España mejora en 2025, pero sigue lejos de Francia: en coche eléctrico se parece más a Lituania
La adopción tanto de híbridos enchufables como de eléctricos puros en España ha evolucionado, pero aún así las cifras por cada 100.000 habitantes siguen bastante lejos de lo que encontramos en otros países europeos.

El pasado 2025 fue un año bastante positivo para la electrificación en España. Con respecto a las cifras del año anterior, prácticamente se duplicaron las ventas con unos 101.627 BEV matriculados y 123.989 PHEV (más del doble que en 2024), situando la media de coches electrificados casi en el 20% - y la tónica es que vaya a más en este 2026, viendo los coches nuevos que están por venir.
El problema...es que el ritmo está resultando ser más lento de lo deseable. Sí, España está entre los países donde más evolucionó - lo cual es 'sencillo' cuando su cuota es aún reducida. Pero también es cierto que en 2025 países como Islandia, Letonia, Lituania y Polonia (en este caso con un 141,08%) crecieron aún más en este aspecto, según un estudio de Tradingpedia.

España avanza en su electrificación, pero se queda atrás
Si miramos las matriculaciones de BEV y PHEV por cada 100.000 ciudadanos, no sorprende que Noruega esté a la cabeza (3.047 BEV por cada 100.000 habitantes). Le siguen Dinamarca (2.101 nuevos BEV por cada 100.000 habitantes), Luxemburgo, Islandia y Bélgica, estos en parte con la condición de ser países notoriamente pequeños.
En este ranking, con 212 BEV y 259 PHEV por cada 100.000 habitantes, encontramos a España en el puesto 17º, por detrás de Malta, Francia, Finlandia, Irlanda, Portugal, Suiza, Austria, Reino Unido, Alemania y Países Bajos. En lo que respecta a la adopción del BEV con respecto a la población, también Eslovenia se sitúa por delante, mientras que la proporción es similar a Lituania.
Una cuota parecida a Lituania, aunque en mayor volumen
De hecho, el mercado en sí tiene una proporción muy similar a Lituania. La suma de BEV y PHEV suma una cuota de mercado similar a la existente en el país del este de Europa, como ocurre también con los híbridos y los de combustión. En España, los HEV tomaron la delantera hace tiempo, mientras que en Lituania los HEV y los vehículos de combustión convencional están muy a la par, según datos de ACEA.

La limitación en las infraestructuras de recarga (con un buen porcentaje de puntos de recarga inactivos) ocurre también en países como Italia (detrás de España, en la cola de la electrificación entre los grandes países europeos), Grecia o Hungría, patrones que también se observan en Polonia y la República Checa.
Limitaciones en común entre varios países europeos
Tanto en España como en Italia e Irlanda, los híbridos enchufables suponen un término medio entre el coche de combustión de toda la vida y el eléctrico. A esto contribuye el crecimiento limitado en infraestructuras de carga (concentrándose en pocos países dentro de toda Europa), la cuestión del precio y cambios de políticas, como es nuestro caso con el fin de las partidas del Plan MOVES III en algunas CC.AA. seguido del nuevo Plan Auto+ con condiciones diferentes (por ejemplo, el caso del achatarramiento).
La excepción en este caso es Suecia, donde la adopción del PHEV es casi idéntica a la del BEV. Aquí, donde el precio no es un impedimento debido a unas mayores rentas, se producen dos efectos a favor: los grandes incentivos por parte de las marcas, como iniciativas de Volvo, como las propias ventajas de los híbridos sobre los eléctricos puros en entornos gélidos.

Factores que contribuyen a este desnivel
En el mapa continental, se puede apreciar cómo la balanza se torna más hacia el BEV que al PHEV en los países del norte, hasta llegar al caso prácticamente anecdótico de Noruega - un caso especial, más si tenemos en cuenta que no es parte de la Unión Europea (ni ha querido serlo, tras dos referéndums con resultado negativo). En la vecina Francia las ventas de eléctricos triplican a los híbridos enchufables mientras que en Portugal son prácticamente el doble.
Por tanto, podemos determinar que el factor económico no es el único que limita la electrificación en España. Respecto al resto de Europa, la expansión de la infraestructura sigue sin acompañar a esa incentivación hacia el coche eléctrico, como tampoco terminan de convencer las ayudas del gobierno con ese Plan Auto+ que ahora echa a andar.
Los híbridos sencillos lideran
Está claro que tenía que pasar: los híbridos de toda la vida (HEV) son claramente la opción dominante en Europa, con un 34,4% de matriculaciones frente a los 26,1% de coches de gasolina - menor porcentaje, incluso, que el 29,1% de la suma de BEV y PHEV. La cuota restante se la reparten en un 7,7% para los coches de gasoil, cada vez menos en el mercado, y un 2,7% para el resto de tipos, caso de los GLC/GNC/GLP.
