Horner revela los problemas de Newey en Red Bull: «Por un lado, es tu amigo; por otro, eres el CEO…»

El antiguo director de Red Bull ha hablado de cómo se produjo la llegada de Adrian Newey al equipo angloaustriaco, los problemas iniciales derivados de ello y cómo la relación entre ambos se convirtió en amistad. Horner también ha desvelado algunas particularidades de la marcha del ingeniero a Aston Martin.

Adrian Newey, junto a Christian Horner en el parque cerrado de un circuito.
Adrian Newey y Christian Horner formaron una dupla temible en la Fórmula 1.

Publicado: 19/10/2026 12:15

8 min. lectura

A la hora de hablar del éxito de Red Bull Racing, dos nombres destacan por encima del resto, no solo por su influencia, sino también por su longevidad en el proyecto: Christian Horner y Adrian Newey.

Hoy ambos están fuera, pero durante casi dos décadas lideraron un equipo que nació como una plataforma de marketing y acabó convirtiéndose en una de las estructuras más exitosas de la Fórmula 1.

Sin embargo, los comienzos de Adrian Newey no fueron sencillos, pues ya arrastraba tras de sí la fama de ingeniero diferente al resto y que seguía trabajando con mesa de dibujo en lugar de con sistemas informáticos.

En este sentido, Horner recuerda que «hubo cierta resistencia cuando recluté a Adrian y lo convencí para que viniera. Existía la sensación, sobre todo entre la vieja guardia del antiguo grupo Jaguar, de que “Adrian tendrá que adaptarse a nuestra forma de trabajar”. Y yo pensé: “No, ustedes tendrán que adaptarse a su forma de trabajar”».

Horner, que se puso al mando de lo que anteriormente había sido el equipo oficial de Jaguar, argumenta que Newey «había ganado más de 100 carreras hasta ese momento, y Jaguar ninguna. Así que iba a apoyarme en Adrian y a construir el equipo en torno a lo que él consideraba necesario y lo que necesitaba para sacar el máximo provecho de su potencial».

La marcha de Newey de Red Bull

Aquello sucedió en 2006 y Red Bull alcanzó un éxito sostenido en el tiempo bajo el liderazgo de Horner y Newey. Pero eso se acabó en 2024, cuando el ingeniero decidió empezar una nueva etapa y fichar por Aston Martin. Casi dos décadas en las que ambos forjaron una relación profesional muy sólida, pero también personal.

Pierre Waché y Laurent Mekies, vestidos con ropa corporativa de Red Bull en el muro de boxes del equipo.
La nueva dupla de Red Bull: Pierre Waché y Laurent Mekies (derecha)

«Hemos disfrutado de una etapa muy larga, casi 20 años, con Adrian. En todos los demás equipos en los que ha estado, nunca ha durado más de siete años», reflexiona Horner. «Estoy orgulloso de que haya estado con nosotros casi 20 años. Y durante ese tiempo, hemos forjado una amistad. Es el padrino de mi hija y hemos vivido momentos maravillosos».

Horner, que fue despedido un año más tarde de la marcha de Newey, reitera que en Red Bull ambos eran «socios, amigos, compañeros de trabajo y, por supuesto, eso se pone a prueba en distintos momentos, y supongo que, al final, Adrian… y es algo que quizá sea típico de los británicos, pero lidiar con las emociones y con temas difíciles puede ser bastante… no se nos da muy bien expresarnos».

A continuación, Horner revela el momento en el que supo que Newey se marcharía de Red Bull: «Recibí una llamada para decirme que Adrián quería marcharse y él estaba en la oficina de enfrente. Así que fui a verle y le dije: “¿A qué viene todo esto?”».

«Y ya llevaba un tiempo siendo evidente que su frustración iba en aumento y que las cosas no pueden seguir igual para siempre. Y él me dijo: “Vas a tener que hablar con mi mánager”», agrega Horner.

«Le pregunté: “Bueno, ¿quién es tu mánager?”. Me contestó: “Eddie Jordan”. Pensé que estaba bromeando. Le dije: “Bueno, seguro que te va a hacer jugar al fútbol o algo así”. Así es como acabó todo», lamenta.

«Nos hemos visto después de aquello y hemos cenado juntos desde entonces, y es una pena que acabara así, pero entiendo que probablemente fuera demasiado difícil para Adrian explicarlo en ese momento, lo cual, bueno, está bien», reitera.

Red Bull RB17 rueda en el circuito de Goodwood.
El Red Bull RB17 fue uno de los proyectos de Newey para Red Bull Advanced Technologies.

La necesidad de delegar

Christian Horner también ha admitido que la marcha de Adrian Newey de Red Bull vino precedida por algunas tiranteces que en su momento el propio ingeniero británico reconoció que le hicieron sentirse desplazado.

«Adrian dividía su tiempo entre Advanced Technologies [división de tecnología y alto rendimiento de Red Bull F1] y la Fórmula 1, y se tenía la sensación de que debía delegar más», relata Horner.

Algunos de esos proyectos fueron el Alinghi, el barco de la Copa del América, o el Aston Martin Valkyrie. Estos le quitaban tiempo de la Fórmula 1 y sus subordinados, con Pierre Waché a la cabeza, consideraban que Newey debía delegar más tareas para no entorpecer el funcionamiento del equipo.

«Te encuentras entonces en una situación conflictiva: por un lado, es tu amigo y compañero, y has recorrido este camino con él», matiza Horner. «Por otro lado, eres el CEO de una organización que tiene que seguir evolucionando y encontrar el camino adecuado para avanzar».

Horner también detalla que la junta directiva de Red Bull le presionó mucho en los últimos años, ya que los resultados no acompañaban. Algo que también repercutió en su relación personal y laboral con Newey.

«El problema que tenía, y aquí es donde te ves dividido entre la amistad y la relación laboral —y lo que es mejor para el equipo y la empresa—, era que estaba sometido a una enorme presión interna por parte de la empresa: si las cosas no cambiaban, cinco miembros clave del equipo estaban pensando en marcharse. Eso me estaba sometiendo a una presión enorme», agrega.

Finalmente, ambos acabaron fuera de un equipo que ahora aborda una nueva etapa con Laurent Mekies como director y Pierre Waché como máximo responsable técnico. Mientras, Newey intenta replicar el éxito de Red Bull en Aston Martin y Horner busca un nuevo proyecto con el que volver a la Fórmula 1.

Fuente: Autosport | Podcast High Performance

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