, Wickens contó con la ayuda de dos compañías del sector, Indy Simulation y SimXperience, para configurar un simulador que replica en parte el movimiento del coche en la estructura del asiento, dotando de mayor realismo al conjunto. A su vez, McLaren SP le hizo llegar un volante de la reconocida compañía Fanatec, y aunque la solución empleada para permitirle pilotar (con una palanca de freno separada a la derecha del volante) es en teoría menos práctica que la ofrecida por Papis, es la que empleará este sábado al haber podido completar varias tandas con ella para adaptarse a su funcionamiento.

    «Aunque esto es por diversión, lo veo también como parte del proyecto a largo plazo para volver al coche», aseguró Wickens en una teleconferencia con varios medios. «Siempre supe que la simulación sería la mejor forma de probar diferentes configuraciones, y este es el primer paso de cientos para volver. No quería comprar un setup en Amazon y aprender sobre ello, quería una buena base sobre la que evolucionar y mejorar. Casi se podría decir que soy un beneficiario de lo que está ocurriendo en el mundo ahora mismo. La simulación ha cogido el protagonismo y se ha hecho realidad muy rápido».

    «Me entusiasma poder pilotar algo. (El jueves por la noche) fue la primera vez que había pilotado cualquier coche de carreras desde el accidente, y aunque era virtual, fue una gran sensación», prosiguió Wickens. «Esperaba adaptarme más rápido, estoy trompeando más de lo que pretendía. Esto es una contrarreloj para intentar ser competitivo en Barber. Sé que probablemente no estoy aún listo para una carrera, pero también sé que mientras todos los demás intenten cogerle el punto a iRacing, mi objetivo número 1 es mantener el coche en pista».

    Wickens también ha detallado sus sensaciones al volante en esta primera experiencia competitiva post-2018, algunas de ellas aún frustrantes para él antes de medirse a otros 28 pilotos reales. «Casi me explota el cerebro intentando coger sensaciones con el freno manual. Espero que el volante de Papis sea una mejor solución que lo que tengo, porque, con el ángulo de giro que se necesitan en curvas como la 5 de Barber, no llegó al acelerador en el vértice, así que es un compromiso entre intentar tener una buena velocidad de entrada en curva y no perder tiempo».

    El pasado mes de julio, Wickens tuvo una popular presencia en la carrera de la IndyCar en Toronto, al ponerse al volante de un Acura NSX adaptado por el patrocinador de su equipo, Arrow Electronics, con el que pudo dar varias vueltas al circuito junto a su esposa. El canadiense ha expresado recientemente que le gustaría también poder probar el BMW M4 con el que Alex Zanardi, ex piloto de IndyCar que perdió las dos piernas en un accidente durante una carrera en 2001, participó en dos pruebas del DTM en 2018, y responsables de la marca se han mostrado «honrados» por el interés, aunque manifiestan que cualquier posible colaboración queda supeditada al fin de la pandemia.

    Por 'fortuna', Wickens dispondrá de más tiempo para adaptarse que algunos de los pilotos que compiten en la temporada 2020. Ya sea por falta de costumbre con los simuladores, o por las cuestiones maritales y parentales propias de haber formado una familia, los miembros más veteranos de la parrilla (con la excepción de un Will Power más que acostumbrado) siguen intentando adaptarse a duras penas a una actividad que, aunque lejos de ser real, supone también una gran exposición para sus patrocinadores, como bien ha observado Sage Karam esta semana. Y también, un pretexto para pasarlo bien haciendo lo que mejor saben.

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    Fotos: IndyCar Media