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    Técnica F1Análisis técnico del Williams FW43B: evolución conservadora (con vídeo)

    El Williams FW43B evoluciona, pero no sorprende.

    Williams ha presentado su nueva máquina para 2021, un monoplaza directamente derivado del FW43 de la temporada pasada. La formación británica ha optado por una evolución conservadora que mantiene los mismos conceptos ya conocidos.

    Ya conocemos el nuevo Williams FW43B, monoplaza con el que George Russell y Nicholas Latifi representarán al equipo británico esta temporada en el Mundial de Fórmula 1. Ya el año pasado el FW43 mostró una mejoría en relación a su predecesor y con este nuevo coche la formación afincada en Grove quiere acercarse un poco más a las posiciones de puntos.

    Para ello ha decidido no tomar riesgos y mantiene los conceptos utilizados en 2020, como veremos a continuación. Lo que sí cambia por completo es la decoración, que prescinde casi por completo del blanco para adoptar diferentes tonos de azul y un amarillo en recuerdo de los éxitos de los años 90.

    Cambio total de decoración en Williams.

    Morro convencional

    Nada más comenzar nuestro análisis del FW43B, observamos que Williams no ha querido correr el más mínimo riesgo y mantiene un concepto de morro que ha desaparecido casi por completo de la parrilla.

    Mientras el concepto de morro fino y soportes del alerón delantero muy centrados se impone cada vez más desde que Mercedes lo utilizara por primera vez, Williams sigue apostando por lo contrario: morro ancho y soportes separados al máximo para general mayor caudal de aire bajo el morro. Una solución menos efectiva, pero más sencilla y conservadora.

    Sin novedad en el frente, pues Williams sigue apostando por el concepto de 2020.

    La capa y el alerón delantero tampoco cambian y, al menos por el momento, incluso los endplates son una de las versiones ya utilizadas en los Grandes Premios de 2020.

    Zona intermedia

    Avanzamos a lo largo del Williams FW43B y llegamos a la vital zona intermedia del coche, con barge boards y deflectores laterales evolucionados a partir del concepto de 2020.

    En el primer caso, vemos como la unión al chasis se asemeja a la utilizada con anterioridad por McLaren, elevándose unos centímetros por encima del boomerang que conecta con la parte más adelantada del deflector lateral.

    La zona intermedia evoluciona a partir del mismo concepto del año pasado.

    Este cambia en varias posiciones, formando ahora un todo con el plano horizontal situado sobre el pontón gracias a la unión curvada implementada. Además, las seis paletas del deflector cambian de forma y sólo una de ellas mantiene la curvatura inferior.

    En la base, dos aletines -uno tipo L y otro vertical- complementan el tratamiento del flujo proveniente de la parte exterior de la rueda delantera que realiza el deflector. En el suelo, la prohibición de incluir ranuras o slots hace que Williams incluya una doble pestaña longitudinal.

    David Moreno nos explica las novedades del Williams FW43B en vídeo.

    Los pontones

    Llegamos a una zona interesante del Williams FW43B porque, si bien mantiene el concepto utilizado en el monoplaza de 2020, también es cierto que se aprecian cambios en el mismo.

    Pontones más radicales en el FW43B.

    La curva de la base del pontón (línea verde) es similar a la de 2020, pero la rampa que forma la estructura se ha radicalizado, siendo ahora el canal mucho más uniforme (líneas rojas). El año pasado, la caída era considerable en sentido longitudinal a la batalla del monoplaza, pero muy progresiva en sentido transversal.

    Esto que comentamos se ve aún mejor en la vista lateral de ambos monoplazas, en la que también se aprecia un cambio en el volumen y curvatura de la cubierta motor (línea naranja), lo que provoca también que el ancho de la zona intermedia aparentemente se haya incrementado un poco.

    En la vista lateral se aprecia bien el cambio de caída de la rampa del pontón.

    No cabe duda de que, aparte de la necesidad de adaptar la carrocería al nuevo motor Mercedes y su exigencias de refrigeración, Williams intenta mejorar la canalización del flujo aerodinámico que circula en dirección a la zona superior del difusor y el alerón trasero, compensando así las restricciones normativas de este año en el suelo y el mencionado difusor.

    Los volúmenes generales del Williams FW43B no han cambiado en exceso en relación a su predecesor.

    Finalizamos destacando que el suelo cumple la normativa de la FIA, pero Williams no ha querido mostrarnos nada de lo que tiene intención de hacer en esa zona para controlar las turbulencias de la rueda trasera. Para eso tendremos que esperar a la pretemporada.

    El Williams FW43B es, en definitiva, un coche conservador y una clara evolución con respecto al monoplaza de 2020, que ni siquiera se ha atrevido a apostar por el concepto de morro estrecho que se ha impuesto en la parrilla. Y es que, como todos los equipos saben, este es un año de transición en el que preparar lo verdaderamente importante: el nuevo y rompedor reglamento técnico de 2022.