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    Aparece uno de los primeros y radicales Dodge Viper '92 casi a estrenar

    Aparece uno de los primeros y radicales Dodge Viper '92 casi a estrenar
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    Dodge Viper '92Barrett-Jackson
    Sergio J. Cabrera
    Sergio J. Cabrera6 min. lectura

    Una de las pocas unidades fabricadas durante el primer año de producción del Dodge Viper original, la versión más rara y pura del modelo de la que solo existen unos pocos cientos de ejemplares, saldrá a subasta con poco más de 500 kilómetros de uso el próximo mes de enero en Scottsdale.

    Esta unidad en perfecto estado del Dodge Viper de primera generación se corresponde con una de las pocas unidades fabricadas durante su primer año de producción, en 1991, que fue comercializado como Dodge Viper SRT/10 Roadster modelo 1992. Aunque lo verdaderamente interesante de estas primeras unidades ensambladas no es su fecha de producción, sino su peculiar configuración.

    Creado a imagen y semejanza del primer prototipo del Viper presentado en 1989 (del que difiere bastante, aunque no lo parezca a simple vista), el modelo de producción lanzado en 1991 contaba con el mismo espíritu puro y rebelde del concept que lo precedió. Por lo que aparte de su mastodóntico motor de 10 cilindros y los mandos necesarios para gobernarlo, el primer Viper tenía el equipamiento más escueto y austero del mercado, no contaba siquiera con cerraduras exteriores ni ventanillas propiamente dichas.

    Solo fueron fabricados unos pocos cientos de ejemplares con esta radical configuración.

    El proyecto original del Viper pretendía ser el sucesor espiritual del AC Cobra de Carroll Shelby, por lo que como este carecía de cualquier comodidad o elemento de equipamiento superfluo. Todos sus elementos fueron desarrollados para maximizar su rendimiento, o mejor dicho, su brutalidad mecánica. Basado en un ligero y primitivo chasis tubular revestido con paneles de fibra de vidrio, la verdadera estrella del conjunto era el inmenso V10 de 8.0 litros atmosférico fabricado en aluminio de origen Chrysler pero desarrollado por Lamborghini, en aquel entonces pertenecía a la corporación estadounidense.

    Una vez descritas las especificaciones básicas de su mecánica y su bastidor, poco más quedaba por contar del modelo, que en su habitáculo tan solo disponía de revestimientos en piel sintética y un radiocassette como únicos elementos de confort. De resto, el Viper original ni siquiera contaba con ventanillas laterales de cristal o cerraduras exteriores, por lo que los propietarios debían montar un cerramiento de lona con vinilo transparente que hacía las veces de techo y ventanillas.

    El resultado era uno de los deportivos más radicales del mercado, tanto por configuración como por rendimiento, porque los 406 CV (400 hp) y 630 Nm de par máximo que entregaba su motor de 10 cilindros eran trasladados directamente a un nervioso eje trasero, que estaba calzado con los neumáticos más anchos del mercado. Como es de suponer, una bestia tan pura carecía de elementos de asistencia como ABS o control de tracción (de airbags ya ni hablamos), por lo que los pedales, el volante y la palanca de cambios manual de 6 velocidades eran los únicos elementos que permitían al conductor mantener esta bestia en su trayectoria.

    El interior era realmente espartano.

    La primera serie del Viper (denominada primera generación por los aficionados del modelo) estuvo en fabricación entre 1991 y 1995 (modelos 1992 a 1996), pero esta configuración tan radical y espartana solo estuvo disponible durante su primer año. Todos los ejemplares fabricados a partir de 1992 ya contaban con un buen número de extras, como es el caso del hardtop rígido o el aire acondicionado.

    De ahí que sean tan especiales las primeras unidades, las fabricadas en 1991. Pues son las únicas que contaron con la configuración más radical del modelo. Como es el caso de esta unidad, que aparece en el mismo color rojo en el que fueron fabricados todos los ejemplares ese año y que reproducía el mismo color del prototipo de 1989. Esta unidad también cuenta con las enormes llantas de 3 radios y su correspondiente techo provisional de lona.

    El historial de este Viper mkI de 1991 no ha sido revelado por el momento, pero suponemos que será otra de esas unidades que ha pasado la mayor parte de su vida a buen recaudo en una colección, como el caso del Viper '92 que os mostramos a principios de este mismo año, que apareció a la venta a estrenar con solo 54 kms de uso tras pasar más de 30 años oculto en el garaje de su propietario.

    Prácticamente a estrenar con solo 535 kms de uso.

    Este ejemplar no solo se encuentra en perfecto estado sino que dispone de un kilometraje ridículo, solo 333 millas de uso (535 kilómetros). La casa de subasta Barrett-Jackson será la encargada de ponerla a la venta el próximo mes de enero, durante los eventos de Scottsdale, aunque por el momento no han sido reveladas las estimaciones previas de precio.

    Aparece uno de los primeros y radicales Dodge Viper '92 casi a estrenar