• Foto 1
  • Foto 2
  • Foto 3
  • Foto 4
  • Foto 5

Prueba KIA Ceed 1.4 T-GDi, interesante, muy interesante

KIA ha hecho algo más que quitarle el apóstrofe a su compacto, lo ha cambiado por completo para ser uno de los más atractivos de la categoría tal y como se demuestra al probar el KIA Ceed 1.4 T-GDi de 140 caballos.

El tiempo pasa, pero no igual para todos. Hay algunos que lo llevan mejor que otros, no cabe duda, y en lo que a marcas y modelos se refiere, KIA y el Ceed son un buen ejemplo de solo hay que cuidarse para mantenerse joven. Sin lugar a dudas el compacto coreano ha conseguido la receta de la juventud eterna, porque a cada generación que pasa está cada vez mejor. Lo he podido comprobar a fondo durante una semana en la que he tenido a prueba el KIA Ceed 1.4 T-GDi de 140 caballos. Ojo con él porque sin levantar la voz puede hacer mucho daño.

La evolución del Ceed no ha sido drástica, pero le ha sentado muy bien

En Europa estamos muy acostumbrados a las marcas tradicionales, a las de toda la vida, vaya. Renault, Peugeot, Volkswagen, SEAT, Audi, BMW...etcétera, etcétera. Con esas marcas asociamos los respectivos modelos, Mégane, 308, Golf, León, A3, Serie 1... Sin embargo no todos tienen en mente a las marcas orientales en el decisivo momento de sondear el mercado en busca de un coche nuevo. Antes era algo casi lógico teniendo en cuenta los modelos que salían de las fábricas de KIA o Hyundai, pero a día de hoy sus coches poco o nada tienen que envidiar a esos clásicos, de hecho son mejores que la mayoría de ellos.

Aunque el Segmento C no es lo que era, ya sabemos que los SUV se lo han llevado todo por delante, pero aun así siguen jugando un papel muy importante en el mercado en general y en el particular de cada casa. Originariamente el Cee'd, en aquella época llevaba apóstrofe, fue lanzado al mercado en el año 2006. Era una alternativa barata y funcional a los modelos anteriormente mencionados. Con el paso de los años y las generaciones el Ceed, ahora ya sin la comilla, ha ganado en relevancia y calidad. ¿Cuánto? Pues como ya he dicho, en nada tiene que envidiar a sus rivales.

De hecho creo que es mejor en muchos factores. En el diseño por ejemplo. Sí que es cierto que para esta tercera generación los genios creativos de KIA no han roto esquemas, pero han conseguido evolucionar el diseño existente que ya era bueno. Gracias a ello tenemos un compacto de líneas fluidas muy equilibrado, con un toque atrevido gracias a nervaduras muy marcadas y con una paleta de colores juvenil que realza todas esas características. Además el coche que ves en las fotos es el diseño básico del Ceed, sin paquetes deportivos, el GT Line que acaba de aterrizar en España

Es decir que tiene muy buena pinta a cualquier precio, no como pasa en otros modelos donde el buen aspecto lo conseguimos cuando nos rascamos el bolsillo en uno de esos acabados "deportivos". Obviamente el paquete GT Line tiene un poco más de chicha pero la verdad es que a mi modo de ver no creo que haga falta dar el salto a él a no ser que busquemos los detallitos como las llantas más grandes o la doble salida de escape. Sinceramente no merece la pena el precio extra.

Ese aspecto es el menos deportivo que puede haber, y ya es más que suficiente

Más que nada porque el interior tampoco cambia en exceso, de hecho no lo hace nada salvo porque trae consigo un poco más de equipamiento. Otras cuatro pijadas aquí y allí que lo único que harán es subirnos el ticket de compra, porque luego no vamos a necesitar de ellas en ningún momento. Dicho esto el interior y el equipamiento son otros de los puntos más importantes en la renovación del KIA Ceed. Los coreanos han dado un paso de gigante hacia delante a la hora de confeccionar habitáculos bien rematados y bien equipados.

El nuevo Ceed es de esa hornada de coches a los que se les exige tener hasta el último de los gadgets del mercado. La tecnología cada vez es más decisiva en la compra de un coche, y el tener o no tener ciertos detalles de equipamiento puede marcar la diferencia entre firmar una venta y no hacerlo. Por ese motivo el Ceed incluye mucha tecnología en su habitáculo, mucha más de la realmente necesaria en el día a día.

Por supuesto se incluyen todos los asistentes a la seguridad que cabría esperar, como el asistente de mantenimiento de carril o el indicador del ángulo muerto, éstos no solo hacen la conducción más cómoda, también más segura y gracias ellos el Ceed obtiene la máxima certificación, cinco estrellas, en los test Euro NCAP. Tampoco se puede decir que lo tenga absolutamente todo, pero como ya digo no se echan de menos, al fin y al cabo son chorradas que no suponen ninguna ventaja a la hora de conducir, como el cuadro de instrumentos digital o el HUD. El Ceed es más clásico, o básico como queramos llamarlo, en esos términos. 

Superficies blandas y de agradable tacto convierten el interior del Ceed en un buen espacio

Esos detalles son propios de otras marcas donde obviamente el precio de venta va a ser mayor. En cuanto al resto de elementos que podemos incluir cabe mencionar los faros Full LED, la cámara trasera, sensores de aparcamiento, acceso y arranque sin llave, navegador, conectividad para smartphones, múltiples tomas USB y auxiliares, climatizador bizona, control de crucero, pantalla táctil de 8 pulgadas, cargador por inducción, asistente de aparcamiento, techo solar y tapicería de piel, entre otros. Como podrás ver, descalzo no va el coche.

Pero para mí eso no es lo mejor, lo valoro, pero no es lo más importante. De poco o nada me sirve tanto chisme si no se acompaña de calidad. Y en esto tengo que decir que el Ceed me ha sorprendido mucho. Los materiales empleados son más que buenos, lo mismo que los remates y los acabados. Todo está bien ensamblado, firme y con una gran sensación de durabilidad. Hay que decir que el coche de pruebas iba equipado con uno de los niveles más altos, y gracias a ello la cantidad de plásticos se reduce a la mínima expresión, estando solo presentes en zonas donde no vamos a tocar de forma habitual.

El Ceed no es un crisol tecnológico, pero cumple con los estándares modernos y mucho más

La sensación de calidad es muy buena, y eso hará que los pasajeros viajen más cómodamente. En lo que a habitabilidad se refiere el Ceed se mantiene en los estándares actuales del segmento. La fila delantera es muy cómoda, con unos asientos duros que recogen muy bien el cuerpo, la segunda fila dispone de un buen espacio para las piernas, a no ser que el conductor o el copiloto sean de tallo largo. Algo más reducida es la cota con respecto al techo, donde los ocupantes altos podrán llegar a rozar, al menos en esta unidad con techo solar. Por último mejor cuatro que cinco pasajeros, porque ese último hará que detrás se vaya más estrecho. Por ejemplo un adulto no cabe en el hueco que dejan dos sillas infantiles.

El Ceed puede ser el coche único de una familia con un solo hijo. El espacio interior es sobrado y el maletero también puede serlo. La cifra que arroja el baúl oscila entre los 395 litros de capacidad mínima y los 1.291 de capacidad máxima. Es un espacio muy aprovechable por su doble altura y por las formas rectangulares que presenta. En caso de necesitar más podemos echar mano del KIA Ceed Sportwagon, que extiende la cota mínima hasta los 600 litros. Para una familia con un solo hijo hay más que de sobra.

La presentación de los elementos es algo sobria, pero muy funcional

Llegados a este punto entramos en un punto crítico de toda compra a día de hoy, la elección de la mecánica. El Ceed no dispone de variante híbrida o eléctrica, llegarán en 2019, pero por el momento no están presentes. Así que la decisión queda entre diésel o gasolina. En el caso de esta prueba hemos optado por una variante de gasolina, por un bloque de cuatro cilindros, 1.4 litros y 140 caballos. Emparejado al motor está una caja de cambios manual que se encarga de enviar toda la fuerza a las ruedas delanteras. Una apuesta sobrada de potencia pero muy equilibrada en cuanto a la relación precio/producto.

Prueba KIA Ceed 1.4 T-GDi 140 CV

Históricamente las mecánicas de KIA siempre destacaban por dos puntos nada buenos, altos consumos y bajas prestaciones. El fabricante coreano apostaba por el bajo precio, pero a cambio había que pagar el peaje de no tener mucho rendimiento y unos consumos más altos que otros competidores. De esto también podemos ir olvidándonos, porque a día de hoy los motores no son el punto débil y el foco de todas las miradas. Una vez más el avance ha sido espectacular.

La decisión de probar una variante gasolina vino marcada por la clara tendencia del mercado, que se aleja poco a poco de los coches diésel. Dentro del amplio abanico que ofrece KIA la decisión de probar el 1.4 T-GDi vino marcada por la primera toma de contacto presentada hace unos meses donde pude catarlo brevemente. En aquella ocasión tuve la oportunidad de probar más ampliamente el tricilíndrico 1.0 T-GDi y aunque reconozco que en su momento éste me dejó un buen sabor de boca, a día de hoy me decanto por los 140 caballos de este bloque.


También debo reconocer que he encontrado los mismos problemas que en aquella unidad. La palanca del cambio manual sigue presentando una holgura demasiado grande para mi gusto en todas las posiciones, y el tacto es algo duro. Éste último detalle no ha sido tan acusado como la primera vez, por lo que entiendo que con el paso de los kilómetros las transiciones tienden a suavizarse, por lo que en esta ocasión no lo voy a catalogar como un problema.

Pero sí, prefiero el 1.4 T-GDi al 1-0 T-GDi por su mayor capacidad. Creo que esta versión puede ser más útil para una mayor cantidad de clientes. El 1.0 está bien, pero puede quedarse corto si solemos ir cargados o si circulamos por carreteras de montaña, donde sufrirá más ante la pérdida no solo de caballos sino también de par. El 1.4 es más capaz en todos los sentidos, además de presentar un rendimiento y un comportamiento sensacionales. 

Son 242 Nm de par que se entregan entre las 1.500 y las 3.200 revoluciones. Eso quiere decir que en la mayor parte del tiempo la caja de cambios permitirá circular a un régimen de revoluciones óptimo, haciendo que el coche responda a las órdenes de nuestro pie derecho. Lo mejor de todo se entrega a partir de las 2.000 vueltas, donde la patada es más contundente. Fuera de ese rango tendremos una respuesta más lineal y progresiva, pero lo suficientemente satisfactoria como para no pedir más. 

El límite del motor está en las 6.500 vueltas, pero lo mejor lo entrega mucho antes

Este es uno de esos motores que parecen disponer de más potencia de la que realmente oficializan, algo que no me pasó por ejemplo con el Ford Focus de nueva generación. La combinación del motor y la caja de cambios está muy lograda, uno tiene la fuerza correcta y el otro sabe aprovecharla de forma más que sobrada. Como ya digo parece que tiene más de esos 140 caballos que se oficializan en la ficha técnica del vehículo. Una grata sorpresa dado que como todos sabemos la nueva generación de motores viene algo "capada" por culpa de las exigentes normativas anticontaminación.

Debo hablar también de un chasis que me ha parecido sobrado para esta potencia. Está claro que este coche es capaz de soportar más exigencia y más potencia como bien marcan los 204 caballos del KIA Ceed GT que pronto podremos probar. La agilidad del Ceed es muy buena, rápido y alegre en los cambios de dirección, aunque en curva se pone algo nervioso cuando elevamos el ritmo más allá de lo recomendado. Nada que achacarle, una vez más cumple más de lo esperado.

Si esperas a las versiones más eficientes de la gama, híbridos e híbridos enchufables, llegarán a lo largo de 2019

Nunca es fácil encontrar el equilibrio entre confort y rendimiento, pero los ingenieros de KIA parecen haberlo logrado. El nuevo Ceed presenta un aplomo y una calidad de rodadura no solo mejor que su predecesor, mejor que la media se podría decir. Las suspensiones presentan ese tarado justo para ser cómodas en ciudad o carreteras rotas, y luego sujetar el coche en una carretera de curvas. En autopistas apenas se filtran ruidos al habitáculo y he de reconocer que he probado berlinas más ruidosas y peor acondicionadas. Otra de las cualidades del motor de gasolina es su baja rumorosidad, tan baja que apenas se nota cuando está en marcha.

Como ya he dicho los motores de KIA siempre perdían en comparativas por culpa de sus elevados consumos. La cifra cada vez es más baja y lo he podido constatar en esta prueba más intensa del Ceed 1.4 T-GDi. Al final de la semana de pruebas el ordenador de a bordo marcaba un consumo medio de 6,4 litros a los 100 kilómetros. A lo largo de esa semana hubo tiempo para todo, a circular rápido y a buscar ahorro, y el resultado final fue ese. Me parece un dato que sin ser extraordinario es muy bueno. Es un consumo muy ajustado si atendemos a las prestaciones del coche. A poco que seamos sensibles en nuestra conducción y el terreno nos ayude podremos bajar esas cifras.

Las plazas traseras disponen de un buen acceso y suficiente espacio

Las que no se podrán bajar más son las del precio. El KIA Ceed tiene un precio de venta mínimo de 12.900 euros para el acabado más bajo y el motor más pequeño. En el caso de nuestra unidad de pruebas, repetimos: 1.4 T-GDi con paquete Tech y todos los opcionales posibles, el precio de venta según configurador es de 18.446 euros. Una cifra que de todas, todas, lo sitúan como uno de los compactos con mejor relación precio/producto del mercado junto con su hermano mellizo el I30. 

Conclusiones

No me queda concluir otra cosa que el nuevo KIA Ceed es una grata y gran elección. Es uno de esos coches que sin llegar a enamorar, cumple con todo lo que se le pide y un poco más. No presenta defectos graves, y de hecho sorprende por todo lo que te da y no te esperabas. Por ese simple motivo puede convertirse como una seria alternativa a las marcas y modelos tradicionales en Europa, como ya pasa con su hermano mellizo el Hyundai i30. Sin embargo en este caso creo que tenemos un mejor diseño tanto fuera como dentro.

En líneas generales pocos coches te dan tanto por ese rango de precios. Tenemos calidad y tecnología en el interior, además de unas cotas de habitabilidad tan buenas que pueden hacer que el Ceed se convierta en el coche único de la familia, si es que esta no dispone de muchos miembros. En lo que a su motor se refiere, puede que muchos consideren que 140 caballos sean muchos, pero le quedan perfectos al coche. Sin lugar a dudas este motor es una gran elección tanto por prestaciones como por consumos y refinamiento. Es el que yo recomendaría, y de hecho lo hago. Un notable alto para el Ceed que se lo ha ganado más que de sobra.

Nota alta para un compacto que ha sabido mantenerse joven y evolucionar perfectamente

Nota: 8.3

El redactor te recomienda

Noticias relacionadas

Más leídas
Más comentadas

¿Qué te parece el nuevo diseño?

Tú opinión nos importa.

Un pequeño formulario con nombre opcional, e-mail opcional y el comentario.

×
Configuración de cookiesLas cookies son importantes para el correcto funcionamiento de nuestra web. Usamos cookies para mejorar tu experiencia de navegación, recordar tus datos de inicio de sesión y recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad de la web y ofrecerte contenido personalizado en función de tus intereses. Lee aquí nuestra política de cookies. Acepto