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Prueba Opel Zafira Life, hasta nueve pasajeros para un familiar en mayúsculas

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Aunque la compra de un monovolumen nunca es algo pasional, las marcas se han dado cuenta que deben adornar sus familiares más grandes con algo más que versatilidad para así atraer a más clientes. Ese es el caso del nuevo Opel Zafira Life que ya hemos podido probar.

Un crecimiento del 54% de las ventas en cinco años es un caramelo muy suculento para las marcas. Ese ritmo de crecimiento es el acumulado por el segmento D-VANS entre 2014 y 2019, y de hecho en el primer cuarto de este curso el acumulado es un 35% mayor que en el mismo periodo del año pasado. Por ese motivo todas las marcas se lanzan a conquistar su trozo de pastel. Opel nos presenta un modelo conocido pero actualizado que seguro que conquista a un buen número de compradores, el Opel Zafira Life.

Su imagen recuerda a la de sus hermanas del Grupo PSA. Normal, es desarrollo compartido

Hasta ahora el Opel Vivaro representaba el papel de vehículo familiar, recreacional y de representación. En sus diversas configuraciones el industrial alemán era capaz de acapararse a las circunstancias. El Vivaro no desaparece pero el Zafira Life toma ese signo familiar que siempre le había faltado al industrial. Y de ahí que también parte de su nombre sea prestado por parte del Opel Zafira, que sí parece tener los días contados ante la aparición del gran familiar y de la renovada familia del Opel Combo y su correspondiente Combo Life.

El Zafira Life nace con alma de turismo polivalente, que su forma no te confunda, es un turismo, con aspecto de furgoneta pero turismo al fin y al cabo. Es el más grande de la casa Opel gracias a sus diversas configuraciones que pueden ir desde los 4,6 hasta los 5,3 metros. Estas diversas carrocerías serán a su vez capaces de adaptarse a las necesidades de cada cliente pudiendo variar su ocupación entre los cuatro y los nueve pasajeros para todas las longitudes disponibles. Si eso no es versatilidad que venga Dios y lo vea.

Seguro que más de uno habrá confundido el Zafira con un Peugeot Traveller, o con un Toyota ProAce, o con un Citroën Spacetourer. Tranquilo que ni la cabeza ni los ojos te fallan, hay explicación sensata para esto. Como también sabrás, desde hace algo más de un año los alemanes forman parte del Grupo PSA, y este es uno de los muchos desarrollos compartidos que ya hay en el mercado y uno más los que están por llegar. Eso implica que en síntesis estamos ante el mismo vehículo pero con detalles cambiados por cada marca para así darle un toque más particular.

Opel la verdad es que no ha sido muy expeditiva en las modificaciones estéticas. La parrilla y poco más. Es curioso como con ligeros toques modernos una furgoneta se camufla tan bien. No tiene ese rollo industrial que sí tenían las Vivaro familiares. Sigue sin ser una compra guiada por lo estético, pero el trabajo de diseño es bueno y lo que antes era algo criticable hoy solo es algo más. Personalmente creo que en este caso el Mercedes Clase V es el más favorecido de los grandes monovolúmenes, pero tampoco estamos en ese rango de precios.

A pesar de su forma el Zafira Life tiene un buen aspecto

Lo realmente importante de este tipo de vehículos es el interior, la versatilidad y la habitabilidad que propone. Como ya he dicho el Zafira Life es apto tanto para familias de cuatro o cinco miembros que gustan de realizar actividades al aire libre, como para otras de seis o siete. Padres, hijos, abuelos, amigos…todos tienen espacio en su interior, y un espacio muy bueno. Dado que cada fila se puede regular en longitud el hueco para las piernas no es una cuota fija e inamovible. Obviamente cuanto más grande sea la carrocería más espacio tendremos para jugar.

Además del juego que nos puedan dar las mil y unas configuraciones del interior Opel nos propone diferentes soluciones que pueden hacer del interior de Zafira Life un centro de mando avanzado o una oficina rodante. Mesitas plegables, cargadores de 230 V, tomas USB, luces en el techo, conectividad para todo tipo de dispositivos… Es decir que es como un apartamento con vistas al exterior.

En cuanto al espacio para la carga, tendremos que jugar con la posición de los asientos para así tener más o menos espacio. Por ejemplo, en la carrocería más corta de todas apenas hay hueco para dejar nada, a medida que optamos por las tallas M y L ese espacio crecerá incluso por encima de los 4.200 litros y la casi tonelada de carga. Eso obviamente sí nos deshacemos de todos los asientos y dejamos el Zafira Life tal y como Opel lo trajo al mundo. Lógicamente esto también interesa a empresas de servicios que pueden disponer de un solo vehículo para infinidad de situaciones y circunstancias.

Entre cuatro y nueve pasajeros que podrán viajar con todas las comodidades del mundo

Históricamente los monovolúmenes más grandes como el Zafira Life lo tenían bastante crudo a la hora de incluir equipamiento y sistemas. Las plataformas de hoy en día son capaces de adaptarse a lo que se ponga por en medio, y eso también implica mayor carga tecnológica. Estamos ante uno de esos casos. De hecho se puede decir que el Zafira Life va más equipado que alguno de esos SUV “sacapecho” que vemos por la calle.

Si no estás convencido de que esto es un turismo, atiende: faros bixenon, apertura y arranque sin llave, puertas traseras y portón de apertura eléctrica, HUD, asientos delanteros calefactados y con masaje, tapicería de piel, navegador, cámara trasera de 180 grados, y por supuesto todo el despliegue de asistentes a la conducción que el mercado requiere y demanda. Alguno especialmente interesante como el indicador del ángulo muerto o el lector de señales de tráfico.

En el interior el Zafira Life es capaz de incluir hasta un máximo de seis dispositivos de fijación infantil ISOFIX

Todos estos artilugios se envuelven en un interior que en su práctica totalidad está acabado en plástico. Plásticos de buen tacto y presencia pero plásticos al fin y al cabo. La sensación de calidad no es mala por un proceso de fabricación que deja ajustes finos, pero hay que tener en cuenta que este tipo de vehículos está pensado para un trato duro y longevo, por lo tanto no es nada muy criticable, pero sí que es cierto que algunos paneles podrían llevar zonas recubiertas con materiales algo mejores.

El interior del Zafira Life es un lugar agradable donde estar. Los kilómetros no pesan y los motores diésel serán los encargados de llevarnos a destino. Una gama exclusivamente de gasoil está a nuestra disposición con dos motores, uno de 1.500 cc y otro con dos litros de cilindrada que entregarán potencias de entre 120 y 180 caballos. Quedarán gestionados por cajas de cambios manuales de seis velocidades o automáticas de ocho. Las tracciones serán solitarias al eje trasero o de tracción total.

Puesto de conducción bien resuelto aunque con demasiado plástico

Prueba Opel Zafira Life

Hasta ahora he procurado dejar claro que el Zafira Life es más turismo que furgoneta, y en la parte dinámica me reafirmo en lo dicho. Como ya pasara en la prueba del Toyota ProAce he quedado gratamente sorprendido por el comportamiento del coche. No es una berlina, pero tampoco es una furgoneta. Su conducción bien podría ser parecida a la de uno de los grandes SUV que vemos en la calle con una configuración blandita y enfocada más al confort que al rendimiento.

El Zafira más polivalente es claro ejemplo. Todo en él peca de blando, desde la dirección hasta la suspensión pasando por el tacto de un acelerador demasiado esponjoso y que en muchos momentos se lo toma con demasiada relajación para transmitir las órdenes a la caja de cambios y al motor. No es un defecto, pero tras haber probado la variante más potente de la gama la sensación es que si vas a circular constantemente cargado hasta los topes tendrás que tomarte con calma ciertos momentos.

Las cuestas por ejemplo. Las primeras marchas son excesivamente cortas, es algo habitual en este tipo de coches, pero igual aquí se han pasado un pelín. En cuanto la carretera pica al horizonte la caja de cambios entra en una especie de guerra interna. Por un lado quiere empujar con todo pero por otro quiere ser eficiente en carburante y emisiones. Por este motivo el comportamiento es errático, y por ello debemos de ser conscientes que tenemos que tomárnoslo con calma.

En marcha el Zafira Life muestra óptimos niveles de confort y refinamiento

De hecho si nuestro escenario de conducción va a ser las montañas y con carga media o alta lo más recomendable es optar por un cambio manual que te permitirá ser más concreto con las órdenes del motor y por lo tanto tener más empuje. Si por el contrario las cuestas quedan lejos y lo que buscamos es el confort total combina a tu Zafira Life con cambio automático, aunque este solo está disponible en la versión mecánica más prestacional de todas.

También he quedado gratamente sorprendido con el aislamiento del interior. Si bien por fuera el motor no es especialmente refinado, con un sonido a motor diésel bastante pronunciado, el interior es bastante silencioso. Solo en momentos de fuerte aceleración se deja notar, pero a ritmos legales el Zafira Life también es confortable desde ese punto de vista. El ruido de la rodadura tampoco es molesto, y a pesar de su forma la aerodinámica es la que es, tampoco deja molestos ruidos en el interior.

El cambio manual se presenta como mejor opción al aprovechar mejor las bondades de los motores diésel

Eso sí, una cosa debe quedar bien clara; las emociones fuertes las dejamos en la puerta de casa. Nada en el coche te incita a correr, y si por algún casual lo haces en la primera curva te vas a dar cuenta que el coche no quiere semejante trato. Pero no hay problema con ello porque solo un loco buscaría algo así. El escenario ideal para este coche es para realizar grandes viajes en familia o con amigos, a través de autopistas o carreteras secundarias de fácil trazado. Ahí sí.

Incluso en ciudad se puede desenvolver con cierta soltura, al menos la carrocería más corta de todas ellas, la de 4,6 metros. Las hermanas mayores son más delicadas para calles urbanas pero aún así solventan la papeleta con un excelente radio de giro de apenas 11,3 metros. Pero claro, la longitud es la que es y por muy fácil que lo ponga al girar pasar el coche entero ya es harina de otro costal.

La versión de la imagen corresponde al chasis intermedio con una medida de 4,95 metros

En cuanto a consumos, las cifras nos obligan una vez más a hablar de eficiencia. Obviamente si queremos la versión más ecológica de todas tendremos que optar por la variante 100% eléctrica, pero esa no llegará hasta el año que viene y todavía se desconocen los datos de autonomía y capacidad. Pero volviendo al consumo de carburante, Opel cifra el consumo medio homologado mínimo en seis litros a los 100 kilómetros. A esa cifra habrá que sumar alguna décima si ganamos potencia y tamaño llegando a un consumo máximo homologado de 8,1 litros, así que ni tan mal.

Para los amantes de campo Opel dispone de unidades de tracción simple y sistema Intelligrip con sus programas electrónicos de ajuste que nos ayudarán en situaciones de baja adherencia, y para los de emociones más fuertes las versiones de tracción total con bloqueo de diferencial, protección de bajos y hasta 40 centímetros de altura libre con respecto al suelo. En este caso el Zafira Life estará más limitado por el tipo de neumático que por sus capacidades. Un aventurero en toda regla.

En cuanto a precios dado que el grupo trabaja solidariamente el desarrollo ha sido más repartido y eso ha ayudado a reducir los precios de venta del Opel Zafira Life. La oferta de lanzamiento del mercado es de 36.900 euros para la versión menos potente y la carrocería más pequeña con el acabado Business. Por el contrario, en el otro brazo de la balanza tenemos el Zafira Life de 180 caballos con cambio automático, carrocería larga y acabado Life Innovation que tiene un precio de venta de 55.500 euros. La preventa ya está en marcha pero las primeras unidades no aterrizarán hasta el otoño.

Un siete plazas con maletero de verdad, aunque habrá que jugar con los asientos para ganarle capacidad

Conclusiones

El mercado de los grandes monovolúmenes está creciendo como la espuma. Este tipo de vehículos multifuncional y polivalente se presentan con muchos atractivos que los distancian cada vez más de los tradicionales furgones reconvertidos. El Opel Zafira Life es un turismo en toda regla. Buen refinamiento, amplio equipamiento una capacidad de adaptación total son sus puntos fuertes. Es un poderoso aliado para familias y negocios que necesiten transportar pasajeros de forma habitual. Y todo ello por un precio razonable teniendo en cuenta que podemos tener varios vehículos en uno.

Sin embargo habrá quien lo siga viendo como una furgoneta adaptada por la calidad de sus materiales interiores y por su conducción. Pero aunque ambos aspectos se pueden mejorar son los que son por razones obvias de uso y trato. A día de hoy el Zafira Life tiene que hacer frente a cada vez un mayor número de rivales, pero hay que tener en cuenta que la mayoría de ellos son sus hermanos gemelos. ¿Ahora bien, qué aporta la unidad de Opel que sea diferente a sus hermanos? Pues no mucho, la verdad, pero ¿Por qué no iban los alemanes a tener a su representante?

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