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Fernando Alonso considera disputar los 1.000 kilómetros de Bathurst

El piloto español estaría interesado en competir en la principal prueba de los Supercars australianos, según Zak Brown, que posee un equipo en el certamen.

Alonso, que sigue en su propósito de disputar grandes carreras mundiales, estuvo cerca de probar un Holden hace año y medio.

Durante estos últimos años, Fernando Alonso ha expresado en varias ocasiones su pretensión de expandir sus horizontes deportivos incluso más allá de las pruebas de la Triple Corona, y de buscar competir en algunas de las carreras más prestigiosas del mundo. No son pocos los campeonatos que se han puesto en contacto o han mostrado interés en que el piloto español llene de focos sus parrillas con su participación, pero pocos están tan cerca de lograrlo como los Supercars, que comparten cartel éste fin de semana con la Fórmula 1 disputando su segunda ronda de la temporada en Albert Park.

Entre sus muchas actividades en el mundo del motor fuera de la Fórmula 1, Zak Brown es co-dueño de Walkinshaw Andretti United (WAU), equipo de Supercars en el que también es socio Michael Andretti, propietario del equipo de IndyCar con el que Alonso disputó la Indy 500 hace dos años. WAU alinea dos coches en el campeonato, pero busca contar con un tercer coche en la prueba estrella del campeonato, los 1000 kilómetros de Bathurst, a través de la figura del 'wildcard', y Alonso podría ser su gran baza para ello.

"Sigue estando muy interesado en Bathurst. Quiere correr y ganar todas las grandes carreras, y considera la Bathurst 1000 como una de ellas", ha asegurado Brown en declaraciones a Motorsport.com. "No creo que le veáis en 2019, pero no le descartaría para el futuro. Ha cumplido su objetivo en las 24 horas de Daytona, y considera que Bathurst es un gran evento deportivo. (...) No me sorprendería verle en uno de nuestros coches en el futuro".

De hecho, hace año y medio, Alonso estuvo muy cerca de probar un coche de Supercars en MotorLand Aragón. El 21 de noviembre de 2017, en la primera toma de contacto del español con el LMP2 que pilotó en Daytona meses después, Brown llevó también un Holden Commodore; en concreto, la unidad con la que Garth Tander y Nick Percat ganaron en Bathurst en 2011. Filipe Albuquerque probó el coche en pista, y Alonso se vio tentado a hacer lo propio al final de la jornada, pero el coche se quedó sin gasolina al final de la recta trasera, impidiendo que esa prueba llegase a efectuarse.

La categoría Supercars, que en las últimas dos décadas han evolucionado desde un campeonato de turismos a un concepto rudimentario similar al de los stock car estadounidenses, es la principal competición de motor en Australia, contando con varios de los pilotos más prestigiosos del país, y con la implicación de Ford, Nissan (habiendo probado Daniel Ricciardo ésta misma semana un coche de ésta marca, pilotado habitualmente por Rick Kelly) y Holden, una marca local que comercializa modelos de distintas marcas de General Motors en el país.

Éste último aspecto es uno de los principales a tener en cuenta a la hora de atraer a Alonso, que éste año goza de grandes lazos con GM a través de Cadillac (24 horas de Daytona) y Chevrolet (500 millas de Indianápolis). Éste año, WAU alinea dos Holden para James Courtney, campeón de la categoría en 2010, y Scott Pye, pero confía en poder obtener esa inscripción 'wildcard' para un tercer coche este mismo año, y que un buen resultado les permitiese prolongarla en 2020, quizás con Alonso al volante... y un compañero.

Dentro del propio campeonato, existe una Enduro Cup que comprende las tres pruebas de larga distancia del calendario (Bathurst, Sandown y Surfers Paradise), para las cuales se requiere un segundo piloto por coche, siendo Warren Luff y Jack Perkins los acompañantes de Courtney y Pye, respectivamente. El equipo no descarta la posibilidad de hacer en 2019 las tres carreras de la Enduro Cup con el 'wildcard' si el presupuesto lo permite, pero la prioridad es Bathurst, para lo cual podrían contar con alguno de los pilotos de Andretti Autosport en IndyCar, según ha comentado Michael Andretti.

Los 1.000 kilómetros de Bathurst tienen lugar en el afamado circuito de Mount Panorama, un temible complejo de más de seis kilómetros situado sobre una montaña que emplea carreteras de uso público, delimitadas por muros como si de un urbano se tratase en sus zonas más complejas. El circuito es también escenario de las famosas 12 horas de Bathurst, uno de los grandes eventos mundiales de GT3. La prueba de Supercars, en concreto, se disputa desde 1963, primero a 500 kilómetros y, desde 1973, en la distancia actual, siendo Peter Brock el hombre más laureado con nueve triunfos en su haber.

Ésta no sería la primera experiencia de Alonso al volante de un coche con tales características, después del evento promocional en el que intercambió vehículos en Bahréin con el siete veces campeón de NASCAR Jimmie Johnson. El piloto español también ha coqueteado, de forma más casual, con la posibilidad de disputar alguna ronda del popular certamen estadounidense, aunque la dura curva de aprendizaje y las grandes diferencias en el estilo de competición y pilotaje son muy contraproducentes, incluso en circuito rutero.

Fotos: Supercars

Fuente: Motorsport.com

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