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    ¿Cuánto cuesta (de verdad) cargar un coche eléctrico? El ejemplo del Peugeot e-208

    ¿Cuánto cuesta (de verdad) cargar un coche eléctrico? El ejemplo del Peugeot e-208
    Comparamos el coste de uso del Peugeot 208 eléctrico y el de motor de combustión
    Oscar Magro
    Oscar Magro6 min. lectura

    El desmesurado aumento del precio de los combustibles y la electricidad obliga a echar cuentas de si utilizar un coche eléctrico sigue teniendo un coste por uso menor que conducir un vehículo diésel o gasolina. Recurrimos al Peugeot 208, el coche más vendido en Europa, para comprobarlo.

    Tanto las tarifas de la electricidad como el precio de la gasolina y el gasóleo se han incrementado de manera muy pronunciada en los últimos meses debido a la controvertida situación económica y política que impera a nivel mundial. La subida del coste de la energía está siendo notoria y no parece que la situación vaya a cambiar su tendencia próximamente.

    Este aumento de tarifas es evidente cada vez que visitamos una gasolinera o utilizamos un punto de carga. Hasta el momento cargar la batería de un vehículo eléctrico siempre ha sido notablemente más económico que llenar el depósito de un coche equivalente con motor de combustión pero en este nuevo escenario ¿sigue siendo así?

    Pongamos como ejemplo el Peugeot 208, el modelo más vendido de Europa y que además cuenta con versiones gasolina, diésel y eléctrica. Quizá este abanico de opciones de movilidad sea uno de los motivos del éxito de la segunda generación del utilitario francés.

    Tres cuartas partes de las ventas en el segmento B corresponden a versiones de gasolina. El 208 propone tres opciones de este combustible con 75, 100 y 130 CV. Teniendo en cuenta que el coste actual del litro de gasolina 95 ronda los 2,20 €/litro, un Peugeot 208 de gasolina tendría un coste de 11,60 €/100 km. El precio se hace sin contar la transitoria rebaja de 20 céntimos por litro, bonificación gubernamental que aplica en todas las estaciones de servicio españolas.

    Si echamos la vista al surtidor de gasóleo, la gama del 208 propone una única variante diésel de 100 CV. Aquí las cosas mejoras desde el punto de vista económica tanto porque el coste del combustible es menor, rondando el 1,90 €/litro, como por el bajo consumo que es capaz de conseguir el modelo galo. El resultado es que de media con el diésel se hace un gasto de 7,60 €/100 km.

    Siguiendo con el ejemplo del 208, en la oferta con etiqueta Cero del urbanita de la marca del león está el Peugeot e-208. Es uno de los coches eléctricos más vendidos y está animado por un motor eléctrico de 100 kW (136 CV). Con su batería de iones de litio de 50 kWh puede lograr una autonomía de hasta 362 km según el ciclo WLTP.

    ¿Recorrer 100 km con un coche eléctrico cuesta más o menos que con uno de combustión?

    La respuesta corta es un «depende». Sí, usar un vehículo eléctrico puede ser notablemente más caro dependiendo de las circunstancias de carga. Esto se debe a que el rango de precios de una recarga es amplísimo: cargar al 100% un e-208 puede costar entre 1,5 € y 39,5 €.

    La mayoría de los usuarios recarga su coche eléctrico en el domicilio. Es una simple cuestión de practicidad pero también resulta la opción más económica especialmente si se aprovechan las tarifas con discriminación horaria. Muchas compañías eléctricas dividen los precios es varios periodos (horas punta de 13:00 a 23:00 h, horas valle de 23:00 a 1:00 y de 7:00 a 13:00 y horas supervalle de 1:00 a 7:00) y programando la carga del vehículo se puede aprovechar el periodo más barato.

    El abanico de precios es grande entre la tarifa con discriminación más económica del mercado (0,03 €/kWh) y una tarifa única sin discriminación horaria (0,31 €/kWh). En estos casos, una carga completa del e-208 se situará entre los 1,50 y los 15,50 € respectivamente. Dicho de otro modo, con la recarga doméstica el coste se situará entre 0,5 y 3,6 €/100 km.

    Es una rebaja muy sustancial respecto a las opciones gasolina y diésel que corrobora que el coste de uso es notablemente inferior en los coches eléctricos, lo que permite compensar con el paso de los kilómetros el mayor precio de venta de los BEV. La comparación es aún más desproporcionada si el domicilio cuenta con una instalación de autoconsumo, por ejemplo con paneles fotovoltaicos, ya que el coste de la carga puede ser directamente cero.

    La cosa puede cambiar si se recurren a cargadores públicos, aprovechando que el Peugeot e-208 tiene una potencia de carga de hasta 100 kW en corriente continua. Una vez más, el rango de precios puede ser muy amplio yendo desde los 0,20 €/kWh hasta los 0,79 €/kWh en la red de carga ultrarrápida más costosa.

    De esta manera, en recarga pública el coste de utilización del e-208 puede oscilar entre los 3,40 y los 13,60 €/100 km. La parte alta de este rango hace que el coste de uso de un coche eléctrico sea más cara que las alternativas gasolina y diésel. Evidentemente la gran ventaja de este tipo de red es la mayor velocidad de recarga y, en general, los puntos de recarga públicos tienen un uso puntual ya que se reservan a situaciones de emergencia o en la realización de trayectos largos.