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    No entran las marchas ¿qué avería tiene mi coche?

    Revisa rápido la mecánica si no quieres que el problema vaya a más.

    Si sufres una avería por la que no entran las marchas, es posible que haya desgaste en el pedal de embrague, en el cable de conexión, en el bombín de embrague o en el sistema de varillaje. Todo esto hace que la transmisión falle.

    Si has notado en tu coche que no entran las marchas, efectivamente, es muy probable que estés ante una avería. Pero ¿de qué tipo? ¿qué avería exactamente? Debería tratarse de algo relacionado con la caja de cambios; algún fallo en la transmisión está provocando esto, que no entren las marcha. Pero hay multitud de componentes en este sistema, así que la avería puede tener varios orígenes distintos.

    No entran las marchas ¿qué avería estoy sufriendo?

    La avería puede tener relación con el disco del embrague; el propio desgaste puede provocar que las marchas no entren como deberían o, incluso, que no lleguen siquiera a entrar. Este desgaste puede provocar el desprendimiento de elementos que afectan al normal funcionamiento del pedal de embrague; no obstante, también puedes estar sufriendo problemas con el cable del embrague.

    Algunas averías son menores, pero sus efectos dificultan la conducción.

    En según qué modelos, con cambio manual, existe una conexión entre el pedal y el embrague a través de un cable metálico trenzado. Si es así, el desgaste de este cable puede provocar que se llegue incluso a romper, de tal manera que aunque pisemos el pedal a fondo, no se llegue a realizar el movimiento completo del sistema de transmisión. Y por tanto, efectivamente, no entran las marchas.

    Pero las dos anteriores no son las únicas causas posibles de este tipo de avería en la que no entran las marchas. También puede deberse a un problema en el sistema de varillas que acciona la transmisión; por desgaste, por ejemplo, se puede modificar la geometría de la transmisión y esto puede dar lugar a imprecisiones. Es decir, que un fallo en el varillaje, por mal uso o por desgaste con el paso del tiempo, puede hacer que no entren las marchas como deberían hacerlo.

    Y en último lugar, en transmisiones manuales en las que el embrague no funciona por un cable metálico, sino por un sistema hidráulico, es posible que nos esté afectando una avería relacionada con el bombín de embrague. Esta es la bomba que 'mueve' el líquido del sistema hidráulico y, si existe algún tipo de fuga debido al desgaste, como consecuencia experimentaremos que no entran las marchas correctamente.

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