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    Ahora sí: la NHTSA abre una investigación formal sobre los accidentes de los Tesla con Autopilot

    El 29 de diciembre de 2019 este Tesla colisionó con un camión de bomberos estacionadoPolicía del Estado de Indiana

    El organismo que vela por la Seguridad Vial en Estados Unidos, la NHTSA, ha iniciado una investigación formal respecto al Autopilot de Tesla. En especial, les interesan los accidentes contra vehículos de emergencia o en condiciones de balizado o señalización circunstancial.

    Hace apenas dos meses nos hicimos eco de una información sobre la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) de Estados Unidos. Se admitió públicamente que estaban investigándose 30 accidentes en los que se habían visto involucrados modelos Tesla desde el año 2016.

    Pues bien, el pasado viernes 13 de agosto se abrió formalmente una investigación de la Oficina de Investigación de Defectos (ODI) de la NHTSA. Este departamento ha identificado 11 accidentes en los que hubo Tesla involucrados y sí, llevaban activado el sistema Autopilot en el momento del siniestro. Hay 17 heridos y un fallecido como resultado.

    La NHTSA considera que hay 765.000 unidades posiblemente afectadas, todos los Model S y Model X a partir del MY 2014, y todos los Model 3 y Model Y a secas. De momento, la NHTSA está recopilando información técnica para determinar si hay que seguir indagando o si dejan el tema correr.

    El caso es que en esos 11 accidentes contabilizados desde 2018 tienen una curiosa tipología: se habían producido accidentes previamente y se habían desplegado vehículos de emergencia (first responders), o había un balizado o señalización alternativa. Preliminarmente, parece que Autopilot no se desenvuelve bien en esas situaciones.

    En teoría, como el Tesla Autopilot es un asistente a la conducción semiautónomo de nivel 2 SAE, el conductor debe estar pendiente de lo que tiene delante de él y asir el volante en cualquier instante. De haberse cumplido ese supuesto, hablaríamos de menos accidentes (o de ninguno).

    Forma también parte de la investigación determinar de qué forma Tesla incentiva u obliga a los conductores a permanecer pendientes al volante. Es una polémica recurrente, Tesla no ha diseñado el Autopilot a prueba de idiotas, y se han ido demostrando varios métodos para burlar los controles, incluyendo el asiento del conductor... vacío.

    Este Tesla Model Y está circulando sin conductor (en circuito cerrado) - Fotografía: Consumer Reports

    Respecto a los 30 accidentes que se estaban investigando desde 2016 entendemos que han pasado el rastrillo y ya se han descartado aquellos en los que hubo negligencia por parte del conductor, o que directamente Autopilot no estaba en marcha. En teoría, solo se puede activar en determinadas condiciones, no en cualquier momento.

    La NHTSA recuerda al público que ningún vehículo a la venta tiene la capacidad de conducirse a sí mismo sin la intervención humana, o lo que es lo mismo, el nivel 5 SAE. A nivel legal, el conductor sigue siendo el responsable del vehículo, y eso en todos Estados Unidos. En el resto del mundo, diría que también.

    Incluso teniendo en cuenta este posible fallo de Autopilot, el de no saber gestionar la señalización circunstancial o de los vehículos de emergencia, sigue siendo una cantidad irrisoria de damnificados respecto al total de Tesla circulando. Es algo que le puede pasar a cualquiera que no tenga un Tesla.

    También hay que recordar que la visión de Tesla respecto a los sensores de Autopilot ha cambiado, descartando el radar frontal en la producción de los 2022 Model 3/Model Y, delegando la detección de obstáculos en las cámaras de vídeo. Las imágenes de las cámaras se procesan con redes neuronales para encontrar posibles obstáculos. No es un sistema del gusto de la NHTSA.

    Está claro que ningún sistema semiautónomo permite al conductor desconectar de lo que está haciendo, porque la casuística que anomalías en las carreteras es todavía difícil de gestionar. De ahí que, en cualquier momento, el conductor deba estar preparado para asumir el mando de su coche.

    En el caso de que la NHTSA considere que el Autopilot debe ser mejorado, podría ordenar a Tesla una llamada a revisión para solucionarlo. La NHTSA también vigila de cerca a otros fabricantes que ofrecen sistemas de conducción semiatutónoma similares, por si pudiese haber riesgos para la Seguridad Vial (se usen bien o se usen mal).

    Fuente: NHTSA