Dacia pone fecha límite al GLP en Europa: “No podrá extenderse más allá de 2030”
La tecnología del gas licuado sigue creciendo como la espuma en Europa, impulsada principalmente por el Grupo Renault. Sin embargo, el GLP podría desaparecer muy pronto por culpa de las normativas europeas.

El gas se nos vendió como una tecnología de propulsión prometedora en la década pasada y, la verdad, que ha obtenido un éxito destacado. Eso sí, el recorrido del GLP (gas licuado de petróleo) y del GNC (gas natural comprimido) ha sido muy distinto, a pesar de que ambas opciones ofrecían unas menores emisiones de CO2 y un coste por kilómetro muy inferior a las opciones térmicas.
Mientras que el GNC es ya prácticamente inexistente en el mercado de coches nuevos en Europa en la actualidad, el GLP sigue representando un activo importante para ciertas marcas y una opción rentable para los conductores. No obstante, esto puede cambiar en apenas cinco años.

Adiós al GLP en 2030
A día de hoy, el Grupo Renault es el principal baluarte de la tecnología GLP en Europa. Sus marcas, Renault y Dacia, tienen el 89 por ciento de este mercado, siendo esta última la principal protagonista.
La marca low cost cuenta ya en toda su gama con una opción GLP, siendo el Duster y el Bigster los últimos en unirse a esta lista. Aunque en realidad es el Dacia Sandero, el coche más vendido en 2025 en Europa y en España, el que copa más de la mitad de los GLP vendidos por la compañía rumana.
Los coches de GLP permiten a las marcas reducir en 10 g/km las emisiones de CO2 en sus coches; incluso en 20 g/km en el caso de los últimos modelos de Dacia, que lo combinan con una tecnología híbrida suave. Esto, en la práctica, les ayuda a reducir las emisiones medias de sus flotas.
Los conductores, por su parte, acceden a un combustible mucho más económico que la gasolina (en torno a 0,93 euros el litro a 23 de enero de 2026) y a autonomías cercanas a los 1.500 km (en el caso del Duster) gracias a la presencia de dos grandes depósitos, uno para el gas y otro para la gasolina.
Marcas como Renault y Dacia ven el enorme potencial de esta tecnología a corto plazo: «Es una alternativa crucial si se desea reducir la huella de emisiones con una solución muy asequible», dijo Frank Marotte, director de ventas de Dacia. Sin embargo, esto puede cambiar muy pronto.
Y es que los cambios legislativos de la UE sobre emisiones de CO2 para el 2030 en adelante van a reventar la viabilidad comercial de los coches GLP. Así lo ha reconocido el propio Marotte: «No será una oferta que pueda extenderse más allá de 2030. Estamos en un período de transición, y el GLP es sin duda una de las soluciones adecuadas».

La fuerza del GLP en Europa
Así pues, se antoja un futuro corto para los coches GLP en Europa, con fecha de caducidad incluida, hasta que este combustible deje de ser útil como herramienta para que las marcas puedan cumplir con las normativas antiemisiones.
Hasta entonces, el GLP seguirá ganando protagonismo. En 2025, en Europa, alcanzaron las 347.717 unidades vendidas, lo que supuso un aumento del 9,8 por ciento respecto al año anterior. Tras Dacia y Renault, que aumentaron sus ventas un 14 por ciento con este combustible, la marca italiana DR Motor Company ocupó el segundo puesto y el dúo Hyundai-KIA el tercero.
Italia fue el principal mercado de GLP en Europa el año pasado, con un 41 por ciento de participación, mientras que España es la que más crece en este sentido: un 77 por ciento, hasta las 59.225 unidades.
Fuente: AutoNews

