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    Consejos útiles para evitar daños en la pintura por la sal marina y el verano

    La sal evaporada del mar, la arena y las altas temperaturas dañan la carrocería de los cochesPixabay

    El mantenimiento y conservación de nuestros coches durante el año es clave para un perfecto funcionamiento y para que estéticamente brillen como el primer día. Prevenir ante las inclemencias meteorológicas más duras es fundamental, por lo que convienen unos consejos para cuidar nuestros coches en zonas costeras, donde la sal del mar es más corrosiva.

    Con la llegada del buen tiempo, las zonas costeras y playas se llenan para pasar sus vacaciones. Otros muchos viven en los litorales, permaneciendo los coches por mucho tiempo aparcados en la calle, sometidos a intensas temperaturas durante el día y también al efecto de la salinidad. Incluso, los que más cerca aparquen de la costa, aunque sea en los garajes de los edificios, también sufren en los componentes mecánicos y en la chapa.

    Conviene, por ello, seguir unos útiles consejos de mantenimiento para evitar que el efecto de la sal del mar cause daños y nos obligue a hacer un desembolso extra. Y es que aparcar a la puerta de casa y frente a la costa tiene una gran ventaja, la comodidad de tener el coche a la puerta aunque no lo vayamos a mover en todo el verano. Al menos, para guardar los útiles de playa y no tener que subirlos y bajarlos todos los días. Sin embargo, ese olor especial a sal que has olido más de una vez al pasear cerca de la playa, no es más que un aerosol del agua de mar que se deposita sobre la chapa de los coches.

    A largo plazo, la sal puede ocasionar importantes daños de corrosión / Foto: Getty Images / iStockphoto

    Cuando se seca, con la inestimable ayuda de las altas temperaturas, aparece un polvo blanco, que conviene retirar lavando el coche solamente con agua a presión. Evita hacerlo en seco porque podrás rayar la carrocería. Igual ocurre con la arena, especialmente con el aire, que se traslada y se posa sobre la carrocería y sobre los cristales y gomas. Una solución para retirar la sal y la arena es aplicar una cera protectora o cubrir el coche con una lona durante las vacaciones.

    Si no es posible, entonces un paño bien húmedo es la solución para retirar la suciedad en la que se mezclan estas sustancias. Dejar pasar el tiempo sin retirar estos materiales pueden ocasionar daños en la pintura, incluso en los cristales, que obligan a pasar por el taller de chapa. A la intemperie, durante un largo tiempo, y a los efectos costeros, se pueden dar casos de corrosión. Dado que el mantenimiento no ha sido el correcto, la garantía del fabricante no se hará cargo de la reparación.

    No es solo el exterior al que hay que prestar una atención especial, sino también a los bajos y los pasos de ruedas. En esta zona se concentra también la sal y la arena, por lo que conviene aplicar lavar también estas áreas. De esta forma, evitaremos que las gomas, llantas, ruedas y componentes metálicos puedan oxidarse por una acumulación de estas sustancias.