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    ¿Qué tienen que ver el Ferrari SF1000 y el McLaren de 2018? Sainz debe preocuparse

    ¿Qué tienen que ver el Ferrari SF1000 y el McLaren de 2018? Sainz debe preocuparse
    El Ferrari SF1000 tiene los mismos defectos que el McLaren MCL33.
    David Plaza
    David Plaza6 min. lectura

    El McLaren MCL33 de la temporada 2018 contaba con algunas de las peores cualidades que pueden definir a un monoplaza de Fórmula 1. Por desgracia para Ferrari -y para Carlos Sainz-, el SF1000 adolece de los mismos defectos.

    En 2018, Fernando Alonso y Stoffel Vandoorne acabaron desquiciados con un McLaren MCL33 que estrenaba motor Renault y debía ser el que marcara la resurrección del equipo, pero que acabó siendo un desastre absoluto.

    El coche adolecía de un problema en principio contradictorio, pero que no es extraño en la Fórmula 1: no generaba suficiente carga aerodinámica como para ser rápido en las curvas y, sin embargo, generaba demasiado drag como para serlo en las rectas. Ello, unido a un motor que no era de los más potentes de la parrilla, dio como resultado una temporada desastrosa que, eso sí, sirvió para que el equipo echara el resto con su sucesor: el exitoso MCL34 de 2019.

    Se repite la historia

    Así pues, ¿qué tiene que ver aquel McLaren con el Ferrari SF1000 de 2020? Tanto Mattia Binotto como los pilotos de Ferrari llevaban tiempo avisando de los problemas de un coche que en pretemporada no dio buenas sensaciones y, en Austria, parecen confirmarse los malos augurios.

    Sebastian Vettel no ha tenido problemas en arrojar algo de luz sobre las limitaciones del SF1000: no genera suficiente carga aerodinámica y, en cambio, es lento en recta a consecuencia de un diseño que genera mucha resistencia al avance. Si a ello le sumamos que el motor italiano ha perdido potencia con respecto al de 2019 a consecuencia del acuerdo privado alcanzado con la FIA, encontramos que la historia se repite como en su día con el MCL33.

    «Nos falta agarre general y carga aerodinámica, también un poco en las rectas porque el coche genera demasiado drag»

    «En este momento no podemos reducir esas seis décimas con Mercedes», reconoció Sebastian Vettel tras los entrenamientos libres del viernes en Austria. «Pero depende de nosotros, obviamente, evolucionar y trabajar para que el coche sea más rápido. Eso es lo que tenemos que hacer».

    Ferrari sabía desde febrero que los datos del túnel de viento no se correspondían con lo comprobado en la pista (de nuevo una similitud con aquel McLaren de 2018), por lo que tras el parón forzado por el coronavirus se ha puesto a trabajar en un diseño alternativo (especialmente en la parte delantera) que debutará en la tercera carrera.

    El Ferrari SF1000 no ha dado buenas sensaciones en Austria.

    «Creo que nos falta agarre general y carga aerodinámica en comparación con otros, nos falta un poco en las rectas porque nuestro coche genera demasiado drag en este momento. Así que es una mezcla de todas estas cosas». No ha podido ser más claro el alemán.

    Charles Leclerc, por su parte, refrenda las palabras de Vettel, reconociendo que «es difícil porque el equilibrio en realidad no es tan malo. Por lo tanto, tenemos que trabajar bastante para intentar ponernos al día con el rendimiento general. El problema es la velocidad en la recta, pero también en las curvas. Parece que perdemos en comparación con los demás. No es solo una cosa, necesitamos actualizar todo el conjunto».

    Carlos Sainz heredará este coche

    Que esa actualización prevista para Hungría sea exitosa podría influir en que el futuro de Carlos Sainz en Ferrari sea más o menos complicado, pues el piloto español va a heredar este coche en 2021.

    Con la nueva reglamentación impuesta tras el coronavirus, los coches de 2020 seguirán siendo utilizados el año que viene, permitiéndose únicamente ligeras modificaciones para contener los costes lo máximo posible, ayudando así a los equipos a preparar el nuevo reglamento técnico de 2022 sin poner en peligro su supervivencia en tiempos de crisis económica e incertidumbre deportiva.

    Es por eso que Carlos Sainz debe estar preocupado por el rendimiento del Ferrari SF1000, que el año que viene será suyo y que, de no mejorar en las próximas semanas, podría condenarle a pasar una temporada muy complicada a su llegada a Maranello.

    Aún no está claro hasta qué punto pierde el monoplaza rojo con respecto a Mercedes y Red Bull, como tampoco lo está si Racing Point, Renault y el propio Sainz con el McLaren pueden llegar a amargarle la vida. Pero, en cualquier caso, el objetivo de Ferrari siempre es la victoria y eso está claro que no va a ser posible por el momento.