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    Coche eléctrico vs. híbrido enchufable: ¿cuál me conviene?

    Los coches híbridos enchufables son una especie de mezcla de dos mundos.

    Empieza a ser la opción preferida para muchos usuarios en el mundo, aunque en España su crecimiento es aún relativo. En cualquier caso, existen varias opciones de movilidad y ya no es tan sencillo determinar cuál de ellas es la que más nos conviene.

    Para muchos usuarios, el coche eléctrico ha pasado a ser la opción preferida a la hora de adquirir un coche nuevo, pero lo cierto es que este tipo de movilidad no se adapta a todos los conductores y sus necesidades.

    En estos casos, el usuario no está obligatoriamente condenado a optar por un coche con motor de combustión, pues entre uno y otro extremo encontramos varias posibilidades intermedias.

    Una de ellas es el coche híbrido enchufable, lo más parecido a un coche eléctrico, pero sin renunciar a algunas de las ventajas más importantes del vehículo tradicional. Vamos a ver cuáles son las diferencias entre estos dos tipos con el objetivo de determinar cuál de ellos es más adecuado según nuestras circunstancias personales.

    Qué es un coche híbrido enchufable

    El híbrido enchufable o Plug-in Hybrid Electric Vehicle (PHEV) es un tipo de coche híbrido que cuenta con un motor de combustión interna, generalmente de gasolina, asociado a un motor eléctrico.

    La diferencia con un híbrido convencional es que ambos propulsores pueden mover el coche por sí mismos, para lo cual la parte eléctrica dispone de una batería de pequeño tamaño que suele tener una autonomía de al menos 50 kilómetros para recorridos urbanos.

    Ambos tipos de coche pueden enchufarse a la red, pero sólo el híbrido enchufable dispone de un motor térmico de apoyo.

    La batería puede recargarse mediante el motor de combustión o con el sistema tradicional de enchufado a la red eléctrica, permitiendo por tanto su uso completamente eléctrico para trayectos de corto recorrido.

    En cualquier caso, el conductor puede elegir el modo que desea utilizar e, incluso, optar por una combinación de ambas tecnologías.

    ¿Coche eléctrico o híbrido enchufable?

    Ya sabemos cómo funciona un coche híbrido enchufable, por lo que podemos profundizar en las diferencias que los hacen más adecuados para determinados usos.

    La primera diferencia ya la hemos avanzado: mientras el coche eléctrico cuenta únicamente con las baterías como fuente de energía, el híbrido enchufable dispone de una batería de menor capacidad y un motor de combustión asociado a ella. A consecuencia de ello, encontramos estas cualidades principales:

    Autonomía

    Este es posiblemente el factor diferenciador a la hora de hacer uso de ambos coches en el día a día, al menos en lo que a practicidad respecta. Mientras los coches eléctricos dependen por completo de la capacidad de sus baterías, los híbridos enchufables cuentan con dos fuentes de energía que disparan su autonomía hasta los 1000 kilómetros en muchos casos.

    El eléctrico, en cambio, tendrá una autonomía muy dependiente del uso que se le dé y del tipo de coche, que puede oscilar entre los 200 y los 600 km. Eso sí, el híbrido enchufable en su versión 100% eléctrica no superará casi nunca los 70 km.

    Emisiones y ruido

    Tanto el coche eléctrico como el híbrido enchufable pueden circular en modo eléctrico, proceso durante el cual ninguno de ellos emitirá gases y partículas contaminantes ni ruido procedente de la mecánica.

    Sin embargo, el híbrido enchufable actuará como un vehículo convencional cuando deba hacer uso del motor térmico, emitiendo gases a la atmósfera y generando ruidos procedentes del motor.

    Ahorro y prestaciones

    Claro está que, mientras utilicemos el modo eléctrico en cualquiera de los dos coches, el coste por kilómetro será menor (algo que también depende en gran medida de cómo y dónde carguemos las baterías, pues el precio puede variar mucho). Y es que los combustibles fósiles se están poniendo por las nubes.

    Otro asunto relacionado con esto es el del mantenimiento, que en el caso del híbrido enchufable es superior al contar con una mecánica repleta de partes móviles y que friccionan entre sí, además de líquidos como aceites y refrigerantes que el eléctrico no necesita.

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    Finalizando este apartado con las prestaciones, el híbrido enchufable toma ventaja en este caso, pues dispone de la capacidad de aceleración del eléctrico, pero también del rendimiento en carretera de un vehículo con motor térmico.

    Etiqueta 0 e impuestos

    En este sentido, el coche eléctrico tiene las de ganar en casi todos los apartados. Por un lado, todos ellos cuentan con la etiqueta 0 de la DGT, mientras que sólo los híbridos enchufables con autonomía eléctrica de más de 40 kilómetros podrán acceder a ella. Como ya sabemos, esta diferencia es vital a la hora de acceder a zonas restringidas de circulación o barrios con estacionamiento limitado.

    Además, los eléctricos están completamente exentos de pagar el impuesto de matriculación, mientras que los híbridos enchufables disfrutan de ciertas bonificaciones que en ningún caso serán totales.

    Si somos conductores eminentemente urbanos, el eléctrico es la opción más interesante

    Dicho esto, ¿qué opción es mejor? Como decimos siempre, todas y ninguna, pues dependerá de nuestros hábitos y necesidades.

    Si somos conductores eminentemente urbanos o que realizamos desplazamientos cortos, el eléctrico puede ser la opción más interesante. En cambio, si somos conductores habituados a viajar o realizar trayectos medios o largos entre poblaciones, claramente el híbrido enchufable u otro tipo de vehículo con mayor autonomía y menor dependencia de un punto de recarga se adaptará mejor a nuestras necesidades.

    ¿Y el coche híbrido?

    Ya lo hemos dicho, varias son las opciones disponibles en el mercado, pues las diferentes tecnologías han experimentado un notable desarrollo en los últimos años. Así pues, ¿es mejor un híbrido convencional que uno enchufable?

    Antes de nada, no olvides consultar los tipos de coches híbridos que existen, algo que puedes hacer en este artículo. Dicho esto, pasamos a enumerar de forma breve las diferencias entre un híbrido y un híbrido enchufable:

    • El coche híbrido enchufable emite menos gases y partículas contaminantes porque puede circular en modo 100% eléctrico.
    • El coche híbrido convencional consume menos que el híbrido enchufable cuando este hace uso del motor térmico para moverse y carga la batería.
    • Es esencial disponer de un punto de recarga a diario para sacarle partido al coche híbrido enchufable, ya sea en el trabajo o, sobre todo, en casa, que siempre llegan los días libres, las vacaciones o un cambio a nivel profesional.
    • El coche híbrido enchufable dispone de la etiqueta 0 en casi todos los casos (batería con más de 40 km de autonomía).

    Estos son los datos, tuya es la decisión, ¡que sea buena!