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    Prueba Mitsubishi Eclipse Cross PHEV, el valor de lo atrevido

    Prueba Mitsubishi Eclipse Cross PHEV, el valor de lo atrevido
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    Probamos uno de los híbridos enchufables más vendidos de España: el Mitsubishi Eclipse Cross PHEV
    Alberto Pérez
    Alberto Pérez23 min. lectura

    La renovación del Mitsubishi Eclipse Cross ha pasado por nuestras manos en compañía de su mecánica híbrida enchufable. Este modelo cuenta con una autonomía eléctrica de 40 kilómetros reales y una potencia mixta de hasta 188 CV. ¿Será más que suficiente para encarar nuestro día a día?

    Si hay un valor que los clientes suelen tener en cuenta, ese es el propio diseño de los coches. Más allá de la propia tecnología de movilidad a la que este se acoja, si un vehículo “te entra por el ojo” difícilmente encontrarás otro modelo que supla lo que este te ha inspirado. Sobre esto tiene una enorme culpa la originalidad propia que presente tal vehículo, ya que este diseño puede suponer todo un riesgo ya que, en ocasiones, puede existir ambas versiones: o lo odias o te encanta. Pero si de algo se caracterizó Mitsubishi al diseñar el nuevo Eclipse Cross es de no quedarse cortos en la mencionada originalidad.

    Este modelo supuso todo un revulsivo, no solo dentro de la propia corporación japonesa sino, y de manera más especial, sobre los propios aficionados al mundo de los vehículos deportivos, ya que la firma tomó un nombre de por sí mítico para nombrar a un SUV. Este movimiento ya lo hemos visto en algunas otras marcas generalistas, como Ford y su Puma, pero el Mitsubishi Eclipse Cross fue uno de los pioneros en acatar este tipo de movimientos cuando salió al mercado en el ya pasado año 2016.

    Su estética ha evolucionado con respecto a su versión primigenia

    A día de hoy, el Eclipse Cross es un modelo bien asentado en el mercado y que, al mismo tiempo, puede presumir de obtener unos niveles de ventas notablemente destacables. El modelo posee actualmente una mecánica con hibridación enchufable como única alternativa de su catálogo, lo que le proporciona por méritos propios la obtención de la pegatina Cero de la DGT, algo notablemente cotizado en estos días.

    Estética llamativa

    Si hay algo de lo que el Mitsubishi Eclipse Cross hace gala es de poseer una estética notablemente llamativa y original. Como bien hemos mencionado más arriba, dicha originalidad puede ser un fruto de riesgo si el modelo en cuestión no es aceptado en el mercado. No ha sido así para el Mitsu. Su vanguardista aspecto de SUV con una importante inclinación de la luna trasera, hace aparentar un socorrido aspecto de coupé, sin embargo la caída del pilar C no es tan pronunciada como lo es en otros modelos el mercado como el BMW X4 o el Mercedes GLC Coupe, por mencionar algunos con dicha línea más acusada.

    Su frontal destaca por una firma lumínica de faros divididos. En la zona superior se ubican las luces diurnas tipo LED, mientras que en la zona inferior, y acaparando buena parte del frontal, se encuentran los faros ordinarios. El Mitsubishi Eclipse Cross se presentó hace escasos meses, después de pasar por la mano de un leve rediseño. Dicha remodelación se ha dejado ver principalmente en lo estético, donde los mencionados faros delanteros han tomado un camino más agresivo y poco común.

    Sus nuevos grupos ópticos divididos son una seña de identidad del modelo electrificado

    Con respecto a la mencionada versión anterior, el nuevo Mitsubishi Eclipse Cross adopta ahora unas formas más agresivas y con una aspiración estética más juvenil y deportiva. Sus faros se han hecho más afilados y estilizados. Además de esto, en el mismo frontal se ha eliminado por completo la pequeña parrilla cromada bajo el logo de la marca, y se ha implantado una de similar diseño pero con acabado negro.

    Pasando a su línea lateral, el SUV continúa acogiendo la ya mencionada línea de techo tan particular y por la que tiene tantos amantes como detractores. La línea de la cintura es alta, y nos deja con un área acristalada, especialmente en la zona trasera, bastante limitada, esto refuerza su condición de SUV de aspecto más deportivo y aumenta la sensación de coupé que, en realidad, no es tanta, ya que esta caída del techo se presenta en mayor medida únicamente sobre el pilar C, y no desde el B que es desde donde debería partir un techo tipo coupé. Sus llantas tienen un tamaño de 18 pulgadas.

    La zona posterior también ha recibido un importante rediseño, eliminando por completo la línea anterior que presentaba una luna trasera dividida por la luz de posición y freno, la cual cruzaba todo el ancho del coche. Ahora, esto ha sido sustituido por unos faros algo más convencionales aunque con un diseño igualmente particular. Sobre el portón se han ubicado las distintas insignias y nombres del modelo y su mecánica.

    Sus faros traseros también ha recibido un importante rediseño

    El modelo actual no solo ha cambiado en el propio diseño con respecto al anterior, sino que también lo ha hecho aumentando la mayoría de sus cotas, especialmente, la de la longitud, la cual llega ahora hasta los 4,54 metros, 14 centímetros más que la variante saliente. Este nuevo tamaño no se deja notar en el interior, donde su habitabilidad continúa prácticamente inalterada, sino que esto ha ido a parar casi por completo al espacio de carga del maletero, del cual hablaremos un poco más adelante. Por último, el modelo dispone de 3 acabados que también modificarán algunos elementos exteriores, dependiendo de cuál se haya escogido.

    Habitáculo correcto

    El Mitsubishi Eclipse Cross siempre se ha caracterizado por presentar un habitáculo espacioso y bastante holgado en cuanto a dimensiones. En esta nueva versión del modelo, esto no cambia en absoluto con respecto al modelo saliente, pero sí se alteran algunos elementos, como todo el salpicadero del mismo, por ejemplo.

    Empezando por la zona del puesto de mandos, el volante ha variado levemente su diseño, presentando ahora unos brazos y unos comandos diferentes. También varía el propio cuadro de instrumentos, el cual presenta unos diales específicos de la motorización híbrida enchufable. Este se divide en tres espacios: una doble circunferencia, una para el velocímetro y otra en la que veremos el empleo que hacemos de las diferentes mecánicas (eléctrica o térmica), así como una pantalla central donde podremos ver datos de relevancia, como autonomía, estado de la carga o consumos.

    En cambio, su habitáculo presenta una mera evolución de lo ya conocido

    La pantalla central de info-entretenimiento también ha modificado por completo su diseño, tomando ahora un mayor protagonismo sobre el centro del salpicadero y acogiendo la tecnología táctil de manejo. Cuenta con cuatro diales en su marco, así como dos ruletas donde controlar el sonido o manejar ciertos parámetros del propio sistema. No obstante, su manipulación generalmente se efectuará de forma táctil. Esta nos deja con una fluidez bastante correcta. Esta dispone de conexión a Android Auto y Apple CarPlay.

    El resto de elementos como la consola central también ha recibido una importante modificación. En el modelo anterior el manejo del sistema central se realizaba principalmente a través de un trackpad situado junto a la palanca de cambios, a este panel se le ha dado sustitución por completo en favor del freno de estacionamiento eléctrico y del dial de selección de los modos de conducción. La mencionada palanca de cambios también ha recibido un importante rediseño estético y mecánico, para adaptarse mejor a los cambios necesarios en un vehículo de estas características. Los botones de activación de la calefacción de los asientos continúan inalterados. Finalmente, el módulo de climatización también se presenta totalmente nuevo, aunque sus funciones se han mantenidos inalteradas.

    En términos de habitabilidad interior, el modelo sigue presentado unos generosos espacios en todos sus asientos, especialmente en los de la primera fila. Si miramos los asientos posteriores, estos ofrecen un mullido muy confortable de cara a realizar largos viajes. El túnel central no es muy notorio por lo que el asiento central podrá emplearse con soltura, aunque su mullido es notablemente inferior con respecto al de los laterales y su anchura también es más escueta. Dos pasajeros de hasta 1,85 metros de altura viajarán muy cómodos aquí detrás.

    Su segunda fila de asientos presenta una habitabilidad notable

    Finalizando este apartado con el espacio de carga, tal y como ya hemos adelantado anteriormente, este goza de un volumen mejorado con respecto al modelo saliente de hasta 24 litros más en condiciones de uso estándar, alcanzando los 404 litros de capacidad. Su segunda fila de asientos se puede abatir en una proporción 60:40, lo que nos dejará con una capacidad máxima total de 1.153 litros.

    Mecánica, acabados y precios

    Con esta generosa actualización de mitad de ciclo, el Mitsubishi Eclipse Cross dejó de lado el resto de opciones mecánicas para centrarse únicamente en una sola arquitectura. Esta no es otra que la hibridación enchufable. El SUV nipón electrificado cuenta con un motor térmico de 2.4 litros de cubicaje que eroga una potencia de 98 CV; junto a él, dos motores eléctricos, uno ubicado sobre cada eje y que generan una potencia de 82 CV el de las ruedas delanteras y 95 CV el de las ruedas traseras, proporcionando así una conveniente tracción total. En conjunto, todos ellos son capaces de aportar un total de 188 CV.

    Con respecto al propio sistema eléctrico del Mitsu, este posee una batería de iones de litio con una capacidad operativa de 9 kWh netos, mientras que su capacidad bruta asciende hasta los 13,8 kWh. Esta se podrá recargar a través de corriente alterna a 3,7 kW de potencia o mediante el uso de corriente continua a 22 kW de potencia. Dependiendo del medio empleado, el tiempo de espera para una recarga completa variará de forma notable.

    La instrumentación presenta la información propia de un vehículo híbrido enchufable

    En cuanto a los niveles de equipamiento, este híbrido enchufable cuenta con tres acabados: Motion, Kaiteki y Kaiteki+. Dependiendo del acabado escogido, podrá variar la estética del modelo presentando un mayor protagonismo de unas molduras de plástico negro por todos los bajos del coche o, en cambio, esta zona estará decorada en el mismo tono escogido para la carrocería. De serie en todos los acabados contaremos con el sistema de mantenimiento de carril, cámara y sensores de aparcamiento, acceso y arranque sin llave, llantas de 18 pulgadas o el sistema de info-entretenimiento táctil de 8 pulgadas con conexiones a Android Auto y Apple CarPlay.

    Entre el acabado de acceso y el tope de gama existe una diferencia de precio de algo más de 6.200 euros. Esta opción presenta un modelo más urbanita, a través de unos bajos pintados en el mismo color de la carrocería, la incorporación del color Blanco Diamond a la paleta de tonalidades o tapicería de cuero a escoger entre negra o gris, entre otros aditamentos.

    No obstante, el Mitsubishi Eclipse Cross continua siendo (en su acabado básico) uno de los modelos con tecnología híbrida enchufable más asequibles del mercado SUV. Sin contar con descuentos o ayudas estatales, el acabado de acceso presenta un precio base de 32.000 euros, el cual puede reducirse notablemente acogiéndose a los diferentes planes. El acabado Kaiteki+ tiene un precio de partida de 38.200 euros.

    A través del botón "SAVE CHRG" seleccionaremos el modo de uso del sistema eléctrico

    Prueba de conducción

    Una vez más, antes de iniciar con la prueba del modelo, debemos incidir en que los híbridos enchufables son modelos especialmente recomendable para un cierto público muy concreto: que disponga de un puesto de carga en el lugar de estacionamiento habitual, y ejecute recorridos normalmente urbanos. Sólo de esta manera será realmente aconsejable hacerse con un modelo electrificado de este tipo.

    En el Mitsubishi continua sucediendo lo mismo, a pesar de que los híbridos enchufables son modelos concebidos para un uso abierto a diferentes entornos (urbano o autopistas) sin detonar en la clásica ansiedad por la autonomía en los coches eléctricos. Sin embargo, una vez pruebas este tipo de modelos te das cuenta de que su empleo clave es el urbano. Teniendo la batería cargada, el Eclipse Cross PHEV nos deja con una autonomía máxima eléctrica real de casi 40 kilómetros; más que suficiente para un desplazamiento ordinario.

    Este es un coche que proporciona altas dosis de comodidad de circulación, sus asientos mullidos y su suspensiones generalmente blandas presentan un producto muy enfocado en dotar de confort a sus ocupantes. En entorno urbano, el Eclipse Cross, se desenvuelve con mucha solvencia siempre y cuando su equipo eléctrico se encuentre con carga eléctrica, de lo contrario, el modelo tenderá a desplazarse en modo híbrido “convencional” y sus reacciones serán más lentas, pausadas e incluso el coche se sentirá pesado. En caso de emplear únicamente el motor térmico (recordemos que tiene tan solo 98 CV) este deberá tirar de un coche para nada liviano, ya que su peso total es de 2.000 kilos. Esto redundará en unos elevados consumos, por lo general, así como una dinámica mucho más apaciguada.

    El espacio de carga presenta un volumen mínimo de 404 litros de capacidad

    El Mitsubishi Eclipse Cross PHEV, siempre priorizará el uso de su carga eléctrica para desplazarse. Si no queremos que esto sea así, sobre la consola central encontraremos un botón que se titula "SAVE CHRG", en él podremos seleccionar el tipo de dinámica que queremos llevar a cabo, si priorizando el uso de la motricidad eléctrica (EV), el modo híbrido (Normal) o si, en cambio queremos mantener la carga de la batería (SAVE) o recargarla (CHARGE). Con respecto al último mencionado, esto es algo que, nuevamente, nos presentará un incremento en el consumo de combustible. Además de estos, también dispone de modos de conducción específicos: ECO, Normal o Tierra.

    En entorno urbano, con un uso intermedio de ambas combinaciones mecánicas, este híbrido enchufable puede presentar unos ridículos consumos por debajo de los 2 litros de media a los 100 kms, sin embargo, una vez la batería se haya agotado y queramos emprender un largo viaje por autopista, esta cifra se disparará hasta dividendos más cercanos a los 8 litros, mientras que si, a su vez, queremos recargar la batería, la media irá incluso a más. Bajo estas condiciones, tampoco tendremos unas prestaciones de coche térmico “al uso”, ya que en aceleraciones el Eclipse Cross no presumirá de ser el más rápido de la carretera.

    Sin embargo, este sí presentará una comodidad y un confort interior bastante notables. Aunque hagamos largos viajes, ello no repercutirá en acusados dolores articulares o de espalda. También puede presumir de tener un interior notablemente bien aislado de los ruidos exteriores o emergidos de la propia mecánica. Unicamente se dejará notar la aerodinámica cuando circulemos a velocidades altas (desde 110 km/h).

    La imagen del Mitsubishi Eclipse Cross PHEV es, cuanto menos, llamativa

    Mediante el uso de las levas situadas detrás del volante, podremos controlar el modo de frenada regenerativa, dividida en hasta 6 niveles, denominados aquí desde B0 (frenada regenerativa apagada) a B5 (frenada regenerativa máxima). Esto será ideal en entorno urbano para mantener a raya el consumo eléctrico de la batería, así como a generar una conducción más cómoda, aunque incluso en el modo de frenada más acusada, no estaremos ante el socorrido "pedal único" que sí poseen otras muchas firmas, ya que, aún así, el modelo tomará un importante recorrido hasta llegar a frenar por completo.

    El mayor inconveniente del Mitsubishi Eclipse Cross PHEV será su elevada cifra de consumo cuando la batería esté descargada

    En la pantalla central del cuadro de instrumentos, como ya hemos mencionado, se muestran datos de relevancia sobre nuestra conducción en tiempo real. Sin embargo, un dato que a muchas personas les es de notable relevancia, más aún viendo los consumos que hace este coche en una conducción en carretera abierta, es el del consumo instantáneo de combustible y/o electricidad, dato que si se quiere ver en tiempo real habrá que recurrir al sistema de info-entretenimiento central, algo que no es del todo lógico ya que esos datos es preciso tenerlos en el propio cuadro. Sin embargo, como mera guía deberemos emplear el dial de uso de energía (la circunferencia de la izquierda).

    Conclusión

    ¿Recomendaría la compra del Mitsubishi Eclipse Cross PHEV? Sí, pero con algunas puntualizaciones. En primer lugar, el modelo me ha parecido un coche muy completo para un uso mayoritariamente urbano, donde sus consumos son muy buenos, su dinámica es notable y la comodidad de sus asientos es elevada. En caso contrario y ser un coche que principalmente se va a usar por carreteras abiertas, es posible que esta no sea la mejor opción, especialmente por sus cifras de consumo medio, las cuales serán bastante altas, algo que de la mano de un depósito de gasolina escueto (40 litros) nuestras visitas a la gasolinera serán más continuas de lo que nos gustaría. Como segundo aspecto, es de incidir en el hecho de que tener un híbrido enchufable implica el disponer de un puesto de carga en el aparcamiento habitual, para así sacar provecho de sus múltiples cualidades. Y como tercer y último aspecto a destacar, es su precio que, apoyándose en ayudas estatales u ofertas propias de la marca, este podrá ser realmente atractivo.

    Mitsubishi Eclipse Cross PHEV
    Prueba Mitsubishi Eclipse Cross PHEV, el valor de lo atrevido