Audi, BMW y Mercedes tienen un problema, Bélgica quiere acabar con los coches de empresa ‘de lujo’… incluso eléctricos
Mercedes y BMW están cada vez más cerca de tener un gran problema en un país europeo que sí, está apostando por los coches eléctricos, pero que limitará enormemente la compra a través de renting o leasing.

Europa quiere que las grandes empresas sean partícipes en la transformación de la movilidad, por lo que aquellas que cuentan con una flota de coches de empresa deberán de sustituirse por eléctricos antes de 2030. Una estrategia que también permitirá a los escépticos en la tecnología de cero emisiones dar un paso al frente, antes de hacerlo en su ámbito más personal.
Sin embargo, hay un país europeo que se ha dado cuenta de una de las grandes trampas de los coches de empresa, adquiridos de dos formas más que conocidas, y con las que las marcas ganan enormes sumas de dinero. Se trata del renting y del leasing, dos fórmulas casi con la misma finalidad, pero con una clara distinción: depende de si al final del período de arrendamiento, el objetivo es quedarse con el coche o no. Dos situaciones que hacen más ricas a las marcas de lujo, ya que son muchos los clientes que sacan coches de empresa equipados al máximo.

Bélgica quiere coches de empresa modestos
Y esto es con lo que quiere acabar un país europeo. El gobierno de Bélgica está debatiendo si establecer un nuevo impuesto al lujo en 2027, afectando directamente a la tributación de los vehículos de empresa. Este gravamen estaría ligado directamente a los equipamientos de confort y diseño de este tipo de coches más profesionales que algunos clientes necesitan para sus desplazamientos.
Sin embargo, una cosa es que se trate de una herramienta de trabajo y otra como la oportunidad para disfrutar de un coche de lujo personal, con importantes ventajas fiscales, y a tope de comodidades. Una situación que se ha descontrolado en todos los países europeos en los últimos años y que, en el caso de los belgas, la deducción fiscal para estos vehículos eléctricos empresariales ha generado un déficit presupuestario de, al menos, 2.000 millones de euros.
La hacienda de este país ha observado que la eliminación gradual de esta deducción en los próximos años parece insuficiente, lo que implica la necesidad de medidas adicionales para recuperar fondos, y donde este «índice de lujo» es clave. El gabinete de Vincent Van Peteghem, ministro de Finanzas, ha señalado que la medida busca clarificar la distinción entre equipamiento funcional y de lujo dentro del sistema de retribuciones en especie.
Audi, BMW y Mercedes sufrirán un descalabro en el renting y leasing
Lo que se sabe, por ahora, es que este índice de lujo se añadiría al cálculo actual del beneficio imponible y tendría en cuenta la presencia de opciones como los asientos con función de masaje, las grandes llantas de aleación, los sistemas de sonido de alta gama o las parrillas iluminadas. Estos tendrían un recargo adicional de varios miles de euros en la factura final, frente a otros como cámara 360º, o los asientos calefactables delanteros, que la administración belga los califica como de «una amplia utilidad social».
De implementarse este índice de lujo, marcas como BMW y Mercedes, y en menor medida, Audi, sufrirían un importante descalabro dados los larguísimos listados de opcionales, por lo que los clientes que optasen por el leasing o renting se lo tendrían que pensar más seriamente, porque la cuota mensual sería demasiado elevada.
Bélgica aún no ha dado luz verde a la implementación de este medida fiscal, que persigue no sólo coches de empresa que sean eléctricos, sino también más modestos. Una idea en la que no han pensado los de Bruselas pero que es un aliciente perfecto para extenderse por el resto de países en unos años.
