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    Comparativa Peugeot Rifter vs Volkswagen Caddy, diferencias insalvables (Con vídeo)

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    Los monovolúmenes derivados de industriales están viviendo una explosión comercial. Cada vez más marcas y modelos se suman a la fiesta. El Peugeot Rifter y el Volkswagen Caddy son dos referencias del segmento, así que los comparamos para averiguar cuál es mejor.

    Seguro que últimamente has visto muchos coches del tipo Volkswagen Caddy y Peugeot Rifter, y mucha atención porque he dicho coches y no furgonetas. En los últimos tiempos han surgido modelos nuevos de debajo de las piedras, ¿por qué? Pues por razones obvias que vamos a ir desgranando poco a poco, y ya de paso comparar dos modelos de referencia del segmento para ver cuál es la opción más lógica de ellas.

    Analizamos y comparamos el nuevo Volkswagen Caddy contra el Peugeot Rifter

    Como iba diciendo, en los últimos años han ido surgiendo modelos nuevos casi cada mes. Toyota Proace City, Opel Combo, Volkswagen Caddy, Citroën Berlingo, Peugeot Rifter, Dacia Dokker, FIAT Doblo, Ford Tourneo, Mercedes Clase T y Renault Kangoo son las opciones que ahora mismo hay disponibles en el mercado. Casi nada. Actualmente hay más modelos de este tipo que berlinas generalistas. Lo que ha cambiado la industria en apenas unos años.

    Una de las características principales de este tipo de vehículos es el diseño. Está claro que un turismo de este tipo no se compra con el corazón, no te enamoras de él nada más verlo. Se compra con la cabeza, con la lógica. Imagina un Volkswagen Arteon o un Peugeot 508 con sus líneas estilizadas y sus formas sexys. Pues en este caso es todo lo contrario porque la forma está al servicio de la función, y no al contrario.

    El Caddy ofrece un morro más convencional y bajo, mientras que el Rifter es más alto e industrial

    A ver, las cosas como son. Aunque se consideren turismos, derivan de vehículos industriales, pero se han hecho los cambios estéticos necesarios para que tengan un rollo completamente diferente. Ni parachoques negros, ni llantas de acero vistas ni paneles cubiertos. Una transformación muy lograda que en este caso hace que tengamos dos modelos muy similares, pero con diseños completamente diferentes.

    Si nos interesa un coche como el Rifter o el Caddy es porque buscamos polivalencia y espacio, mucho espacio. Estas características nos las entrega cualquier modelo de la categoría.Todos muestran varios tipos de carrocerías, cortas o medias y largas. La diferencia va a radicar principalmente en el largo del coche, en la capacidad de carga, y en el número de pasajeros que puedan montar. Para que veas la diferencia, el Volkswagen Caddy tiene la carrocería compacta, mientras que el Peugeot Rifter es la versión más larga de todas.

    Una ventaja añadida, que no puede mostrar ningún otro tipo de coche del mercado, son las puertas traseras correderas. Parecen una tontería, pero son de lo más útil. Imagina que hemos aparcado en el supermercado, que vamos con el niño y que no podemos montarlo porque la puerta no abre. En este caso es bien sencillo, corremos la puerta, metemos al niño y ya, con toda tranquilidad podemos buscar la forma humana en la que meternos nosotros para salir de la plaza.

    Practicidad, practicidad y practicidad. Todo está pensado para que hagamos las cosas de forma cómoda, y también espaciosa. Tanto la entrada como la salida son muy cómodas ya que no tenemos una puerta que nos moleste, y porque la altura libre con respecto al suelo es muy generosa, incluso más que en algunos modelos que dicen llamarse SUV y que a duras penas son capaces de subirse a un bordillo.

    La forma en la que cada modelo presenta la segunda fila de asientos es diferente, y para muestra un botón. El Volkswagen Caddy ofrece una banqueta tipo turismo, fracturada en una proporción 60:40 y con asientos extraíbles del propio coche. Pero si nos vamos al Peugeot Rifter vemos que hay tres asientos individuales. Esto permite una mayor flexibilidad del espacio interior y también que podamos meter tres sillas infantiles con sus correspondientes fijaciones ISOFIX. Y ahí no acaban las ventajas del Rifter en la fila trasera, porque también tiene ventanillas eléctricas, tomas USB y salidas de ventilación con regulación de caudal. Punto para Peugeot.

    Recuerda, función antes que forma. Eso se traduce en inmensos maleteros para que metas todo lo que puedas necesitar, y más. Como cada una ofrece diferentes largos de carrocería, el volumen puede variar entre mucho y una barbaridad. En el caso concreto que nos ocupa, el Rifter es ligeramente más generoso en todas las versiones, sumando además la práctica y cómoda ventana abatible que nos permite no tener que abrir siempre el portón, algo que no siempre se puede hacer porque el tamaño es bastante grande.

    Las capacidades de carga de pasajeros van entre 2, si abatimos y retiramos todos los asientos de las dos últimas filas, y siete plazas, y siete plazas de verdad, no como en esos SUV de siete plazas donde las dos últimas están reservadas a adultos con importantes amputaciones o niños pequeños. Además, el acceso a esas plazas es bastante más cómodo porque se puede hacer tanto desde la segunda fila como desde el propio maletero.

    Hay que pensar en estos coches como coches con un claro enfoque familiar. Y seguro que te ha pasado alguna vez que no tienes huecos donde dejar las cosas. Pues bien, en el caso del Rifter ese problema no lo vas a tener porque hay huecos por todos lados. Puertas, techo, salpicadero, doble guantera, debajo de las alfombrillas traseras, y también en una profundísima consola central donde cabe de todo, incluso botellas de litro y medio.

    La evolución que han sufrido los turismos derivados de industriales ha sido impresionante. Ya no tienen ese tacto de obra, rudo y poco fino que no te animaba mucho la vida. Las calidades siguen pensadas para un uso polivalente, para un uso intenso como coche de trabajo y también para un uso más familiar donde como ya sabrás los niños no tienen especial cuidado. Los plásticos duros son la tónica general, pero no son esos plásticos duros y feos de antaño. La sensación al tacto es buena, por lo tanto, la sensación de calidad no está nada mal, aunque ligeramente mejor en el caso del Volkswagen.

    El Caddy también destaca por su mayor equipamiento, incluyendo sistemas exclusivos dentro de la categoría como el cuadro de instrumentos digital o los faros de LED. Se podría decir que ambas son capaces de mostrar tecnologías y sistemas muy parecidos a los de un turismo, donde la importancia de un buen sistema multimedia con conectividad de última generación se está volviendo esencial. Display de hasta 8 pulgadas en el Rifter y de hasta 10 pulgadas en el Caddy. Tampoco se olvidan de asistentes a la conducción y elementos de seguridad, como múltiples airbags, radar de proximidad, cámaras de aparcamiento, asistente de frenada y de mantenimiento de carril y mucho más.

    Todas las carrocerías pueden montar siete plazas, aunque el espacio se reduce

    En cuanto a la oferta mecánica, se apuesta principalmente por los motores diésel. Sí, diésel en este nuevo mundo, y tampoco pasa nada. El Rifter y el Caddy ofrecen una gama casi idéntica. Entre los 102 y los 122 caballos para el alemán y entre los 102 y los 130 caballos en el caso del francés. Ambas pueden montar cajas de cambios automáticas y sistemas de tracción delantera o tracción total, aunque solo en el Caddy. En nuestro caso contamos con las versiones más potentes con cajas de cambio automática de siete marchas y doble embrague para el Caddy y ocho marchas de tipo convertidor de par para el Rifter.

    Comparativa Peugeot Rifter y Volkswagen Caddy, al volante

    La estética no enamora, y ya te digo que la conducción tampoco. Al fin y al cabo, estos coches están pensados para lo que están pensados, aunque una vez más la evolución que han sufrido es muy buena. La conducción es muy similar a la de un coche convencional, aunque el puesto de conducción es más alto y por lo tanto tenemos mejor vista panorámica de todo lo que nos rodea. Característica típica de un SUV.

    En marcha el Caddy ofrece un comportamiento más de turismo, aunque es más incómodo

    Hay que tener en cuenta que bajo esta apariencia industrial se esconden plataformas típicas de compactos, como es el caso de la plataforma MQB del Volkswagen Caddy, la misma que usa el Volkswagen Golf, y la plataforma EMP2 del Rifter, que es la misma que usa un Peugeot 3008, por ejemplo. Esas plataformas no solo ofrecen un mejor comportamiento, también tecnologías más modernas y sistemas de propulsión de última generación, como es el caso de los futuros Caddy y Rifter eléctricos que están por llegar.

    Lo normal es que compremos este tipo de vehículos con mecánica diésel por todas las ventajas que ello implica. Generalmente más rendimiento con menores consumos. Aunque el refinamiento de los motores podría ser mejor, la realidad es que se entregan a la causa con un rendimiento más que suficiente. Incluso cuando circulemos cargados de pasajeros y maletas. Pueden ir a ritmos legales sin despeinarse y sin resultar muy incómodos. Se ha trabajado al máximo el nivel de aislamiento acústico, incluso a altas velocidades. No es necesario gritar para mantener una conversación, aunque en el caso de las carrocerías largas habrá que alzar un poco la voz para comunicarte con la última fila de asientos.

    Lo mejor que se puede decir, tanto del Caddy como del Rifter, es que son completamente normales. Salvo por la posición elevada y las formas, la sensación es la de ir conduciendo un coche normal y corriente. Pero debo reconocer que el Caddy está mejor configurado. Las suspensiones son más cortas y por lo tanto las oscilaciones de la carrocería son menores. Es más ágil, aunque también un pelín más incómoda cuando vamos completamente cargados. Por el contrario, el Rifter tiene una suspensión más blanda que le permite ofrecer mayor comodidad de marcha, pero menor dinamismo. Algo que nadie busca cuando se compra un modelo de estas características, todo sea dicho de paso.

    Si te preocupa el tema de los consumos, debes saber que todo va a depender de qué versión escojas, de qué tipo de uso le vayas a dar y de qué carrocería montes. Todos esos factores van a provocar un desvío considerable en los datos de consumo. En el caso de esta prueba he podido constatar que el Caddy consume un poco más que el Rifter, apenas medio litro más en el más extremo de los casos, algo que sí puede llegar a suponer un factor a tener en cuenta en el momento de la compra.

    El Rifter es más cómodo, aunque su capacidad dinámica es peor

    Lo que sí va a resultar decisivo es el precio de venta. En el mercado podemos ver opciones tan económicas como el FIAT Dobló o el Dacia Docker, pero si buscamos alternativas más familiares y mejor equipadas debemos saber que el precio de venta también crece. En el caso de esta comparativa el Rifter es descaradamente más barato con un precio de salida aproximado de 20.000 euros. Por el contrario, el Caddy es considerablemente más caro, puesto que en el más ahorrador de los casos el precio es casi 7.000 euros mayor. Una diferencia insalvable bajo mi punto de vista.

    Las ventajas de los turismos, o monovolúmenes, derivados de industriales son muy amplias, desde el espacio a la versatilidad, pasando por su mejora en confort y acabados. Obviamente no son vehículos pasionales. Son compras muy lógicas teniendo en cuenta los disparatados precios que han alcanzado algunos modelos generalistas. Con ellos el dinero cunde más. En el caso particular de esta comparativa, siguiendo con los patrones de lógica marcados, el mejor es el Peugeot Rifter, la diferencia de precio es insalvable. El Volkswagen Caddy es excesivamente caro para lo que un cliente medio del segmento demanda.

    El Rifter es claro ganador de esta comparativa. Más práctico y más barato.
    Comparativa Peugeot Rifter vs Volkswagen Caddy, diferencias insalvables (Con vídeo)