Alonso rompe el silencio sobre la mayor mentira de la Fórmula 1: "Me sorprende un poco..."
Fernando Alonso analiza con crudeza la dependencia del coche en la Fórmula 1 moderna, desmonta falsos mitos sobre su rol de equipo y recurre a una demoledora e inédita anécdota de Lance Stroll para explicar las dinámicas políticas y técnicas del paddock.

La actualidad de la Fórmula 1 no da tregua y las dinámicas del paddock a menudo simplifican las situaciones, creando falsas narrativas alrededor de los pilotos. Harto de este sesgo mediático, Fernando Alonso ha decidido romper el silencio para destapar la que considera la mayor mentira que se ha vertido sobre su carrera: el mito de que es un piloto conflictivo que no trabaja en equipo y que solo ahora ha empezado a arrimar el hombro en su actual proyecto.
Pero antes de detenerse en ello, el asturiano tampoco se ha cortado un pelo al poner nombres y apellidos sobre la mesa para ilustrar cómo el monoplaza dicta la sentencia de cualquier campeón del mundo. Más aún con el reglamento actual ya firmemente establecido, que ha provocado que las diferencias en la parrilla se hayan vuelto implacables.
«La gente siempre mira quién ganó más títulos o lo que sea, y automáticamente los pone en lo más alto de la lista... Pero no se trata solo de los títulos y es lo mismo en todos los deportes. ¿El que ganó seis Champions League o uno o dos Mundiales es el mejor jugador? No necesariamente. Es un esfuerzo de equipo», argumenta.
Pero la realidad es bien distinta a lo que muchos quieren ver, y Alonso ha sido de lo más contundente al respecto, utilizando la situación del actual dominador de la parrilla para justificar su argumento.
«No sé si la F1 es un poco injusta en ese sentido, pero tampoco hay que perder el tiempo explicando a la gente que no quiere entender», expresa con cierta amargura. «La F1 es así. Max Verstappen es el mejor piloto que hay en la parrilla y este año va a quedar quinto o sexto en el Mundial. Entonces, dependes un poco del coche».
Los tres segundos de Lance Stroll
Para fundamentar su tesis, el piloto de Aston Martin ha rescatado una reveladora anécdota compartida por su propio compañero de equipo, Lance Stroll. Una vivencia que expone a la perfección la hipocresía que a veces impera en el gran circo.
«Mi compañero Lance tiene siempre una anécdota muy interesante acerca de esto. Él lleva 10 años en la Fórmula 1 y en los primeros cuatro o cinco estuvo en Williams y en Force India y estaba más o menos rondando la Q1, en las últimas posiciones», introduce Fernando Alonso.
«Y de repente, tuvieron el ‘Mercedes Rosa’ que le llamaban en aquella época. Entonces, fue a Hungría y mejoró tres segundos y medio y, en vez de salir en el 19.º del año anterior, salía tercero», agrega el piloto asturiano.

Y es que, según relata el propio Alonso, la situación dejó una frase que define a la perfección la absurda desconexión entre las preguntas del entorno y la realidad de los ingenieros dentro del box: «Entonces fue a la rueda de prensa de la FIA y le preguntaron: “Lance, mejoraste tres segundos y medio. ¿Qué cambiaste este invierno?”».
«Y él dijo: “No cambió nada, mejoré tres segundos y medio porque tengo el coche de estos dos que tengo al lado”, que estaban allí los dos pilotos de Mercedes, Bottas y Hamilton. Eso te explica un poco. Si los pilotos que estaban fuera de la Q1 hubiesen tenido ese Mercedes de Hamilton y Bottas en ese momento, estarían siempre en los podios», afirma.
La inmadurez del proyecto actual y el estigma de las radios
Lejos de quedarse ahí, Fernando Alonso reconoce abiertamente que el equipo ha empezado la normativa con el pie izquierdo. El bicampeón del mundo confirma que los problemas estructurales y, sobre todo, la falta de competitividad de la unidad de potencia se detectaron a las primeras de cambio, obligando al grupo a plantear una campaña de reconstrucción y de contención de daños.
No es ningún secreto que empezar un nuevo reglamento técnico con mal pie cuesta caro porque lleva tiempo recuperarse mientras el resto sigue progresando, y el asturiano admite que el proyecto en sí nació un poco inmaduro.
Pese a que el inicio de la temporada está siendo complicado por la obligación de rendir al máximo cada dos semanas, en el box ya miran al futuro con el objetivo claro de dar un salto competitivo en la segunda mitad del año para meterse de lleno en la batalla de la zona media.
Eso hace que la motivación del asturiano siga intacta, ya que tiene plena confianza en lo que es capaz de hacer cuando cuenta con las herramientas adecuadas: «Vemos muchos ejemplos de pilotos que están fuera del top 10 que al año siguiente ganan carreras y viceversa. Así que la motivación sigue ahí porque creo en mí mismo y tengo plena confianza en lo que soy capaz de hacer. En mi caso, siento que cuando he tenido la misma maquinaria que cualquier otro piloto en el mundo, nunca me he sentido poco competitivo en la Fórmula 1 o fuera de este paddock».
¿Piloto conflictivo? Tonterías
Finalmente, Alonso ha querido zanjar el debate y limpiar la etiqueta de piloto conflictivo que ciertos sectores le han adjudicado a lo largo de los años. Recordando su polémica etapa en McLaren-Honda, el asturiano desvela la manipulación que existe en la selección de las radios que se emiten en televisión.

«Si pienso en el pasado y en los tres o cuatro años que estuvimos con McLaren-Honda, estando últimos y con un problema real de unidad de potencia en aquella época, parece que era solo Alonso el que se quejaba del motor, ¿no? O la radio famosa de Suzuka. Las radios de Jenson Button eran así en todos los fines de semana, pero no se publicaban porque quedaban dentro del equipo, como en teoría tenían que quedar las mías», denuncia Alonso.
Sea como fuere, el piloto asturiano concluye poniendo las cartas sobre la mesa y recordando que incluso en las derrotas más dolorosas con Ferrari se mantuvo el bloque unido: «Estuve dos años en Alpine... y no siempre durante mi carrera he ganado; estuve cinco años en Ferrari, perdiendo dos mundiales en la última carrera. No creo que nunca dijese nada, ¿no?».
«Y siempre estuve apoyando a Ferrari y éramos un equipo, éramos una fuerza unida y gracias a esa fuerza creo que luchamos con el Red Bull de aquella época. Entonces, me sorprende un poco que la gente vea que ahora estoy apoyando al equipo, porque creo que he intentado apoyar a los equipos todos los años», sentencia Fernando Alonso.
