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    Prueba Skoda Karoq 2.0 TSI, a por la relación precio-producto

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    Vale, admitimos SUV como vehículo de compañía. En el mercado hay muchas opciones, y como siempre hay que chequear qué opciones son mejores. El Skoda Karoq se postula como una solución ideal por su excelente relación precio-producto, pero ¿es recomendable? Veámoslo.

    Ya nadie se resiste a la moda SUV. Incluso los más escépticos tenemos que admitir que esto ya no es una tendencia, es una realidad. En los últimos años han surgido variedad de modelos y opciones, pero a fin de cuentas los generalistas son los más vendidos por ser los más accesibles a un mayor público. Dentro de ese abanico encontramos al Skoda Karoq, una solución que no todo el mundo tiene en cuenta pero que realmente se postula como una de las mejores del segmento C-SUV. ¿Es un producto recomendable? Veámoslo.

    El Karoq es una de las mejores apuestas del segmento SUV por su relación precio/producto

    Para ser sincero no es la primera vez que me siento tras el volante de un Karoq. La última vez fue hace un año y medio cuando tuve ocasión de probar el Skoda Karoq 1.5 TSI EVO de 150 caballos. En este caso he podido catar otro muy parecido pero a la vez diferente, el 2.0 TSI de 190 caballos con tracción 4x4 y acabado Sportline. En un principio ambas unidades son muy parecidas, pero obviamente la diferencia principal radica en el tren motriz. 40 caballos extra que debo analizar.

    Al volante del Skoda Karoq 2.0 TSI 190 CV 4x4

    Esta unidad es la más potente de la gama Karoq. Skoda cree, correctamente, que no es necesaria más potencia para un SUV. Aunque en el mercado vemos opciones más radicales, los checos son conocidos por su sensatez a la hora de fabricar coches. Fabrican lo que saben que van a vender y las excentricidades se las dejan a otros. Su principal punto de atención es la relación precio-producto, y pocos o ninguno mejores que ellos en esos términos.

    Pero volviendo al tema del motor, estamos hablando de un bloque de cuatro cilindros con dos litros de cilindrada que entrega 190 caballos entre las 4.200 y las 6.000 revoluciones y un par máximo de 320 Nm entre las 1.500 y las 4.100 vueltas del cuentarrevoluciones. Esas cifras lo que vienen a decir es que tenemos entrega en todo momento, incluso cuando circulamos a bajas revoluciones. El motor entrega su fuerza de diferente forma en función del modo de conducción que llevemos activado.

    El acabado SporLine aplica sobre el Karoq un carácter más deportivo

    Skoda nos propone varios modos: Eco, Confort, Normal, Sport, Individual y Snow. Una jartá de versiones que no acostumbraremos a tocar. En el modo más relajado de todos, el modo ECO, el coche se vuelve muy blando. La respuesta de todos los componentes se relaja para hacer la conducción más eficiente. Por ese motivo cuando queremos pedirle una respuesta contundente al motor habrá que pisar a fondo el pedal del acelerador o bajar marchas a través de las levas -esta segunda opción es mejor-.

    Si avanzamos en esos modos vamos tensando más el coche, haciéndolo más reactivo. Si llegamos al modo Sport configuraremos el Karoq en su máximo nivel. La caja de cambios irá en la marcha más óptima para la entrega de potencia, el acelerador se vuelve mucho más sensible y la dirección se endurece ligeramente. Todo ello para que cuando pisemos el acelerador tengamos una gran respuesta. Realmente se nota la diferencia, e incluso el coche quiere engañarnos emitiendo un sonido diferente por los altavoces del coche, un sonido por cierto que no está muy logrado.

    El 2.0 TSI de 190 CV obliga a tener cambio DSG. Siempre es recomendable, no solo en esta versión si no en todas

    Entonces, sí, el Karoq 2.0 TSI de 190 caballos tira y tira bien. Lo hace mejor cuando circulamos en un modo más agresivo pero en el modo ECO ya se muestra lo suficientemente solvente como para acelerar, adelantar y salir desde parado sin problema alguno. Ahora bien, ¿la diferencia con el 1.5 TSI EVO es muy grande? Hay que tener en cuenta que incluir un motor más potente implica un mayor precio y un mayor gasto, y en este caso saltar a un nivel de potencia superior no creo que compense. El 1.5 es suficientemente resolutivo y además es más barato de comprar y ligeramente más ahorrador en sus consumos.

    En cualquier formato el Karoq se mueve bien, no es un Skoda Octavia RS, pero se desenvuelve mucho mejor que la mayoría de SUV que vemos en el mercado. Como siempre os hemos dicho en el apartado dinámico es mejor un SEAT Ateca, pero no creo que haya mucha gente que se compre un SUV por sus capacidades dinámicas, a fin de cuentas son dos conceptos antagónicos. El Karoq se mueve bien, razonablemente, pero está más enfocado en otras labores que un mayor público será capaz de apreciar.

    El interior presenta un aspecto sobrio pero bien presentado en materiales y equipamiento

    Confort por ejemplo. Hay que reconocer que la calidad de rodadura es muy buena. El motor apenas emite vibraciones o ruidos molestos, solo en fuertes aceleraciones, y que la suspensión ha sido configurada principalmente para reducir al mínimo las molestias de los baches y/o badenes que encontremos en la carretera. Así que buen confort de marchas y mucha suavidad de rodadura, algo que se consigue mejor con un gasolina antes que con un diésel.

    Además el aislamiento interno es bueno. Tan solo se deja notar el ruido de la rodadura, que en este caso era algo más exagerado por culpa de unas llantas de 19 pulgadas que a priori se antojan algo grandes y nada compatibles con una conducción offroad. Así que en líneas generales el confort de marcha es muy bueno en todos los sentidos, aunque si a mí me dan a elegir cogería una llanta algo más pequeña para ganar ese extra de suavidad sin perder casi nada en el apartado estético.

    En cuanto a la tracción total, pues decir de ella que es especialmente útil en arranques de baja adherencia y en situaciones donde el asfalto puede presentar diferentes tipos de rozamiento. Al fin y al cabo en el campo estaremos más limitados por el neumático que por el esquema de la tracción. Es útil, sí, pero dado que tampoco tenemos muchas protecciones en los bajos, que los ángulos de ataque y salida tampoco son del otro mundo, y que la altura libre con respecto al suelo es de solo 17,2 centímetros, no es un 4x4 puro. El modo Snow regula la respuesta del acelerador para esas situaciones de baja adherencia, pero repito que si buscamos un verdadero todoterreno, este no es el caso.

    En cuanto a consumos, la verdad es que he quedado gratamente sorprendido. Skoda anuncia que esta versión se lleva 8,4 litros por cada 100 kilómetros en un ciclo combinado. Durante mi semana de pruebas con la unidad he podido constatar que esos datos me parecen incluso elevados. De hecho el ordenador de a bordo acabó marcando un consumo medio de 7,5 litros a los 100 kilómetros. Es un dato realmente bueno teniendo en cuenta el peso y la potencia del coche. Obviamente cuanto más uso urbano apliquemos más vamos a gastar, pero en cuanto salimos a carreteras abiertas y somos delicados con la conducción los consumos bajan rápidamente.

    Contenido y continente del Skoda Karoq

    Alejándome del apartado dinámico y centrándome más en otros aspectos, he de reconocer que el Karoq es un coche que estéticamente hablando me gusta. Se parece mucho a su hermano mellizo el Ateca, pero con algo más de personalidad por el esquema de doble faro principal. Además el acabado SportLine le sienta muy bien, lo mismo que la pintura roja metalizada, aunque si soy sincero yo optaría por el acabado Scout y el verde botella. Pero a fin de cuentas en cuestión de gustos no hay nada escrito.

    Donde nadie podrá poner pegas es en el interior. Tampoco es que los checos hayan arriesgado con el diseño, es algo sobrio de hecho, pero en cuanto a contenido y calidad no hay pega alguna en absoluto. Los materiales empleados son los que deben, superficies blandas en todo el salpicadero, en la consola central, y parte superior de los paneles de las puertas. Y luego plásticos duros donde no solemos poner la mano, salvo por el asa de sujeción de la puerta que sí podría ser un poco más blanda.

    Es espacio y la habitabilidad no son cosas que deban preocuparte del Karoq

    Así que en líneas generales se respira buena calidad, y como no podía ser de otra manera un poquito de Pianno Black para reducir costes y hacer más vistoso el interior, aunque durante poco tiempo. Skoda quiere dar mucho por poco precio, y eso no solo incluye a los materiales, también a la tecnología y a los sistemas. Ambos son aspectos sumamente importantes en todo coche moderno que precie de llamarse vanguardista. La tecnología se ha convertido en un factor de compra, y por ello Skoda ofrece mucha a precio razonable.

    Hay que tener en cuenta que Skoda echa mano del almacén de piezas del Grupo Volkswagen, es decir que la tecnología que vemos en él es la misma que puede llevar un SEAT, un Volkswagen e incluso que un Audi. La única diferencia es que los checos la ofrecen más barata. Excelente ejemplo es el sistema Columbus y su pantalla de 9,2 pulgadas. En Skoda la tenemos como opcional por un módico precio de 1.145 euros, mientras que un VW, siendo la misma, el precio es 500 euros más cara. Eso significa que en Skoda el dinero cunde más y que puedes tener más gadgets por el mismo precio final.

    Tampoco estamos hablando del coche mejor equipado del mundo, porque no tenemos Head-Up Display o asientos eléctricos, por ejemplo. Pero por el contrario sí que tenemos cuadro de instrumentos digital, pantalla de 9,2 pulgadas con navegador y conectividad para Android Auto, Apple CarPlay y MirrorLink, cámara de aparcamiento, techo solar, sensores perimetrales, asientos térmicos delante y detrás, acceso y arranque sin llave, portón eléctrico del maletero, todos los asistentes a la conducción posibles y por supuesto todas las soluciones prácticas y Simply Clever típicas de Skoda. Es decir todo lo que vayamos a necesitar lo tenemos.

    A día de hoy los SUV se postulan como coches familiares, si bien los todocaminos no consiguen igualar en capacidades a un monovolumen o una gran berlina, cada vez muestran una mejor habitabilidad. El Karoq dispone de mucho espacio interior. En la fila trasera hay hueco más que de sobra para las piernas y para la cabeza, además que no es nada complicado anclar sillas infantiles y subir y bajar a los niños. En este caso, en el acabado Sportline, no se puede incluir el sistema de asientos VarioFlex que le permite una mayor versatilidad al poder desplazar la banqueta trasera longitudinalmente, tampoco es algo esencial pero siempre está bien tener diferentes opciones para esos casos donde necesitamos algo más de habitabilidad.

    La opción del DSG siempre hay que tenerla en cuenta por su eficiencia y confort

    Tampoco habrá especial problema con la carga. El único problema es que la boca del maletero queda algo alta, pero el baúl del Karoq oficializa un tamaño mínimo de 521 litros y un máximo de 1.630. Además se incluyen soluciones prácticas como los tiradores para abatir los asientos de la segunda fila, perchas para colgar las bolsas y también un doble fondo que queda eliminado por la rueda de repuesto de tamaño normal que será obligatoria si vamos a circular mucho por el campo.

    ¿Y cuánto vale todo esto? Pues menos de lo que imaginas. Sí que es cierto que el acabado SportLine, junto con el Scout, es el más alto y caro de la gama Karoq, pero su precio sigue siendo bastante razonable. El precio de salida del Skoda Karoq es de 19.100 euros para el acabado Ambition. A partir de ahí podemos seguir sumando hasta los 31.000 euros del acabado Scout. Yo siempre digo que a la hora de pensar en el Karoq tenemos que ponernos en un precio medio de entre 25.000 y 30.000 euros. Puede parecer mucho, pero lo que obtienes a cambio te costará más en muchas otras marcas generalistas.

    Conclusiones

    Aunque hay gente que puede pagar cantidades exageradas de dinero por un coche, la mayoría de mortales busca que su dinero le cunda más, es decir que obtengan más por menos. Con Skoda siempre cunde más, y con el Karoq también. Sin lugar a dudas es una de las mejores opciones por su excelente relación precio-producto. Cuesta encontrarle pegas significativas a este coche, puede que su mayor desventaja sea la diferencia de precio que hay con otros rivales asiáticos como el KIA Sportage o el Hyundai Tucson.

    Excelente nota para el Karoq, un gran producto con formato SUV

    Pero salvo eso, que sigue sin parecerme algo negativo, es una compra lógica. Una compra que destaca por un diseño atractivo, por una excelente habitabilidad interior y por un amplio equipamiento. En cuanto a la duda de qué motor escoger, yo recomendaría el 1.5 TSI EVO. La diferencia de prestaciones no es muy grande y a la vez sale más barato y consume un poco menos. Y lo mismo me pasa con la tracción total, si vas a circular por caminos complicados puede que este no sea tu coche, y de no hacerlo, tampoco veo necesario una tracción 4x4 ya que estaremos limitados por el tipo de neumático.

    Prueba Skoda Karoq 2.0 TSI, a por la relación precio-producto