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    Prueba Hyundai Staria, único en su especie (Con vídeo)

    Prueba Hyundai Staria, único en su especie (Con vídeo)
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    Javier Gómara
    Javier Gómara13 min. lectura

    Los monovolumenes ya no son lo que eran, o no al menos las unidades más pequeñas y compactas. Por el contrario, el segmento más grande de todos crece gracias a la llegada de nuevas unidades como el impresionante Hyundai Staria.

    El auge y explosión de los SUV ha supuesto que los nichos más tradicionales se vean comprometidos ante formatos que si bien no consiguen equiparar sus cualidades son capaces de mostrar similares características. Sin embargo, nada es capaz de igualar la polivalencia y versatilidad de un gran monovolumen. En los últimos años han surgido nuevas figuras en la categoría. La última estrella en sumarse a la fiesta es el Hyundai Staria, al cual ya he podido conocer.

    Esa popularidad del sector le ha servido a Hyundai como excusa perfecta para traer el Staria al viejo continente. Es la primera vez que Europa atiende a un modelo de estas características, y teniendo en cuenta las cada vez más exigentes normativas y regulaciones que nutren estos lares resulta cuanto menos curioso que este haya sido el momento para ello. A pesar de cómo está el mercado, los coreanos están en un momento muy dulce. Sus SUV se sitúan entre los más vendidos del continente, y poco o nada queda de aquella vieja imagen de Hyundai como marca low-cost.

    Hyundai se ha ganado por derecho propio el pertenecer al segmento generalista europeo y, de hecho, nada tienen que envidiar a icónicas firmas europeas en cuanto a calidad de acabados y fabricación. Los coreanos han conseguido ponerse a la altura en un tiempo récord, y ese logro es mérito única y exclusivamente suyo. Apostar por algo diferente es lo suyo, y nada mejor que el Staria para corroborar dicha afirmación.

    El Staria es la más llamativa incorporación en el segmento de los grandes monovolumenes

    Solo hace falta echar un rápido vistazo para comprobar que Hyundai se adentra en el terreno con un diseño único en su especie. Los monovolúmenes de este tamaño generalmente surgen como versiones familiares de vehículos industriales, pero no así el Staria que ha nacido como un coche familiar. Aunque la función condiciona la forma, los coreanos han conseguido crear un efecto diferente al habitual. El Staria no ofrece las habituales líneas rectangulares. No quiero decir que sus formas sean atractivas, pero sin lugar a duda destaca entre la aburrida competencia, sobre todo entre la monótona colección de modelos del Grupo Stellantis.

    Aunque las opciones de personalización no son su punto fuerte, muchas cosas llaman la atención en el Hyundai Staria. Desde las los grupos ópticos delanteros a los verticales y grandes faros posteriores que recuerdan bastante al ya desaparecido Mitsubishi Grandis. Sobre todo llaman la atención dos cosas. La primera la inmensa superficie acristalada. Hay casas con ventanas más pequeñas.

    Grandes proporciones, su longitud alcanza los 5,25 metros

    Lo segundo más llamativo es su descomunal tamaño. Mientras que modelos rivales optan por diferentes formatos de carrocería, el Staria lo apuesta todo al formato más grande de todos. 5,25 metros de largo, 2 metros de ancho y 2 metros de alto con una distancia entre ejes de 3,27 metros. A esas cotas hay que añadir una capacidad interior para entre 7 y 9 pasajeros distribuidos en tres filas de asientos, y un volumen de maletero entre los 117 y los 1.303 litros de capacidad. Para lo grande que es no hay mucho maletero.

    Y eso se debe a que Hyundai ha dado prioridad al espacio para los pasajeros antes que el espacio para la carga. Las tres filas de asientos muestran unas cotas de habitabilidad excepcionales. Con asientos regulables en longitud, incluso en las posiciones más estrechas resulta sobradamente espacioso. En la configuración 2+2+3, la fila central cuenta con dos asientos tipo business regulables con reposapiés y posición confort casi tumbado. El único inconveniente es que la tercera banqueta es corrida, por lo que no hay manera de jugar con el espacio en esa zona.

    Entre siete y nueve pasajeros repartidos en tres filas de asientos

    A diferencia de otros modelos, en el Staria tampoco se puede jugar con la posición de los asientos, pues estos están fijos a los raíles. Tampoco le veo mayor problema pues no creo que mucha gente opte por cambiar la orientación de los asientos. Las comodidades son máximas, no solo en espacio, también en detalles. Todas las filas tienen ventanillas, la última con un formato de tijera. Techo panorámico, tomas USB, climatización de tres zonas, y todo lo que se pueda necesitar y un poco más. Hyundai ha pensado en todo para los ocupantes, tratando de dar caza a la líder indiscutible de la categoría, la Mercedes Clase V.

    Aunque el modelo alemán tiene un poco más de calidad en sus materiales, el precio hará que muchos clientes se replanteen la compra. El Staria tiene mucha calidad. Aunque la presencia de plásticos es notable, también destaca por sus materiales blandos, sus tapicerías de piel y por el paño de alta calidad que recubre todo el techo (en los acabados más altos). La sensación de calidad es muy elevada, y eso siempre es algo que hay que tener en cuenta.

    El equipamiento se muestra muy completo desde su acabado de acceso

    También es elevado el contenido tecnológico. Hyundai no ha escatimado en la introducción de elementos de confort. Con tres líneas de acabados disponibles: Maxx, Tecno y Style, en la lista de elementos destacan: faros de LED matriciales, acceso y arranque sin llave, doble techo solar, instrumentación digital, sistema multimedia con panel táctil de 10,25 pulgadas, equipo de sonido BOSE, cámara de 360º, navegador, asientos eléctricos y mucho más, incluyendo numerosos asistentes a la conducción y muchos elementos de confort para las plazas traseras.

    Para la mecánica Hyundai ha apostado todo a su bloque diésel más grande. Se trata de un motor de cuatro cilindros turboalimentado con 2.199 centímetros cúbicos de cilindrada. Desarrolla 177 caballos de potencia y 430 Nm de par motor. La gestión se deriva a un cambio automático con ocho velocidades que envía toda la potencia al eje delantero o, sólo para el acabado Style, a las cuatro ruedas mediante una transmisión automática HTRAC.

    Al volante del Hyundai Staria

    Muchas son las cosas que llaman la atención del Staria, como ya he dicho. Lo mismo pasa al volante. A pesar del tamaño y el enfoque, la conducción resulta de lo más agradable y suave. Gracias a cristales delanteros bastante gruesos, apenas se filtra ruido al habitáculo, ni siquiera rodando por autopista a altas velocidades. Con una suspensión blanda y con algo de tendencia al rebote, el Staria es muy cómodo, lo que permite que conductor y pasajeros puedan viajar durante cientos de kilómetros sin inmutarse.

    Obviamente las plazas más cómodas son las de las dos primeras filas. El acceso a la banqueta posterior no está muy bien resuelto. La única forma de facilitar la entrada es desplazando al máximo el asiento de la segunda fila, y aun así el espacio de paso no es muy generoso. Lo más cómodo y sencillo será pasar a través de las butacas, pero sigue sin ser la solución ideal. Además, la altura es bastante generosa, por lo que personas de movilidad reducida o personas mayores tendrán incluso más complicado acceder al coche.

    Con una conducción muy agradable, el Staria está hecho para rodar cómodamente

    En cuanto al motor diésel de 2.2 litros decir que rinde sobradamente. No es que sea un ejemplo a seguir en prestaciones, pero para circular por autopista o carreteras rápidas a ritmos legales cumple perfectamente. En zonas de montaña puede quedarse corto, pero tampoco creo que pueda considerarse como una pega. La respuesta del acelerador es buena, el empuje también y salvo por la suspensión blanda la sensación es la de estar conduciendo un coche muy grande.

    En líneas generales pocos reproches, por no decir ninguno, se pueden poner al Staria. Cumple perfectamente con lo que se propone, y con él cada viaje se hará de forma cómoda y confortable. No hay opciones mucho mejores en el mercado con esa calidad de acabados, con ese espacio y con ese precio. Lo único a tener en cuenta son los altos consumos. Ni el tamaño, ni el peso ni la aerodinámica favorecen a lograr bajas cifras de gasto. El consumo oficial marcado por Hyundai dictamina un gasto de 9,3 litros a los 100 kilómetros. En una conducción normal cuesta bajar de los 10 litros, que con un depósito de 75 litros nos permitirá rodar más de 700 kilómetros sin problemas.

    A pesar de su tamaño el maletero del Staria no es especialmente grande

    Ahora bien, ¿qué precio le ha puesto Hyundai al Staria? Teniendo en cuenta el tamaño, lo que ofrece y la competencia, el monovolumen de Hyundai no resulta especialmente caro. El precio de salida es de 52.990 euros para el acabado Maxx. 54.990 euros para el acabado Tecno y 62.990 euros para el modelo Style que siempre llega asociado a la tracción total. Rivales directos como el Volkswagen Multivan o el Clase V tienen precios de venta superiores para modelos de características similares.

    Conclusiones

    Hyundai se la ha jugado con el Staria. Aunque el nicho de los grandes monovolúmenes vive una época dorada, aterrizar en el mercado con un vehículo de estas características es complicado. Su mayor rival es el Mercedes Clase V. El alemán tiene el nombre y la experiencia, pero el Hyundai Staria plantará cara con una apuesta interesante en diseño, equipamiento, habitabilidad y precio. El consumo es su peor cualidad, aunque también debería mejorarse el paso a la tercera fila de asientos y el volumen del maletro, a fin de cuentas, con 5,25 metros de largo, debería tener más capacidad.

    El Staria llega desmelenado a un segmento que está en pleno auge

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