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    Prueba CUPRA León 2.0 TSI de 300 CV, gatito travieso

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    El segmento de los hot-hatch nunca había estado tan bien representado. Representación de cuatro continentes para un mercado muy pasional. Éramos pocos y parió el CUPRA León 2.0 TSI de 300 caballos. Nosotros ya hemos tenido la suerte de probarlo. Hype arriba.

    Llega el que posiblemente, o sin posiblemente, era el CUPRA más esperado de todos, aquél por el que nació la marca, el CUPRA León. No hace falta decir que el compacto español es LA referencia en nuestro mercado, su mercado local, pero ahora, con esta unidad de altas prestaciones, quiere plantar cara a los todopoderosos del sector. El segmento de los compactos deportivos nunca ha estado más excitante, y por si éramos pocos, nació CUPRA.

    La estética del CUPRA León podría ser un poco más diferencial, pero no está nada mal

    Ni hace falta recordar que el apellido CUPRA nació años atrás para denominar las versiones más potentes y deportivas de SEAT. La denominación se centraba específicamente en dos unidades, el SEAT Ibiza y, principalmente, el SEAT León. Posteriormente esa identidad se convirtió en la seña de la división de competición, una vez más con el León como único elemento representativo. Finalmente se dio un paso más allá y la marca hizo acto de presencia en un mercado superpoblado.

    Su intención no es otra que separar las versiones más pasionales, caras y exclusivas de los modelos de SEAT con el aliciente añadido del CUPRA Formentor, modelo que los de Tarrasa no tienen, pero sus hermanos sí. El SEAT León y el CUPRA León son hermanos mellizos, pero mientras que uno va vestido con sotana blanca y descansa bajo la luz de un aro celestial, el otro representa el lado diabólico, el malvado que te incita a cometer actos pecaminosos y prohibidos. Es decir: es el hermano divertido.

    La imagen tampoco es que sea muy currada, las cosas como son. La imagen del León, firmado por CUPRA, es casi idéntica a la de su hermano, pero con detalles aquí y allí que nos hacen ver que hay algo más de picante en la mezcla. Parachoques, llantas (hasta 1.500 euros), emblemas, pinturas (hasta 2.200 euros), y lo que es más importante: cuatro salidas de escape insertadas en los extremos de un difusor más estético que funcional, pero atractivo, al fin y al cabo.

    Tranquilo, no te desanimes, no es un León tuneado (otro más), no. Las verdaderas diferencias entre marcas y modelos residen en equipamientos, motores y precios, pero no quiero adelantarme. En lo que a equipamiento se refiere, CUPRA quiere posicionarse como una marca con mayor enfoque premium, y eso quiere decir que tiene que cumplir en los tres campos anteriormente descritos. Mayor precio no solo implica mayores prestaciones, también mayor equipamiento.

    La versión familiar puede elevar la potencia y montar un esquema de tracción total

    En el León malvado llegan de serie muchos detalles que en el León tímido son opcionales. Asientos tipo baquet, faros Full LED, instrumentación digital, sistema multimedia con pantalla de 10 pulgadas, climatizador de tres zonas, luz ambiental, radio digital, conexión para dispositivos móviles, carga por inducción, navegador, y el más completo equipo de asistentes a la conducción existentes en la casa. Todo eso de serie, algo que no muchos coches en el mercado pueden decir.

    A todo eso se pueden sumar pocos detalles a un precio razonable. Por 432 euros tenemos el Dynamic Pack que incluye un volante deportivo que sospechosamente se parece mucho al de un Audi R8, y unos inútiles faldones laterales. Techo solar por 853 euros del paquete Sound & Shine Pack (no me preguntes de dónde sale el Sound), sistema de sonido Beats Audio con 9 altavoces más un subwoofer por 551 euros, asientos de culito caliente por 432 euros, y un paquete de 3.144 euros que junta el equipo de sonido, el doble fondo del maletero y unos discos de freno perforados firmados por Brembo. Además de otras cositas menos prácticas.

    Lo que me llama la atención es que todo tiene un precio bastante contenido. Si nos fuésemos a un coche de otra marca y rendimiento similar, qué se yo, el Audi S3, por ejemplo, todo costaría el doble. Así que punto para los de casa que han sabido jugar bien sus cartas. También es cierto que si te vas a un Škoda Octavia RS el precio es más barato, pero bueno, el CUPRA León mola mucho más.

    No quiero irme demasiado por las ramas y voy a pasar bastante rápido por el apartado de la habitabilidad. La nueva plataforma le permite una mayor distancia entre ejes, lo que repercute en un mejor espacio interior. Un espacio muy bien aprovechado que ofrece una segunda fila de asientos muy cómoda. El maletero también es generoso, 380 litros de capacidad mínima para el CUPRA León de 300 caballos, y 270 litros para las unidades PHEV. Lo bueno es que por ahí también está el CUPRA León ST, la ranchera, mismo equipamiento, mismo estilo, mismas prestaciones, pero más habitable. Para familias cañeras con una capacidad de maletero de hasta 620 litros.

    En el pasado había que sacrificar muchas cosas en aras de un mayor rendimiento. Ya no

    El porfolio mecánico del León picante se reserva las unidades más potentes de la casa. Hace un tiempo probamos el CUPRA León 1.4 e-Hybrid de 245 caballos. Un concepto de diversión y rendimiento sostenible. Una unidad con mucha potencia y excelente comportamiento para aquellos que se preocupen de salvar el planeta y cuidar a los animales del bosque. Deportividad ecológica lo llaman algunos, pero cuando te quedas sin baterías tu precioso León se mueve con unos muy discretos 150 caballos.

    Personalmente, y discúlpame si tu preocupación es salvar el planeta, un coche de este tipo, un hot-hatch de toda la vida de Dios, se merece un motor de toda la vida de Dios, es decir: un motor de gasolina. Un bloque de cuatro cilindros turboalimentado con dos litros que genera 300 caballos de potencia entre las 5.300 y las 6.500 revoluciones y 400 Nm de par motor entre las 2.000 y las 5.200 vueltas del motor. Esas cifras crecen hasta los 310 caballos y 400 Nm para el CUPRA León Sportstourer, que además reparte la fuerza a las cuatro ruedas mediante una tracción total 4Drive.

    En el caso del León compacto clásico la potencia es menor porque el peso es más reducido. Tampoco tiene tracción total porque se supone que el comprador es diferente, no tan familiar donde puedes conjugar deportividad y un poco más de seguridad. Algo que tampoco entiendo, porque puede que los solteros no tengamos hijos, pero tampoco nos importa asegurarnos un poquito más al asfalto. La gestión, eso sí, se encarga a una caja de cambios automática de doble embrague de siete velocidades. La tradicional DSG de siete marchas.

    El interior está muy bien presentado, tanto en materiales como en tecnología

    Pero ojo, no hablamos de un híbrido o de una versión menos potente del León, estamos hablando del CUPRA León de 300 caballos, y no solo es más potencia la que tiene, también cuenta con alguna chuchería técnica añadida. Lo principal es un diferencial VAQ autoblocante electrónicamente controlado en el eje delantero. Un elemento indispensable para que la esperada deportividad que se espera se convierta en realidad. Su rendimiento, como ahora te contaré, es espectacular.

    De 0 a 100 Km/h en tan solo 5,7 segundos y velocidad punta electrónicamente limitada a 250 Km/h. Esas son las cartas de presentación del León más potente jamás fabricado en serie. ¿Te parece poco? Pues es lo máximo que hay. Durante mucho tiempo se estuvo especulando con la posible llegada de un León con el bloque 2.5 TFSI de Audi de cinco cilindros del Audi RS3. Finalmente habrá un CUPRA con esa mecánica, pero no será el felino, será el isleño CUPRA Formentor VZ, que ya está en pleno proceso de desarrollo.

    Prueba CUPRA León 2.0 TSI de 300 CV

    Con todas las cifras y especificaciones sobre la mesa es hora de saber cómo se traducen al asfalto. El hype está alto, pero ¿conseguirá su propósito? Seguro que te estás preguntando, ¿qué propósito es ese, Javier? Pues ni más ni menos que posicionarse como el compacto deportivo de referencia. Sus rivales: Volkswagen Golf R, Hyundai i30 N, Renault Mégane RS, BMW M135i, Honda Civic Type R, Mercedes-AMG A35, el ya mencionado S3 y Ford Focus ST. Nunca antes la oferta había sido tan variada y atractiva, pero ¿Será el León el mejor de todos ellos tal y como espera CUPRA? Algo es seguro, fácil no lo va a tener.

    Nunca antes un León había salido de una línea de montaje con tanta potencia

    Antes de entrar en harina tengo que comentar algo que no me ha gustado absolutamente nada; el sistema de infoentretenimiento. SEAT/CUPRA en aras de hace un interior lo más limpio posible no ha tenido otra idea que la de eliminar la mayor parte de los botones físicos. Eso quiere decir que todas las operaciones se realizan desde la pantalla táctil mediante una interfaz compleja, lenta y nada intuitiva. Intentar operar en marcha es recaudar cupones para un accidente casi seguro. Ni me gusta en este coche ni me gusta en todos los del Grupo VAG que lo montan.

    Pero salvo eso cuesta encontrarle puntos débiles a esta criaturita. Es el CUPRA que todo el mundo esperaba, el que realmente pone la guinda al pastel de la familia. No sabría decirte qué me ha gustado más, aunque creo que me quedaría con la gestión de la fuerza. En ese aspecto el diferencial VAQ, que es en realidad el Haldex que emplea todo el grupo, hace milagros extendiendo los límites de la física. Es capaz de enviar hasta el 100% del par a una sola rueda, y eso supone que nunca vamos a tener ese vacío de gestión como sí sucede en otros modelos.

    Es un sistema separado del ESP. No es un diferencial "falso" tipo XDS que achicharra los frenos. Es un esquema que ya lleva tiempo usándose y que unidades anteriores del Golf GTI lo podían montar de forma opcional pero que en este caso llega de serie. De hecho, como ya he comentado, todo el apartado técnico es de serie, salvo los neumáticos Bridgestone Potenza Race semislick que son opcionales. Una interesante opción, pero no del todo práctica si vamos a hacer un uso diario del coche.

    La lectura de la información es muy clara. El panel muestra diversas opciones de diseño

    Porque otra de sus excelentes cualidades es que se puede usar para lo que se necesite. Es una bestia parda cuando se le quita el bozal, pero cuando lo lleva puesto es muy equilibrado. No resulta incómodo, ni siquiera en el modo más agresivo de todo, y no penaliza el confort de marcha en aras de un mayor rendimiento. Te prometo que me ha llamado mucho la atención el que no se disloquen las vértebras en uno de los muchos badenes que dominan nuestro mundo. Al contrario. Cero dramas y un excelente tacto.

    Por supuesto monta diversos programas de conducción. Modos programáticos que nos permiten cambiar la gestión de ciertos apartados mecánicos: Confort, Sport, CUPRA e Individual. Una cosa que ha hecho CUPRA que me recuerda mucho a BMW es la múltiple variedad de opciones que te da para esos modos de conducción. En el programa individual podemos configurar cada detalle a nuestro gusto, incluyendo el sonido que emite el coche. Todo gracias al chasis adaptativo DCC que se monta de serie para todas las opciones.

    Lo único, y por decir algo, que podría ser mejor es el tacto de la dirección. El CUPRA León puede ir muy rápido, y en esos momentos es bienvenido un volante comunicativo. En este caso el peso, para mi gusto, es excesivamente ligero, aunque también reconozco que es un problema que achaco a muchos coches actuales. La dirección es rápida, pero le falta un pelín de transmisión para ser perfecta. Ni siquiera en el modo CUPRA el peso es tan alto como cabría esperar.

    Los baquets vienen de serie, pero recubiertos de tela y no piel como en este caso

    En cuanto al motor, pues que quieres que te diga. Para mí es la mejor opción que tu dinero puede pagar. El dos litros del Grupo VAG es un excelente motor en cualquiera de sus versiones, pero llevado al límite de sus capacidades es donde entrega lo mejor. El vacío de potencia es casi inexistente, la entrega es buena y las prestaciones de auténtica locura. Solo cuando circulamos en modo Confort se relaja y se vuelve más perezoso, algo lógico por otra parte.

    Es muy explosivo, y de hecho parece un motor más grande de lo que realmente es. Pisar a fondo supone prepararse para ganar velocidad de forma dramática. El pisotón se acompaña de un sonido bravo del turbo hinchando sus pulmones como si quisiera agotar todo el oxígeno de la atmósfera, y mientras ves que los kilómetros por hora se suceden en el cuentakilómetros produciéndose saltos y llevándote mucho más allá de lo que la DGT considera legal o seguro.

    Al límite el dos litros se traga la gasolina como el agua. Las cifras vuelven a datos más tranquilos al bajar el ritmo

    Pero, ¿qué pasa cuando levantas el pie del acelerador? Pues que ¡¡el ESCAPE PETARDEA!! Permíteme que me alegre porque a día de hoy es tan, tan, tan raro que un coche se eche sus peditos por el escape que me emociono. Ni siquiera el BMW M2 CS que probamos era capaz de hacerlo. Es muy natural, muy sutil y también algo aleatorio, pero cuando te das cuenta de que lo hace se te escapa una sonrisita tonta y traviesa. Es un coche muy juguetón.

    Cuando sumas todos los factores el resultado es excelente. Es tal y como debe ser un compacto deportivo de toda la vida de Dios. Fácil de conducir, fácil de llevar al límite y rápido como alma que se lleva al diablo. La velocidad la gana como si nada, a la hora de frenar el tacto del pedal y los discos delanteros Brembo de 370 milímetros clavan la frenada. El diferencial VAQ mantiene el agarre y la entrega de potencia para que el paso por curva sea ridículamente rápido, y a la salida solo tienes que dar gas para ir volando al siguiente giro.

    Cuatro salidas de escape de verdad, de las que suenan y de las que tienen agujeritos

    Parece sencillo o lógico lo que estoy diciendo, pero no todo el mundo es capaz de hacerlo. Supone un delicado ejercicio de equilibrio e ilusionismo. Que un coche sea cómodo a la vez que ágil en el paso por curva no está al alcance de todos. Es muy divertido, una excelente opción de compra, aunque en lo que a los euros se refiere más vale que vayas aprovisionando una buena cantidad porque la vas a necesitar.

    El feo asunto del dinero siempre debe tenerse en cuenta en un segmento C deportivo. Son coches orientados principalmente a la juventud, pero tal y como está el mercado más bien parece que están pensados para cuarentones o cincuentones que quieren rememorar sus tiempos mozos con el coche que no pudieron comprarse. El precio de salida del CUPRA León 2.0 TSI de 300 caballos es de 42.167 euros, con oferta de bienvenida. En mis tiempos jóvenes, ha llovido, por ese dinero te podías comprar un Mercedes Clase E. Y si hablamos del CUPRA León Sportstourer 2.0 TSI de 310 caballos con tracción total el coste se va a los 45.797 euros, con oferta incluida.

    Es una pena que estas cifras se den porque al final, a mi modo de ver, echan por tierra el concepto juvenil y desenfadado que se pretende. La apariencia la tiene, el rendimiento también, pero los casi 50.000 euros que se piden (incluidos algunos extras) no me parecen nada lógicos o defendibles. Si tienes ese dinero, te puedes costear el mantenimiento y buscas algo de este tipo, adelante, cómpratelo lo vas a saborear cada día que lo cojas, pero tela lo que piden por él. Eso sí, más caras salen las unidades premium que no son mejores que el CUPRA, así que desde ese punto de vista tampoco es tan caro.

    ¿Nueva referencia de la categoría? Sin lugar a dudas

    Conclusiones

    Para mí es el mejor compacto deportivo que hay en la actualidad. Tras la desaparición del Ford Focus RS el CUPRA León toma el relevo para dominar la categoría con mano firme. El trabajo de los ingenieros ha sido quirúrgico, aportando los conocimientos allá donde se necesitan en un coche de este tipo. ¿Debilidades? Sistema multimedia, dirección ligeramente liviana y precio elevado. ¿Fortalezas? Todo lo demás, pocas fisuras en un producto excelente. Siempre he sido de Octavia RS, pero este León malvado puede hacerme cambiar de idea.

    Prueba CUPRA León 2.0 TSI de 300 CV, gatito travieso