¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    Alonso recuerda su mítico duelo con Schumacher en Imola 2005 en un vídeo que no te puedes perder

    7
    Fernando Alonso demostró madera de campeón en Imola.

    Fernando Alonso comenzó a maravillar a la Fórmula 1 en su temporada de debut con Minardi y sobre todo en su debut con Renault en 2003. Pero en el Gran Premio de San Marino de 2005 fue cuando despejó cualquier duda sobre su capacidad para ser campeón.

    Es sin duda una de las carreras más relevantes de la trayectoria de Fernando Alonso en la Fórmula 1 y también uno de los momentos cumbre de la historia de la categoría. Aquel 24 de abril de 2005 en Imola, el piloto español demostró al mundo que era un serio candidato al título y que ni siquiera el gran Michael Schumacher le desviaría de dicho propósito.

    El Gran Premio de San Marino era la cuarta carrera de la temporada y Fernando Alonso llegaba a Imola con dos victorias en su haber, por una de Giancarlo Fisichella en la carrera inaugural.

    «El sábado descubrimos un problema en el motor, en un cilindro»

    Renault estaba demostrando un gran nivel de rendimiento, con McLaren mostrándose más rápido pero también más frágil y Ferrari sufriendo mucho en una temporada en la que Bridgestone no fue capaz de alcanzar el nivel de Michelin con la nueva normativa que obligaba a los pilotos a completar la clasificación y la carrera con el mismo juego de neumáticos.

    Con motivo de la vuelta de Fernando Alonso a Imola 16 años después, la Fórmula 1 ha querido recordar con el piloto asturiano aquel histórico momento en el que batió al heptacampeón y vigente poseedor del título mundial en ese momento: Michael Schumacher. ¡Y en casa de Ferrari!

    Un motor renqueante

    «No recuerdo demasiado. La verdad es que recuerdo más cosas de las imágenes y los vídeos que de mi propia experiencia», señala Fernando Alonso para empezar, aunque no puede olvidar que el motor Renault estaba seriamente dañado aquel fin de semana.

    «Probablemente lo que más recuerdo es que el sábado descubrimos un problema en el motor, en un cilindro. Hubo muchas discusiones sobre si debíamos cambiar el motor y penalizar 10 posiciones o bajar la potencia e intentar puntuar».

    Finalmente, Renault decidió mantener el motor e intentar puntuar todo lo posible para mantener el liderato del campeonato. «En la reunión de estrategia del domingo por la mañana, nuestro objetivo era conseguir un top 5 o un top 3 y cuidar mucho ese motor».

    Fernando Alonso rememora el Gran Premio de San Marino de 2005.

    Al inicio de la carrera, Kimi Räikkönen mantuvo la pole, con Fernando Alonso perdiendo terreno en segunda posición de manera progresiva, pero constante. Hasta que el finlandés vio como su McLaren se averiaba en la vuelta 8 y dejaba al asturiano en el liderato.

    «El McLaren fue claramente más rápido desde el viernes. Durante toda la temporada ese coche fue realmente rápido, pero no tan fuerte en cuanto a fiabilidad, era su punto débil», recuerda Alonso.

    «Cuando Kimi abandonó, pasamos a un modo más conservador incluso. Por sorpresa, nos dimos cuenta de que Michael (Schumacher) estaba llegando muy rápido».

    Schumacher, a la carga

    Con 12 vueltas para el final de la carrera, Michael Schumacher para a repostar y vuelve a pista pocos segundos detrás de Alonso. Su ritmo es muy superior al del asturiano, que comienza a temer por la victoria.

    «Recuerdo que comenzamos a utilizar toda la potencia disponible en ese punto, porque nos daba miedo el ritmo de Michael», apunta Alonso. «Recuerdo decirle al equipo y a mi familia después de la carrera que confiaba mucho en que Michael no podría adelantarme en Imola. En cualquier otro circuito no habría podido mantener la posición, pero en aquel momento, sin DRS y con la recta más corta, confiaba bastante en mantener la posición».

    Michael Schumacher partía 13º en parrilla, pero aquel día su ritmo fue demoledor.

    «Viéndolo desde fuera, estaba mucho más cerca de lo que yo pensaba, por los retrovisores parecía estar mucho más lejos. Estaba muy cerca», admite el ahora doble campeón del mundo de Fórmula 1.

    «Recuerdo que en las tres o cuatro últimas vueltas teníamos a coches doblados delante y pensé que quizá Michael tendría una oportunidad porque, cuando me acercara a ellos perdería carga aerodinámica. Así que levantaba en las curvas en las que sabía que Michael no podría adelantarme y así abría hueco con los coches de delante. Creo que esto sólo era posible en Imola», recalca Alonso, que en aquella carrera dio muestras de una gran inteligencia dentro del coche.

    «No estaba tranquilo, estaba muy tenso en ese momento. Cuando tienes a Michael Schumacher en tus retrovisores no puedes relajarte», reconoce el asturiano. «Pero estás tan centrado en la carrera, preparas el fin de semana de un modo tan profesional, con el equipo eliminando cualquier distracción para ejecutar la carrera lo más cerca posible de la perfección, que cuando llega ese momento puedes centrarte en las pequeñas cosas. Fuera del coche se ven las cosas de manera más emocional que dentro del coche. Eres más como un robot».

    Un logro histórico

    Ahora, tanto Alonso como los aficionados a la Fórmula 1 recordamos ese Gran Premio de San Marino como uno de los mejores de la carrera del asturiano, pero en aquel momento el piloto veía las cosas de otro modo.

    «De la relevancia de este logro te das cuenta más tarde, semanas o años después», admite el entonces piloto de Renault y ahora de Alpine. «En ese momento para mí fue una carrera más. Recuerdo que en el podio lo más importante era que en la grada principal estaba uno de mis mejores amigos, que se había casado la semana antes y quería señalarles para decirles que era mi regalo de boda para ellos. Fue una carrera icónica de mi carrera, pero de eso te das cuenta con el paso del tiempo».

    Fernando Alonso celebra su tercera victoria en cuatro carreras, aunque esta fue sin duda especial.

    Pero, ¿qué hizo de esta carrera algo especial? «Creo que es una combinación de cosas. De tener a la leyenda, Michael, que había estado sufriendo en carreras precedentes con los neumáticos Bridgestone y en Imola fue la primera carrera en la que pudo luchar por la victoria. Fue como: ”Ok, ahora tenemos campeonato porque el campeón ha vuelto”. Mezclas todos estos ingredientes y obtienes este gran momento», concluye Fernando Alonso.

    Historia del automovilismo.

    Fuente: Formula1.com / Fotos: Scuderia Ferrari | Renault F1Team

    Alonso recuerda su mítico duelo con Schumacher en Imola 2005 en un vídeo que no te puedes perder